01/10/2020
Encuentro Sagaz

La muerte de Tuki Tuki: Un atentado a nuestros bosques

Lorena Choque Flores
Lorena Choque Flores

Las alteraciones ambientales han ocasionado la migración de aves y otras especies, los incendios del 2019 y de este año han generado que algunos animales busquen comida y agua en domicilios particulares. Este fenómeno viene ocurriendo desde años atrás por la pérdida de su hábitat, pero se ha incrementado con los incendios forestales. Al respecto, debemos recordar que los incendios no solo están acabando con la flora y la fauna, sino que también están generando que los animales sobrevivientes busquen refugio en lugares más urbanizados. Se cree que el tucán Tuki Tuki llegó escapando de los incendios y en busca de comida al municipio de Puerto Quijaro, sin saber que unos desalmados lo atacarían hasta dejarlo con el pico mutilado.

Las lesiones que los agresores le causaron al tucán Tuki Tuki condenaron a este a la agonía. A pesar de los esfuerzos del veterinario Jerjes Suárez, el odontólogo Roger Morón y los voluntarios/as del refugio Guardianes del Pantanal, Tuki Tuki murió. Se cree por un “shock cardiogénico,” las aves no soportan maniobras bruscas ni altos grados de estrés, son animales frágiles en su recuperación. Antes de su muerte Tuki Tuki soportó una cirugía de tres horas para que le restablezcan su pico, sin embargo, aún tenía una fractura en su ala que debía ser tratada a posterior. Los voluntarios/as del refugio Guardianes del Pantanal pagaron alrededor de 600 bolivianos, con el fin de que el ave pueda mejorar. Cabe señalar que este refugio no recibe fondos, ni privados ni públicos, no obstante, sus voluntarios/as hacen grandes esfuerzos por ayudar a los animales.

Desde el año 2019 se ha dado una migración de aves y otro tipo de especies, esto por la pérdida de su hábitat. El año pasado se han quemado 6.5 millones de hectáreas de bosque y este año, solo entre enero y agosto, la FAN afirmó que se perdieron más de 900 mil hectáreas, sin tomar en cuenta que las quemas aún persisten. Estos hechos han generado que los animales sobrevivientes busquen cobijo fuera del bosque. El impacto ambiental de las quemas no solo tiene un efecto a corto plazo, sino que a largo plazo más animales irán avanzando hacia regiones donde puedan encontrar alimento y agua. Por ejemplo, hace un año el Parque Nacional El Impenetrable de Argentina reportó que se avistó animales que no son propios de la región y que se presumía provenían de Bolivia, probablemente animales que escaparon de los incendios forestales.

Las victimas más silenciosas de este daño ambiental son los animales, debemos recordar que el tucán Tuki Tuki no fue el único caso registrado por agresión a fauna silvestre, según el veterinario Jerjes Suárez en los últimos meses se reportaron varias aves con alas fracturadas “picos rotos o patas laceradas”, todas presumiblemente por agresiones humanas. A esto se suma, los otros peligros que deben enfrentar, muchos animales caen en manos de captores, que comercializan sus partes o que los utilizan para el consumo humano. A pesar que, desde el mes de abril se encuentra vigente la Resolución Administrativa 014/2020 del Ministerio de Medio Ambiente, en la que se prohíbe el consumo de animales silvestres. La utilización de animales silvestres para consumo sigue siendo un hecho recurrente, se sigue ofertando guiso de mono o parrillada de tatú de manera pública. Lamentablemente, las resoluciones y las leyes tienen limitantes en relación al cambio de conducta de los individuos.

Si bien las normas son un instrumento y un precedente para tomar acciones, son insuficientes. Por ejemplo, Bolivia desde el año 2015 tiene una ley que castiga el maltrato animal bajo la figura de biocidio, sin embargo, esta no ha tenido un impacto para frenar los casos de maltrato. Al respecto, los animales silvestres, están excluidos de esta ley que solo abarca a animales domésticos. La fauna silvestre no cuenta con una norma específica que castigue a quienes con ensañamiento agreden a este tipo de animales. Muchos de estos casos, al igual que la tenencia y comercialización solo pueden ser sancionados por la Ley de Medio Ambiente.

La educación ambiental es fundamental para que los pobladores de regiones aledañas no vean a la fauna silvestre como una amenaza. Los verdugos del tucán Tuki Tuki actuaron con ensañamiento y con un desconocimiento total de la labor e importancia de los tucanes en los ecosistemas. Los tucanes son dispersores de semillas, que se alimentan principalmente de frutas, su función es vital para la regeneración de los bosques, cuando se atenta contra estos animales no solo se pone en riesgo a su especie sino también la sobrevivencia de nuestros bosques.

Lorena Choque Flores es politóloga, candidata a magister en Diplomacia y Relaciones Internacionales. Twitter: @LorenaWendyCh