La epidemia de la desinformación en torno al Covid19 ha generado un nuevo término que se aplica al actual flujo de noticias falsas, provenientes de una serie de “gurús” que vierten toda su arsenal de conspiración a raíz de un virus que ha tomado todos las portadas, aún en nuestro país donde cada día se producen alrededor de 500 nuevos contagios de dengue, una verdadera epidemia en ciertas regiones de Bolivia. Sin ir muy lejos el famoso carnaval, dejó más de 20 muertos, pero esas cosas preferimos pasarlas por alto.

Se conocen 39 tipos de coronavirus, el más famoso es el SARS que surgió hace como unos 20 años y tuvo una vigencia de 10 años, con una tasa de mortalidad cercana al 10%, superior al actual de menos del 1%. No hace mucho tuvimos otro tipo de coronavirus que atacó a los humanos, el MERS con una mortalidad cercana al 30%, pero de baja incidencia al no superar más de los 800 casos en todo el mundo.

De la noche a la mañana muchos se las dieron de epidemiólogos, microbiólogos y hasta virólogos. Aún sigo leyendo disparates como que es un virus creado en laboratorio, pues cuesta trabajo imaginar la alta tasa de mutación que tienen estos microorganismos. Hay otros que lo ven como una excusa para que adquieras otra vacuna más y casualmente no se han enterado que hay al menos 10 compañías de biotecnología que están elaborando una vacuna, siendo la pionera Moderna en Estados Unidos, no la de Israel como muchos especulan.

Aún más jocoso ha sido el mito de que hay una patente de este virus. Me ha sorprendido que hasta gente racional y muy leída cometiera el error de compartir hasta el enlace de la supuesta patente y no detenerse a revisar la información allí descrita. Resulta que hacen el enlace a una patente de una vacuna para otra cepa de coronavirus. En ningún momento la patente menciona la variedad Covid19, pues cuando fue registrada la patente, esta cepa no había sido descubierta.

Otro dato curioso sobre lo que sucede en China es que la mayor tasa de mortalidad se registró entre varones. El epidemiólogo de la OMS Bruce Aylward, en una entrevista con para Vox Media el pasado 3 de marzo, indicaba que posiblemente esto se deba a que en China, los hombres presentan una alta tendencia al tabaquismo, lo cual debilita el sistema respiratorio en general.

Diario me llegan “consejos prácticos”, “alertas” y no falta hasta el pariente que en pánico me dice que ya no hay cubrebocas en las farmacias. Alguien incluso me preguntó que si una máscara con filtros de aire era útil. Pues no. Hablamos de un virus, no de un gas tóxico. Es más, ese tipo de máscaras, pueden ser lugares ideales para que el virus se aloje y siga contagiando. La mascarilla más apropiada y recomendada es la conocida por su código N95, por ofrecer una mejor protección en el área de la boca y nariz. Aun así, esta no funciona si usted tiene barba y tampoco es para niños.

He visto fotos de personas exageradas tratando de crear sus propias mascarillas. Ojalá fuera tan sencillo. Improvisar no garantiza para nada que podrá esquivar al ultra microscópico virus.

Lo que sí ha develado esta pandemia, es la falta de higiene de muchas personas en el mundo. Es muy llamativo que las recomendaciones básicas tengan que seguir siendo taparse la boca al toser o estornudar, pero no con las manos, si no cubrirse con la parte interna del brazo o algún pañuelo desechable o prenda de vestir que deberíamos lavar. La moda del alcohol en gel solo logra fijar el virus en nuestras manos, mejor ¡lavarse las manos con agua y jabón!

Esta infodemia deja en claro que a nivel mundial, el humano promedio no cuida su salud de manera integral. Me refiero a que no se alimenta adecuadamente y por ende su sistema inmune anda por el piso. Sugerir alimentos como el ajo, la cebolla, el jengibre parece una locura. No falta el adulto que manifiesta “no me gusta”. La verdad yo como vegetales como brócoli o coliflor, que particularmente no los hallo entre mis favoritos, sin embargo lo hago por sus beneficios a mi salud. Lo mismo me sucede con el kiwi, no es la fruta que más me agrade, pero en invierno mientras viví en Alemania, era la fuente más accesible de vitamina C.

Así que por su propia salud, ¡cuide su salud en general! No solo por la infodemia del Covid19. Su propio organismo estará agradecido y hasta su rendimiento será mejor en todos los aspectos. ¡Basta de generar pánico y alarmismo sin fundamento!

Cecilia González Paredes M.Sc.

Especialista en Agrobiotecnología