03/09/2020
Encuentro Sagaz

Los desafíos del café boliviano

Lorena Choque Flores
Lorena Choque Flores

Según el Primer Censo Nacional del Café en Bolivia, la producción del café empleaba a alrededor de 17.000 productores, 8.000 personas en el ámbito del trasporte, comercialización e industrialización, así como, a 4.000 personas en procesos complementarios a la producción del café.

La principal característica del café boliviano es su sabor y aroma, a través de diferentes torneos el café boliviano ha sido considerado como uno de los mejores a nivel internacional. Por ejemplo, la variedad Geisha fue premiada en 2018 como Mejor Café del Hemisferio Sur, Mejor Café de Sudamérica y Mejor Café de las Américas y obtuvo medalla de Oro en el Taller Mundial de Café Extraordinario. Asimismo, desde el año 2005 el gobierno boliviano ha impulsado torneos nacionales para promover la promoción, producción y exportación de café a través del Torneo Nacional Taza de Calidad Café Presidencial Evo Morales Ayma 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y ahora el denominado torneo Taza de Calidad-Café Presidencial 2020.

A pesar de estas iniciativas pocos han sido los avances logrados para solucionar los problemas estructurales que enfrentan los productores de café como la baja producción, la falta de tecnología e investigación, así como la falta de consumo local y la imposibilidad de crear economías de escala que rebajen los costos.

Desde el año 1997, con la creación del Marco General de la Política Cafetalera por el COBOLCA y el Informe de “Asistencia Técnica para la Comercialización Internacional del Café Gourmet boliviano denominado Mojsa” del ALADI se instaba a las instancias estatales a tomar medidas de impacto sobre el sector, a través de mecanismos que estimulen el consumo interno, la formación de capital humano especializado en el estudio del café y a través del asesoramiento a los/as exportadores/as.

Sin embargo, a pesar del gran potencial del café boliviano, a nivel mundial las exportaciones de café son insignificantes. Según Trade Map, Bolivia ocupa el puesto 65 de las exportaciones de café tostado o descafeinado, siendo la principal característica exportada la variedad arábica. Al respecto, es necesario mencionar que los granos de café se pueden agrupar en cuatro, siendo la especie arábica y robusta las más comercializadas.

El mercado del café demanda una especialización productiva, países como Brasil y Colombia llevan décadas promocionando e incentivando la producción, estudio y exportación de café. En la última década las producciones de café de Vietnam y Perú han tenido grandes logros a nivel comercial, esto ha estimulado a que sus gobiernos impulsen una serie de políticas y acciones que puedan generar mejores condiciones para los/as productores/as. El caso de Vietnam es un gran aliciente para comprender los cambios que se pueden dar cuando existen la ejecución de mecanismos efectivos por parte del Estado. En los últimos 10 años, Vietnam pasó a ser el tercer país exportador de café a nivel mundial con la especie robusta.

Es similar el caso de Perú: llegó a ser el segundo exportador mundial de café orgánico con la variedad arábica. Esto ha generado una serie de marcos normativas para promocionar la producción orgánica en Perú como la Ley Nro. 29196. Asimismo, el consumo interno se ha ampliado y desde el 2007 cada viernes de agosto se celebre el Día del Café Peruano. A pesar de los problemas que ha generado la pandemia de COVID-19 en Perú no se ha pausado los esfuerzos por promocionar el café, siendo así que el viernes 28 de agosto se presentó la Plataforma Nacional Virtual para la Promoción del Café que acogerá el evento Festival Nuestro Café Virtual 2020 y la Expo Café Perú.

El reto para la industria del café es grande frente al cierre de las cafeterías y restaurantes por los periodos de cuarentena y la pérdida de empleos. La OIC ha previsto que la demanda del café se estancará y los precios caerán, frente a este contexto la situación de los cafetaleros bolivianos es de extrema sensibilidad si es que no se toman las medidas adecuadas para incentivar el consumo local y para evitar el abandono de cultivos a partir de incentivos estatales.

Lorena Choque Flores es politóloga, candidata a magister en Diplomacia y Relaciones Internacionales. Twitter: @LorenaWendyCh