INASET | 15/02/2019

Respuesta a las críticas que el Ministerio de Economía hizo a un ensayo de Inaset

Respuesta a las críticas que el Ministerio de Economía hizo a un ensayo de Inaset

Autor: Inaset

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas se ha referido a las notas de prensa que publicaron Brújula Digital, Página Siete y Los Tiempos comentando los datos y las conclusiones de nuestro ensayo “Una mirada inquisitiva a 13 años de crecimiento y estabilidad”.

El ensayo revisa los datos relevantes sobre el desempeño relativo de la economía boliviana recurriendo a los cálculos y estimaciones de los organismos multilaterales para los países de la región. Ofrece, en este sentido, una mirada objetiva de nuestra realidad para evitar la frustración que resulta, inevitablemente, del optimismo infundado. En particular, usando como escenario base los valores del PIB real y las altas tasas de crecimiento promedio de los últimos diez años, muestra que Bolivia necesitaría entre dos y cuatro generaciones para igualar el PIB per cápita de sus vecinos inmediatos.

El tema común en las notas de prensa en los tres medios mencionados por el Ministerio, son los detalles sobre los tiempos que Bolivia requeriría para convergir al tamaño de las economías del resto de América del Sur, excepto Argentina, Brasil y Venezuela. La crítica de fondo del Ministerio a nuestro ensayo, es que habríamos cometido errores técnicos al calcular los plazos necesarios para igualar a las economías vecinas; específicamente, centran nuestro supuesto error en haber empleado series del PIB nominal a las que aplicamos las tasas de crecimiento del PIB real. Como resultado, identifican que igualar al PIB de Chile no tomaría los 105 años que estima el ensayo, sino 34; o que igualar al del Uruguay no tomaría 51, sino solamente 36; y así con el resto de países.

Desde Inaset, reivindicamos que nuestros resultados son correctos y, además, que es técnicamente incorrecto emplear el PIB nominal para estas estimaciones. Para evitar en la explicación que sigue las confusiones que aparentemente ha generado el haber recurrido fuentes diferentes para datos del PIB y del PIB per cápita en el ensayo, usamos ahora la misma fuente de datos para las series históricas del PIB real y del PIB nominal (CEPALSTAT). Con estas series, hemos calculado los promedios de las tasas de crecimiento entre 2008 y 2017 para las siete economías que comparamos. El cuadro 1 muestra estas tasas promedio de crecimiento.

Cuadro 1


La tabla también muestra el cociente entre las tasas nominal y real en las dos columnas centrales. Tanto en valor absoluto como en valores normalizados, Bolivia, Ecuador y Uruguay tienen los mayores cocientes y que son además muy similares en magnitud: las mayores tasas de crecimiento nominales respecto al crecimiento real, implica que hay “efectos precio” importantes que, en el caso de estas tres economías se pueden asociar a rasgos de los términos de intercambio, al tipo de cambio fijo o a la sobrevaluación relativa de las monedas.

Por esta razón, emplear el PIB nominal sesga los resultados en favor de Bolivia porque la diferencia en las tasas de crecimiento –que es el factor determinante de la velocidad de convergencia, es mayor al usar tasas nominales que usando tasas reales (últimas dos columnas en el cuadro 1). En particular, “acelera” la convergencia hacia economías como Colombia o Chile con las que las diferencias respecto a la tasa de crecimiento de Bolivia son las mayores.

Aplicando las tasas de crecimiento del PIB real a los valores del PIB medido en millones de dólares de 2010 para las siete economías, obtenemos los plazos de convergencia del cuadro 2.

Cuadro 2

A pesar de las diferencias entre los datos usados para este comentario y en los del ensayo, los resultados y las conclusiones son prácticamente iguales: creciendo al 10% nos tomaría de una a dos generaciones igualar el PIB de los vecinos.

De hecho, siempre y cuando pudiéramos mantener las tasas de crecimiento alcanzadas en la reciente bonanza, y así fueran “más correctas” las estimaciones del Ministerio, coincidimos en que llegar al PIB de los vecinos nos tomaría (al menos) dos generaciones. Hilar más fino es pretender ganar el “campeonato de adivinadores” porque estas “predicciones” son solo indicativas: son altamente dependientes del comportamiento temporal y relativo de las economías que a su vez dependen de factores sociales, políticos y ambientales: mientras más a futuro, mayor es la incertidumbre.

En resumen, el documento y los argumentos del Ministerio de Economía no refutan la esencia del tema de debate planteado: el crecimiento relativo de la economía boliviana en los últimos 10 a 12 años, aunque sea el mayor del vecindario, es insuficiente para hacer que nuestra economía converja a las de los vecinos inmediatos en plazos “razonables”. Esta certeza nos pone ante nuevas interrogantes que serán abordadas en siguientes ensayos: ¿qué crece en la economía boliviana, qué efectos sociales tiene este crecimiento, y cuáles las tareas para aumentar de forma sostenida y sostenible “la calidad social” del crecimiento? Confiamos que los profesionales del Ministerio aportarán también a ese análisis.

Para terminar, en los Ensayos para el Debate de Inaset presentamos conclusiones y propuestas siempre “tentativas”. Al presentar la Serie 2019 de ensayos en Brújula Digital, expresamos que no creemos ni pretendemos tener la verdad; sin embargo, con la premisa de no confinarnos a los modelos o paradigmas vigentes –teóricos, ideológicos, políticos… (o de conveniencia) que frecuentemente ciegan a la razón, buscamos explorar enfoques de análisis alternativos a los tradicionales para generar evidencias que motiven un debate más franco y mucho más amplio, al que invitamos a los funcionarios públicos, académicos, periodistas y personas “de a pié” a que se sumen con sus ideas y sus visiones de futuro.