08/02/2021
Articulista Invitado

Bienvenidos al Modelo Socialista Improductivo del Estado

Carlos Armando Cardozo
Carlos Armando Cardozo

Haciendo a un lado el escenario electoral en que el presidente Luis Arce hace show en la entrega de vacunas en regiones, no se vislumbra una clara estrategia en lo que respecta a la pandemia. Arce manda señales confusas y desesperadas en lo que respecta a la salud y economía. La reactivación de la economía a partir de más créditos blandos, seis meses de gracia para el pago de créditos privados al sistema financiero y bonos a la ciudadanía no hacen a un plan de reactivación de la economía, estas medidas responden a la visión de corto plazo de los últimos 30 años que nos tiene en el mismo status quo socioeconómico o incluso peor.

Si se analiza los registros de ingresos y egresos de divisas al país disponibles en el BCB, es posible desmitificar otro “logro” de los que Arce tanto gusto de recalcar. Para empezar, es necesario comprender la importancia de las divisas para un país, un país necesita de divisas para poder llevar adelante operaciones de compra con el resto del mundo, al contar con divisas o monedas extranjeras un país puede pagar por aquellos bienes/mercancías y servicios que no está facultado a producir o proveer por sus propios medios.

No existe país en el mundo que pueda jactarse de tener la capacidad suficiente para producir todos los bienes y servicios que sus economías domésticas demandan, elegir el rubro particular de bienes y servicios donde un país puede ser mejor que otro depende de las ventajas comparativas en cuanto a trabajo (salarios) capital (tasas de interés) tecnología (innovación e investigación) y últimamente la presión tributaria y burocrática de la institucionalidad doméstica (tasas y permisos).

Bolivia sigue una lógica caduca de sustitución de importaciones, receta fracasada por demás cuestionable que se ajusta a la lógica discursiva del presidente Arce y su modelo económico social productivo comunitario (MESPC) basado en consumir lo nacional, apresurar la industrialización de la economía interna a través del Estado y subvencionar cualquier empresa pública sin importar su viabilidad o sostenibilidad.

Lo cierto es que Bolivia sigue siendo un infierno fiscal, incluyendo el novedoso “Impuesto a la Riqueza”, con una crisis institucional embarrada de corrupción tanto en sus instituciones gubernamentales como en el sistema de justicia, encargado de hacer valer las leyes y derechos como aquel que garantiza la propiedad privada y las libertades individuales.  

Por otro lado, la normativa laboral hace que el empleo formal sea un privilegio que muchos emprendimientos no pueden darse el lujo de aspirar. El contubernio entre gobierno y COB hace que el sector privado deba asumir por doble partida un asedio injustificado a título de reivindicaciones históricas de los trabajadores que lo consolidan como principal “benefactor” del Estado, así como del sindicalismo obrero. 

Volviendo al comportamiento de los ingresos y egresos de divisas, se tiene que para el periodo 1990-2005 el sector público fue capaz de generar 33.102 millones de dólares, en comparación al periodo 2006-2019 bajo, cuando generó 77.355 millones de dólares acumulados. Ahora bien, en cuanto a los Ingresos generados por el sector privado en los mismos periodos de análisis se tiene una leve superioridad en el periodo “neoliberal” respecto al periodo “masista” con 2.726 y 2.412 millones de dólares acumulados respectivamente.

Por el lado del egreso se tiene que el sector privado (banca) erogó 19.663 millones de dólares durante el primer periodo de análisis (1990-2005), levemente menor que el monto acumulado erogado durante el segundo periodo, cuando ascendió a 21.262 millones. Mientras tanto el sector público muestra un contraste notable entre un periodo y el otro. Para empezar, los neoliberales erogaron 15.123 millones de dólares, frente a los 55.714 millones de los masistas (se erogó 3,7 veces más durante la etapa de la MESPC). 

Existe una alta dependencia en el sector de petróleo y derivados como principal actividad generadora de divisas bajo el modelo “MESPC” (38,5%), seguido por la minería (3,1%), que podemos calificar de “productivas”; por otro lado, la actividad privada (minería, agropecuaria, petróleo y derivados, remesas y otros productos) en su conjunto tan solo contribuye con un 3% de los ingresos por divisas, clara muestra de la brecha entre la letra muerta del modelo y su aplicación real.

Así también el desembolso de préstamos (deuda externa) representaron el 13,2% de los ingresos de divisas a Bolivia ante la incapacidad del gobierno nacional de atraer Inversión Extranjera Directa al país. Es decir, la solución práctica para el ministro de Economía “top mundial” fue el endeudamiento. Vaya tipo.

En definitiva, una vez que los precios internacionales cayeron, el paraíso se desvaneció cual espejismo en el desierto, quedó el endeudamiento para tratar de mantener intacto el paraíso frente a nuestros ojos. Sin embargo, ya todos fuimos testigos de lo que se encontraba detrás, un gran vacío colmado de interrogantes y deudas, muchas deudas que ustedes, sus hijos y posiblemente sus nietos tendrán que pagar.  

Bienvenidos al Modelo Político Socialista Comunitario Improductivo No Económico de Luis Arce Catacora. Encapsulando la economía y con ella las expectativas, sueños y proyectos de vida de sus ciudadanos, generó la cultura del conformismo y anuló la del espíritu de superación.

Carlos Armando Cardozo es economista, magister en Desarrollo Sostenible y Cambio Climático.



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