Reportajes | 28/06/2020

Kathy, la primera voluntaria en probar la vacuna contra la Covid-19 del Imperial College

Kathy, la primera voluntaria en probar la vacuna contra la Covid-19 del Imperial College

Un vial de la vacuna que de momento se fabrica en EEUU.

El Mundo |28|06|20|Alberto Muñoz | Londres


El hecho de ser el país más afectado de Europa por la pandemia no quita al Reino Unido de ser también uno de los líderes a nivel mundial en la carrera por conseguir una vacuna contra el coronavirus. El último centro universitario británico en empezar las pruebas en humanos de su propia versión del compuesto es el Imperial College de Londres, donde cerca de 300 voluntarios recibirán la inyección en las próximas semanas tras pasar este el corte en animales. Johnson la espera con los brazos abiertos para el próximo otoño o principios del año que viene, mientras que la comunidad científica del país advierte de un "riesgo real" de que se produzca una segunda oleada.

A pesar de que hay alrededor de 120 investigaciones de este tipo a nivel mundial, Kathy, de 39 años, se ha convertido en el primer rostro de sus voluntarios. "Presentarme a esto creo que vino porque sinceramente no sabía qué podía hacer para ayudar, apareció esta posibilidad y me pareció algo que estaba a mi alcance", asegura ella, que trabaja en el sector financiero, a través de un vídeo. "Entiendo que no es muy probable que las cosas vuelvan a la normalidad hasta que no haya una vacuna, por lo que quiero ser parte de ese progreso".

La vacuna, que en las pruebas con animales ha demostrado ser segura y provocar una respuesta inmunológica, no va a hacer sin embargo que esta joven cambie su forma de comportarse no solo durante esta época de confinamiento, sino también a raíz de la 'nueva normalidad' que llegará al país el próximo 4 de julio. "En absoluto, me ha quedado bastante claro que lo que debo hacer es cumplir las normas propuestas por el Gobierno", añade.

Un vial de la vacuna que de momento se fabrica en EEUU.Un vial de la vacuna que de momento se fabrica en EEUU.

Tanto ella como los otros casi 300 voluntarios que la acompañan tienen que volver a recibir una nueva dosis cuatro semanas después de la primera, aunque esto no supone que el proceso de estudio vaya a terminar pronto, pues desde el Imperial College aseguran que realizarán una nueva fase de pruebas en octubre de este mismo año. La vacuna, si llega a superar todos los cortes, estaría disponible para su distribución nacional e internacional a principios de 2021.

UNA VACUNA NOVEDOSA

El proyecto de la universidad londinense tiene la particularidad de que, al contrario que una gran cantidad de vacunas tradicionales, no está basado en formas debilitadas o modificadas del virus, sino en trazos sintéticos de código genético llamados RNA que lo mimetizan. Esto, además, supone una gran ventaja a la hora de su elaboración y distribución, pues desde el equipo de investigación del Imperial aseguran que un solo litro de este compuesto serviría para elaborar dos millones de dosis.

Una vez inyectado en el músculo este RNA se amplifica por sí solo, no solo generando copias de sí mismo sino enseñando al cuerpo a generar una proteína presente en el propio virus. Esto, según ellos, deberían entrenar al sistema inmunitario para que reconozca y combata el coronavirus sin tener que desarrollar el Covid-19.

"Hemos sido capaces de llevar el desarrollo de la vacuna hasta las pruebas en humanos en apenas unos meses. Si nuestra propuesta funciona, y la vacuna demuestra dar una protección efectiva ante la enfermedad, podría revolucionar la forma en que respondemos ante las pandemias en el futuro", asegura el profesor Robin Shattock, responsable de la investigación.

Por el momento, esta vacuna se está fabricando en Estados Unidos, pero parece que la producción se trasladará al Reino Unido en los próximos meses. A pesar de que este proyecto va retrasado con respecto al de la Universidad de Oxford, lo cierto es que ambos se encuentran entre los 13 que han conseguido llegar a las pruebas con humanos alrededor del mundo. En este momento hay cinco proyectos en China, tres en Estados Unidos, dos en el Reino Unido, y uno en Australia, Alemania y Rusia. Todos ellos, sin embargo, insisten en que no se hayan inmersos en una competición entre proyectos sino en una carrera para derrotar, cuanto antes, a la pandemia.