14/10/2019
El Tejo

Las elecciones y el fútbol

Juan Cristóbal Soruco
Juan Cristóbal Soruco
Hemos llegado, finalmente, al último domingo en el que un columnista semanal puede escribir sobre lo que considere conveniente sobre las elecciones. El próximo domingo hay veda electoral y si se quiere escribir sobre este tema, a lo máximo que se podría llegar es a proponer un Manual Carreño de comportamiento electoral, en circunstancias en que las autoridades electorales (que en la historia de la infamia del país ocuparán un lugar destacado) creen que las elecciones no son más que un campeonato de fútbol, con Pancarita, aguerrida joven aimara, como árbitro (o ¿árbitra?) y en el que no rige el “fair play”.

A propósito, desde que en radio escuché las cuñas elaboradas por instrucción del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) como material de “motivación”, me he preguntado las razones para que hagan esa analogía. He llegado a la conclusión de que la propuesta tiene dos fuentes: la manida imagen del “arbitro” para que un partido de fútbol se desarrolle bien. Idealmente, este árbitro, más que aguerrido ciudadano, debe trabajar con trasparencia, aplicando la norma sin preferencia alguna. Pero, convertir las elecciones en un campeonato de fútbol, sólo puede ser expresión de quienes creen que éstas son una farándula para dar cierta legitimidad al mandamás de turno.

La otra razón puede ser la sumisión de los miembros del OEP ante el Primer Mandatario y utilizan la figura de un campeonato de fútbol sabiendo que a éste le apasiona este deporte como se ha podido observar en estos 14 años, pues jugar o ver fútbol es lo único que le da instantes de alegría, incluso cuando decide dar un rodillazo en los huevos de un contrincante por quitarle la pelota o instruir que le amarren los guatos de sus chuteras. Y eso se trasunta en la campaña mediática del OEP.

El inconstitucional candidato ha agregado a su rechazo a participar en debates la ocurrencia de dar conferencias de prensa mientras viaja en su avión, demostrando que le da la real gana de utilizar todos los recursos del Estado para hacer proselitismo (mientras el OEP se divierte con Pancarita), lo que no parece ser una casualidad. Por un lado, evita dar a la entrevista el rigor profesional que ésta requiere (en este sentido se debe destacar la actitud de Unitel de rechazar esa iniciativa) y, por otro lado, como me hizo notar una aguda observadora del acontecer nacional y de las actitudes humanas, tal vez quiere imitar al Papa Francisco cuando al comenzar y finalizar una visita pastoral, ofrece una larga conferencia de prensa en pleno vuelo a los periodistas acreditados. Si esta intención existe, habría que recordar al candidato inconstitucional que el Papa se reúne con todos los periodistas que conforman su comitiva, que estos pagan sus pasajes y gastos y, lo fundamental, que el Papa no está en campaña electoral.

En resumen, estamos en el domingo previo a las probablemente más importantes elecciones generales desde 2005, porque el país se está jugando entre optar por un futuro altamente conflictivo y potencialmente autoritario y violento al que nos está conduciendo el MAS por su incapacidad de reciclarse y querer imponer un binomio inconstitucional, o un futuro, también conflictivo, pero en el que tiene la posibilidad de recuperar la institucionalidad democrática y la pacífica convivencia ciudadana.

No se trata de una especulación. Surge de dos evidencias. Una, las declaraciones que el candidato inconstitucional hizo a un medio alemán, en sentido de que el hecho de que haya candidatos opositores legitima su propia postulación, declaración que devela su deseo felizmente frustrado y el de sus adláteres de terciar sin competidores en las elecciones al mejor estilo chavista.

La otra, de observar la bronca que tiene la gente en contra del gobierno y el MAS y la alegría que expresa por el posible cambio que se han expresado con contundencia en los Cabildos que se han realizado en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, actitudes que deberían interpretar correctamente las candidaturas en campaña, incluido el binomio inconstitucional.

En fin, estas previsiones serán puestas a prueba la noche del próximo domingo..., salvo que Pancarita y sus fans nos den alguna sorpresa...