Política | 08/10/2019

Ejecutiva afín al MAS dice que no permitirá retorno de la derecha y amenaza con “lucha armada” si Evo no gana

Ejecutiva afín al MAS dice que no permitirá retorno de la derecha y amenaza con “lucha armada” si Evo no gana

La ejecutiva Flores y otras dirigentes de las Batolina Sisa, afín al MAS.

Brújula Digital|08|10|19|

Cuando faltan 12 días para las elecciones generales, Secundina Flores, ejecutiva de la Confederación de Mujeres Bartolina Sisa, organización afín al gobernante MAS, amenazó el martes con “lucha armada” para defender el “proceso de cambio” si el binomio oficialista inconstitucional Evo – Álvaro no ganan los comicios, y también advirtió que no permitirá el retorno de la derecho “racista”.

“Nosotros tenemos la lucha armada, lucha en las calles, en las carreteras, tenemos pues esa lucha organizada, hemos llagado con la misma y vamos a defender (con) la misma”, dijo Flores ante la posibilidad de que Morales pierda en la segunda vuelta frente a Carlos Mesa u Óscar Ortiz. “Vamos a ver en su debido tiempo qué va a pasar”, agregó.

Aseguró que el MAS es la primera fuerza política del país y aseveró que “no vamos a permitir que vuelvan los racistas, que vuelvan los federalistas”. Recordó que los políticos de la derecha, son los que “pateaban” a las organizaciones sociales. Convocó a los masistas a defender el “proceso de cambio” que supuestamente consiguió estabilidad política y económica, además el desarrollo al país.

Pacto de la Unidad afín al MAS

Los dirigentes del denominado Pacto de la Unidad de organizaciones afines al gobernante MAS advirtieron el martes que no permitirán el retorno de la derecha "divisionista”, “racista” y “discriminadora”. Acusaron a los ganaderos, menonitas y agroindustriales cruceño del desastre en la Chiquitania.

La dirigencia afín al MAS no hizo referencia a que el presidente Morales promulgó cuatro leyes (337, 741, 1098 y 1171) y un decreto supremo (3973), desde 2013 hasta julio pasado, y todas autorizan desmontes y quemas de bosques en la Chiquitania con el propósito de ampliar la frontera agrícola (que hasta el 2018 superaba los 3,6 millones de hectáreas). Una de ellas exige a los agroindustriales aumentar la producción de caña para producir etanol y también incrementar el cultivo de soya con semilla transgénica para la producción de biodiesel.

Los dirigentes afines al Gobierno y que integran el Pacto de la Unidad, conformado por la Confederación de Comunidades Interculturales (colonizadores), la Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo y la Confederación Indígena del Oriente Boliviano, emitieron un voto resolutivo respecto a las elecciones generales de octubre y sobre la situación de la Chiquitania.

“Los pueblos indígenas, originario, campesinos no vamos a permitir el retorno de los intentos divisionistas ni racistas ni discriminadores. Defenderemos la unidad del país”, es una de las determinaciones de las organizaciones, según dio lectura del voto resolutivo el secretario Ejecutivo de la Confederación Nacional de Comunidades Interculturales (colonizadores), Henry Nina.

En relación al desastre causado por los desmontes y quemas en la Chiquitanía, los dirigentes deslindaron responsabilidad y acusaron a los grandes ganaderos, a los agroindustriales, a los menonitas y a otros extranjeros de atentar contra las tierras de esa región.

“Los verdaderos culpables son otros, los que acaparan las tierras, esos privilegiados acaparadores los menonitas, los agroindustriales, los grandes ganadores, los brasileños y extranjeros que provocan desmontes masivos en el pueblo boliviano”, señala el documento.

En esa misma línea, advirtió que la “derecha racista y divisionista quiere construir un peligroso discurso para quitar legitimidad a las Elecciones Generales”, que se realizará el 20 de octubre.