15/03/2020
Tinku Verbal

Debates, electores y coronavirus

Andrés Gómez V.
Andrés Gómez V.

Al final del tercer debate presidencial de Estados Unidos entre Hillary Clinton y Donald Trump, en octubre de 2016, la encuesta rápida de CNN dio a la candidata demócrata un 52% y al republicano un 39%. Es decir, Clinton ganó el debate, y días después… Trump ganó las elecciones. 

Los ecuatorianos Jaime Durán Barba y Santiago Nieto escriben, en su libro La Política del siglo XXI, que al cabo de aquel debate en el país del norte las encuestas sólo registraron movimientos pequeños y fugaces en la preferencia electoral. “Hemos comprobado que lo mismo pasa en los países latinoamericanos que estudiamos: ningún debate ha movido las preferencias electorales de manera significativa”, señalan.

¿Habrá un resultado diferente en caso de que haya un debate presidencial en Bolivia con miras a las elecciones nacionales del 3 de mayo? Es probable que sí porque no hay un foro de este tipo en el país desde hace 15 años. Por la novedad llamará la atención cual si fuera un espectáculo político televisivo, pero no creo que baje al candidato del MAS a segundo lugar en la tendencia electoral.

Sin embargo, puede ser decisivo entre Carlos Mesa y Jeanine Añez, candidatos que disputan el segundo lugar, según las encuestas. Dicho de otro modo, el debate puede terminar dando el pase a segunda vuelta a una de estas opciones.

Generalmente, la mayoría de los electores definen con anticipación su voto, incluso, algunos indecisos deciden su preferencia días antes, y es muy difícil que cambien diametralmente su preferencia. Tendría que haber un tsunami político.

El pasado sábado 15 de febrero, día antes de la presentación de la primera encuesta en Unitel, tuve una charla interesante con el conductor del taxi que nos trasladó (a Fernando Molina y a mi persona) del aeropuerto Viru Viru a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

—Yo voy a votar por Luis Fernando Camacho porque tumbó al tirano Evo Morales. Puso lo que los otros candidatos no pusieron: “huevos”. Pero hay que ver los programas de gobierno de los postulantes —aseguró con una voz de plomo.
—Si Carlos Mesa te demuestra que su programa es bueno, mejor que de Camacho, ¿votarías por él? —interrogué curioso.
—No—, respondió taxativo.
—¿Por qué?
—Porque él no hizo lo que hizo Camacho.
Los programas de gobierno hace rato que no definen una elección, salvo que éstos sintonicen con las preocupaciones de la gente y sean presentados vinculados a la cotidianidad. No será la excepción en las elecciones de mayo próximo.
Tampoco el partido será determinante, salvo en el caso del MAS. En el resto no se menciona siquiera los denominativos de las organizaciones o alianzas. Los nombres de los postulantes van primero porque representan, al menos en esta elección, fondo y forma; medio y mensaje. 

Las circunstancias político-electorales de hoy revelan que los candidatos son del siglo pasado; y los electores, del XXI. Éstos tienen otras exigencias, a ratos, difíciles de entender. Salvo el electorado masista, que es algo compacto, el resto es difícil de controlar, a tal punto que creo que ni siquiera la unidad de la oposición los hubiese unificado.

Si los partidos anti-MAS quieren forzar una segunda vuelta y no perecer en la primera, uno de los tres candidatos con más posibilidades (Añez, Mesa o Camacho) tendría que sacrificar su ego para que su caudal electoral pase a otro o se divida entre los dos que queden. No digo que esa transferencia será automática, pero es previsible que el elector que quería votar por uno busque expresar su voluntad a través de otro postulante parecido.

En caso de que se diera este escenario, sería el mensaje que una parte del electorado está esperando para afilar su voto útil contra el masismo que no quiere que vuelva.

Post Scriptum.- La llegada del coronovirus al país afectará la candidatura de Jeanine Añez. Si hace una buena gestión de crisis, la puede subir en la tendencia. Si hace una mala gestión, la puede hundir porque, en este momento, frenar la expansión de esta enfermedad es prioridad número uno para la ciudadanía que votará en las próximas elecciones nacionales.

Andrés Gómez Vela es periodista.