08/11/2019
Informe Especial

¡Que renuncie!

Amalia Pando
Amalia Pando

Son más de dos semanas en las que las principales ciudades del país están paralizadas, no sabemos lo que va a pasar en el país y nadie puede anticipar un desenlace.

Evo Morales está intentando desmovilizar la lucha por la democracia. Aprobó un decreto anulando las concesiones de litio de Potosí y espera que con esa medida los vecinos de esa ciudad se desmovilicen. El comité cívico potosino dijo que no la decisión del gobierno no suficiente para levantar su paro y que lucha ahora por la salvar la democracia.

El hecho de que estemos pisando el precipicio se debe a que Evo Morales hizo un fraude electoral porque no quiere irse. Ese es el instrumento de un golpe que el Presidente quiere consolidar y no puede hacerlo gracias a la resistencia nacional.

Lo vi en San Gabriel, la radio pionera en lengua aymara. En la emisora pidió al movimiento campesino que lo apoye, que no lo deje solo, pero lo concreto es que la anterior semana se apoyó en los movimientos sociales, sostuvo una reunión con la Conalcam y esperó que millones de campesinos tomaran La Paz. Llegaron algunos, rompieron cabezas de los médicos y se fueron. Pero después llegaron otros, por pocas horas, pero a su paso ejercen violencia.

Sucedió lo mismo con los falsos mineros, marcharon con cascos nuevos, no asustaron a nadie y se fueron. Lo propio sucedió con los grupos de choque que salen de los ministerios. Los enfrentamientos en horas de la noche son muy serios. Pero el punto es que el Gobierno no logró tomar la urbe con los movimientos sociales porque no le respondieron.

Ahora el oficialismo está preparando un cronograma de campesinos que deben llegar de distintas zonas del departamento. Luego lanzó cocaleros a Cochabamba y también se fueron. Esa urbe resiste de la forma más heroica, pese al muchacho muertos y a los 90 heridos.

En Santa Cruz, el Gobierno no logró romper las barreras humanas y quebrar el paro, que es absoluto. Son dos semanas de paro indefinido y el Gobierno lanzó a francotiradores. Se dijo que una diputada del MAS repartió armas, pero las que recibieron son grupos entrenados. Estos son disparos precisos que dan en la cabeza y pecho para matar; esos son los disparos que recibieron las dos personas que fallecieron en Montero. Ahora hay seis detenidos para aplacar el asunto e incluso van a sacrificar a una masista, la autora intelectual.

La estrategia no le sirvió al Gobierno. Los tres fallecidos sólo enervó la situación, aumentó la convicción de parar a Evo Morales. Ahora nos queda preguntar ¿qué hará? La consigna que recibió de Cuba, Venezuela, Nicaragua es aguantar como lo hizo la dictadura de Daniel Ortega, que resistió tres meses con barricadas en todo el país.  Se sentó en una mesa de negociación y le pidieron que renuncie. Ortega los escuchó y mientras los oía mataba por decenas a las personas en las calles. Ahora el Presidente continua en funciones en Nicaragua pese a tener una montaña de muertos.

Evo Morales espera dar largas en el asunto hasta que la gente se cansa. Por eso la consigna opositora es: “¿Quién se cansa?, ¡Nadie se cansa!”. El gobierno va a usar a la Policía, grupos de choque y va a dejar en la retaguardia a las FFAA. La debilidad de Morales es la Policía por la descomposición social que el propio Presidente generó con las prebendas, el narcotráfico. Por ello se apoya en la Policía y los grupos sociales. De momento no piensa usar las FFAA, no hay estado de sitio, pero sí se azuza la confrontación.

Hay consenso en que la solución es una nueva elección con otro tribunal; pero está claro que Morales no va a llamar a segunda vuelta, a una nueva elección ni menos irse. Entonces, habrá que sacarlo. Queremos que se vaya lo antes posible porque Morales puso al país en una encrucijada. No podemos tener a un Presidente que cometió fraude, que se quiere quedar en base al engaño e hizo ello porque tiene un proyecto dictatorial al que no queremos someternos.

La segunda vuelta iba a ser un referendo entre democracia y dictadura y Morales sabía que iba a perder. La mayoría del país le dijo “No” por segunda vez y se lo vuelve a decir en la calle. La solución es política y a Morales le queda renunciar.

En un comunicado de Carlos Mesa se muestra prudente y dice que va por una nueva elección y cambio del tribunal electoral. Ese tribunal no caerá mientras no caiga el Presidente; y la prudencia de Mesa se va a terminar en las calles.

Hoy se va Evo Morales y reconstruimos el país, la democracia. La pregunta es ¿quién asumen un gobierno transitorio mientras se va Evo Morales? Hay muchos vacíos porque esta es una pelea política a raíz de un fraude monumental. El talón de Aquiles es La Paz y El Alto y espero que el Conade pueda resolver el problema. No creo que bloquear a los choferes sea la salida, hay que bloquear al gobierno y el gobierno está en plaza Murillo. Ese es el escenario vital en las movilizaciones. 

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet