09/11/2019
Trapos Sucios

¡Presidente, sea hombre de Estado!

Jorge Dulón Fernández
Jorge Dulón Fernández

Gran parte del país se encuentra un poco más de medio mes movilizado. Dos sectores de la oposición le han planteado demandas concretas al Presidente Morales. Por una parte, los Comités Cívicos y el CONADE, pidieron al primer mandatario que renuncie redactando una carta para ese efecto. Por otra lado, la organización política Comunidad Ciudadana (CC), ha esbozado una vía más democrática e institucional que exige la renuncia de todos los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y de los Tribunales Departamentales Electorales (TEDs). A partir de ello, plantea renovar a sus autoridades, anular y llamar a nuevas elecciones en un plazo prudente de tiempo.

El gobierno, por su parte, se aferra a la idea de esperar los resultados de la auditoría electoral que se encuentra en manos de la Organización de Estado Americanos (OEA), sin abrir ninguna posibilidad de analizar otra opción.

La oposición no acepta la auditoría porque considera que ha comenzado de mala manera y terminará peor. Los opositores esperaban que, al menos, se les consulte los términos en los cuales se iba a desarrollar este delicado e importante trabajo. Sin embargo, el Gobierno tomó una decisión unilateral y solicitó a la OEA una auditoría sin posibilidad de participación de los otros directos interesados. Es decir, el Gobierno se convirtió en juez y parte. 

Tampoco tomó en cuenta lo que una gran mayoría de los bolivianos imploraba, la renuncia de todos los vocales del TSE. Queda claro que autoridades totalmente deslegitimadas, no pueden seguir conduciendo u apoyando procesos tan importantes como este. No obstante, la nueva banda de los cuatro, aumentada y corregida, sin sangre en la cara seguramente sigue pensando que hicieron un gran trabajo o quizás estén esperando instrucciones de sus jefes del ejecutivo.

Mientras, todos esperan un cambio de actitud de Evo, que se ponga los pantalones de hombre de Estado y que gobierne para todos los bolivianos y no únicamente para su sector. Los enfrentamientos entre bolivianos han comenzado y van en escalada. Los sentimientos de confrontación regionalistas, religiosos y racistas han re surgido con fuerza. La inclusión, el logro más grande que había tenido el gobierno de Evo Morales, se está yendo por el caño. La causa de todo esto es la soberbia del Presidente que cree que todavía puede salirse con la suya, desgatando movilizaciones de la oposición y siguiendo los consejos de algunos de sus colaboradores que le sugieren “dividir para reinar” o que le dicen que la revolución debe profundizarse. Ya sabemos quiénes son.

Cualquier hombre de Estado racional, en esta situación tan compleja, debiera hacer una evaluación profunda, no simplemente de la coyuntura, sino y sobre todo de la situación en la que se encuentra el actual ciclo político. Si el presidente realizaría este ejercicio, se daría cuenta que su tiempo se ha terminado y que en nuestro país los ciclos políticos normalmente duran catorce años.

En esa medida Evo Morales debería abrirse a la posibilidad de optar por otras alternativas que no se circunscriban únicamente a los resultados de recomendaciones de la auditoría. El Presidente, en definitiva, debería llamar a un diálogo franco y sincero con los representantes de toda la oposición, desde Comités Cívicos, Organizaciones Políticas representativas y plataformas ciudadanas. Poner sobre la mesa todas las demandas y propuestas, incluyendo la suya y en virtud a ellas, generar vías de solución, vías de transformación pacífica del conflicto. Estoy seguro que si todos los actores se sientan a dialogar con apertura , se podrá encontrar una solución acorde a las expectativas de la gran mayoría de bolivianos sean éstos del oficialismo o de la oposición. Me parece que a estas alturas del partido es la única vía que podría reducir la intensidad del conflicto y posteriormente pacificar el país.

Para qué esperar a que haya enfrentamientos, corra sangre y más muertos. Para qué esperar que una tercera instancia como la iglesia o la cooperación llame a los actores al diálogo si el Presidente puede demostrar que gobierna para todos los bolivianos y no solamente para un sector. Si no lo hace, será el único responsable de las consecuencias.

Jorge Dulon es administrador público y cientista político.