24/10/2019
Informe Especial

No reconoceremos a un Presidente que salga del fraude

Amalia Pando
Amalia Pando
La consigna del paro indefinido es no aflojar. El cómputo oficial dio la diferencia de 10 puntos que necesita Evo Morales para confirmar su triunfo y prolongar su mandato por tercera vez consecutiva.
Lo sabe desde que lo habilitaron como candidato y lo sabe porque desde ese entonces instruyó al Tribunal Supremo Electoral no poner en su cronograma la segunda vuelta y la entidad no tiene ni siquiera presupuesto para ese fin. Lo que pasa es que el fraude que montaron no le alcanzó y estuvieron dando los últimos manotazos para llegar a esa diferencia de 10 puntos.

Ahora Morales dice que se está gestando un golpe de Estado. Yo también creo lo mismo, hay un golpe de Estado en curso, pero la víctima es el pueblo boliviano que votó por la segunda vuelta y Morales hace un golpe, desde que se habilitó de forma inconstitucional, hasta ahora que busca continuar con el poder. Ese es el objetivo de un golpe, de que alguien de manera inconstitucional se quede en el poder. Por tanto, Morales está haciendo un golpe.

Cuando Mamerto Urriolagoitia hizo un golpe en 1951 y anuló las elecciones de ese año al menos tuvo el decoro de renunciar y entregar el poder a las FFAA, pero Morales piensa quedarse. El instrumento del golpe es el fraude para legitimarse. Ya no será un Presidente constitucional. A eso se suma todo el proceso electoral antidemocrático, fraude desde la parcialidad del Tribunal Electoral, fraude porque despidieron a 50 personas de Mi Teleférico porque no pudieron probar que habían votado por Morales. Los echaron sin piedad y a partir de eso se produjeron todas las formas de fraude. Sólo en Irpavi aparecieron 50 votos extras. Imagínese en el resto del país.

Cuando Morales salió la primera vez a decir que ganó y que le quieren hacer un golpe de Estado es porque sabía que los resultados oficiales le darían la ventaja de 10% para proclamarse ganador, y ser el ganador del fraude. En Beni la sorpresa del cómputo rápido es que ganó Mesa, pero al final resultaron casi empatados.

En La Paz, la gente se enojó por encontrar material electoral en un domicilio particular de la calle Panamá, pero el vocal del TED de La Paz dijo que el inmueble era de una notaria y que el material iba a ser llevado al Tribunal Departamental. Esa es la prueba de otro fraude porque las actas no pueden dormir en la casa de nadie. Las llevaron después de 24 horas de las elecciones y en ese lapso se hizo dibujo libre.

Si esto pasó en el país ni se imaginan lo que pasó en Argentina y los argentinos protestaron porque a las 15:00 les cerraron la puerta. No podían entrar a votar ni mucho menos a ver el escrutinio. Nadie sabe qué hicieron en Argentina. A los jurados los eligió el embajador.

Se necesita una auditoria y en ese sentido se debe aceptar la propuesta de la OEA. No puede ser que la suma no coincida con el número de votos válidos ni con los porcentajes que obtuvieron todos los partidos políticos. No ceo que Morales haya sobrepasado el 40% y en cada acta le aumentaron votos a Morales. A veces son dos a tres votos y en otras son 50.

La gente está en un paro nacional, miles de personas son los nuevos protagonistas de este hecho y que no aceptarán este nuevo golpe a la democracia. Nadie quiere desconocer la votación en el área rural pero también se debe respetar el voto en el área urbana.

Los seguidores de Evo Morales salen a defender el fraude, por lo tanto es la contrarrevolución, la parte negativa de la sociedad. El fraude es la culminación de varios hechos delictivos y no podemos asentar nuestra sociedad sobre un delito.

Lo importante fue ver a todos los jóvenes salir en todo el país. Multitudes concentradas sólo ocurre en situaciones excepcionales y las movilizaciones muestran que estamos frente a un levantamiento popular en contra de los que quieren perpetuarse. Las represiones fueron terribles.

Evo Morales ordenó que sus seguidores salgan a las calles a defender su triunfo, defender el fraude. Alguien que se atribuyó la representación de los Ponchos Rojos ya dijo que vendrían a la ciudad con chicote en mano y la consigna era no a la segunda vuelta.

Morales tiene miedo porque está arañando un 40%, sin fraude, aunque en una contienda electoral tal vez gane. ¿Por qué le tiene miedo a las urnas? Tengo un chat de un joven en Santa cruz que reclama. Escribe que ya tiene las actas y que debían pagarle 700 bolivianos por acta y que sólo le dieron 300. Le responden que le van a cumplir. Eso implica que hubo fraude de todo tipo. Eso le dio a Morales el 47% y ese resultado no refleja la voluntad popular.

Por eso concluyo afirmando que no vamos a aflojar, no vamos a reconocer a un presidente que salga del fraude.

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet