08/10/2019
Trapos Sucios

Cabildos: el principio del fin evista

Jorge Dulón Fernández
Jorge Dulón Fernández
El pueblo cruceño y una gran mayoría de las personas que viven en esa hermosa ciudad demostraron una vez más su gran capacidad de movilización para reivindicar, no solo sus derechos, sino el de todos sus hermanos bolivianos.
Más de un millón de personas acudieron a este espacio de participación ciudadana desconocido legalmente por el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS). Para variar, el régimen minimizó la movilización, desconoció sus resoluciones mencionando que faltaba la presencia del Tribunal Electoral para “validarlas”. No contentos con eso, de manera soberbia algunos voceros gubernamentales, entre nerviosos y prepotentes dijeron que el Cabildo realizado en Santa Cruz no les preocupaba. Imagino que transmitir “poca preocupación” era una de las líneas establecidas para que masistas y afines sepan qué decir ante tan avasalladora muestra de oposición. Está demás decir que las resoluciones del Cabildo seguramente quitaron el sueño a más de una autoridad, comenzando por Evo Morales.

Revisemos, además de establecer la necesidad del respeto al voto del referéndum del 21F, los participantes dejaron entrever que serían rebeldes en contra de un nuevo gobierno del MAS que, si gana, sería casi seguro que lo haría con un posible "fraude" electoral. En términos sencillos, la primera determinación tuvo que ver con el desconocimiento de un nuevo gobierno trucho del MAS.

Otro pedido claro tuvo que ver con eliminar las normas que amplían la frontera agrícola y autorizan las quemas "controladas". Es decir, pidieron eliminar cualquier tipo de herramienta “legalizadora” de incendios que arrasan con los bosques y dañan a “la madre tierra”. Además, dieron un plazo para que los asentamientos ilegales de “colonos” o “interculturales” sean rápidamente identificados por el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), para después proceder a sacar y/o expulsar a toda esa gente ilícita.

Finalmente, el Cabildo alzó la voz para evocar la posibilidad de re plantear el concepto de “federalismo" en nuestro Estado boliviano, bajo el argumento que establece que el centralismo ha sido ineficiente en tratar los desastres naturales y que es urgente que las regiones tengan competencias más flexibles que les permitan obrar con prontitud, efectividad y de acuerdo a su realidad en este tipo de coyunturas en las que, sin duda, se podían haber salvado cientos o miles de hectáreas quemadas.

Como se puede advertir, éste pliego petitorio marca un antes y un después en la vida política del país. En primer lugar, motiva para que estas iniciativas se repliquen en otros departamentos y así otras regiones puedan realizar sus propias reivindicaciones. El Cabildo de La Paz del 10 de octubre es un ejemplo de esto. Segundo, establece una posición férrea de advertencia, dirigida al gobierno y hacia los “malos bolivianos” que estarían desmontando los bosques cruceños producto de intereses económicos de grandes grupos de poder cocaleros y soyeros. Y tercero, refuerza una posición de hastío boliviano en contra del Gobierno del MAS que, desde una óptica de análisis, podría reforzar el concepto de voto útil y, sin lugar a dudas, darle un mayor porcentaje de votación al candidato de Comunidad Ciudadana (C.C.), Carlos Mesa.

En términos de impacto hubo gente no le dio, al cabildo cruceño, la importancia que tuvo, yo afirmo que dicha acción ciudadana marca algo muy relevante, el inicio del fin, de un ciclo político que duró catorce años, de un gobierno que se dijo descolonizador, plural en el desarrollo de su economía, protector de la madre tierra, reformador de instituciones, entre otras cosas, pero que en realidad había sido un gobierno, populista, autoritario, contrabandista y corrupto, a los ojos de una gran mayoría de la población boliviana.

Jorge Dulon es administrador público y cientista político.