08/01/2020

2020: Una transición política para un nuevo ciclo

Según los expertos cada década comienza en un año acabado en 1 y termina en un año acabado en 0. Irónicamente nos encontramos en un año transitorio con un gobierno transitorio que tiene como misión pacificar el país y llamar a elecciones.

Hasta el momento el Gobierno de transición lo ha hecho muy bien. Ha logrado calmar los conflictos, ha retomado la gobernabilidad y ha promovido la elección de los nuevos vocales en todos los tribunales electorales del país. Estas acciones garantizan la transición y por lo tanto la realización de las elecciones el próximo 3 de mayo.

Falta saber ahora cuál es el rol que tendrán las organizaciones políticas que participarán en las elecciones nacionales para que este proceso democrático, realmente tenga un buen final. Por el momento se vislumbran tres fuerzas políticas importantes. El Movimiento Al Socialismo (MAS), los candidatos cívicos Fernando Camacho y Marco Pumari y la alianza Comunidad Ciudadana (CC). Cada una de estas fuerzas presentan luces y sombras de cara a las próximas elecciones.

Por ejemplo, el MAS no ha definido aún su binomio y se encuentra en una situación complicada de fragmentación interna con varios posibles presidenciables y vicepresidenciables. Cuenta con la figura de un caudillo todavía muy vigente que seguramente tomará la decisión final respecto a quienes serán los candidatos.

Por otra parte, se encuentran los cívicos que llegan al inicio de esta carrera algo deslegitimados por haber tomado decisiones apresuradas sin consultarse mutuamente y gracias a un par de audios que los hace ver a uno como traidor y a otro como corrupto. Es importante decir que los cívicos todavía no tienen organización política que los respalde y aunque esto parece poco importante, no lo es ya que quien los respalde deberá contar con una estructura partidaria importante para lograr, en poco tiempo, llegar a todo el país con los mensajes programáticos de los candidatos.

Finalmente está Comunidad Ciudadana, con Carlos Mesa a la cabeza. Quizás sea el frente político que a priori presente la menor cantidad de problemas ya que en el proceso electoral anterior estructuró su base en todo el país gracias a sus aliados Sol.bo, FRI y Todos. Su candidato a la presidencia se mantuvo firme, fue cauto cuando debió serlo y salió a la palestra cuando fue conveniente. La única duda que queda en Comunidad Ciudadana es el candidato a la Vicepresidencia. No se sabe si la dirigencia de esta organización política decidirá dar continuidad a dicha candidatura o bien se anime a nombrar a otra persona que represente a sectores emergentes de este nuevo proceso post fraude. Un representante joven con experiencia en gestión o una mujer, por ejemplo.

No debemos olvidar a los otros partidos, que deben asumir el desafío de negociar con las organizaciones más grandes para generar “frentes amplios” basados en líneas ideológicas y planes programáticos. Deben considerar que, ante este escenario, ellos pueden tratar con cualquiera de estas tres fuerzas, incluyendo al MAS. La fuerza política que sea más inteligente en conseguir adherentes importantes y coherentes con sus programas de gobierno, podrá obtener un resultado importante en las elecciones de mayo próximo. Es decir, el que mejor negocie podrá tener una buena presencia en la Asamblea Legislativa, lo cual le permitirá ser un Gobierno fuerte o una oposición poderosa y eso significaría “ganar las elecciones nacionales”.

Administrador público y cientista político.