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Economía | 25/02/2021

Crédito del FMI: una pose antimperialista que le costará al país $us 24 millones

Crédito del FMI: una pose antimperialista que le costará al país $us 24 millones

Brújula Digital |25|02|21|

Amalia Pando / Tomado de Cabildeo Digital

La demagogia antimperialista de Lucho Arce le costará al pueblo boliviano 24 millones de dólares. Es el costo de la devolución del crédito del Fondo Monetario Internacional, FMI, concedido en abril del año pasado al gobierno transitorio de Jeanine Añez para encarar la emergencia del Covid-19. 

Este crédito no pudo ser usado por el anterior gobierno, a pesar de la extrema necesidad que tenía el sector salud, por el bloqueo del MAS en el Legislativo. Era un crédito sin condiciones ni cláusulas de confidencialidad por 327 millones de dólares que al momento de su devolución se convirtieron en 351 millones de dólares. 

Pérdida neta: 24 millones de dólares. Lo peor, sin embargo, se debe calcular en vidas humanas. ¿Saben cuántas vidas pudieron salvarse si ese crédito llegaba a los hospitales del país? Bolivia registra una de las tasas más altas de mortalidad por el Covid-19. Haber bloqueado la disponibilidad de este crédito, como también se bloqueó el paso del oxígeno, y ahora devolverlo, es simplemente criminal. 

La clave está en los intereses

El año pasado, la Corporación Andina de Fomento, CAF, concedió otro crédito a Bolivia por 50 millones dólares, también para la emergencia sanitaria. El monto es significativamente inferior al del FMI. Otra diferencia son los intereses. 

La CAF prestó con un interés anual del 2,98 % mientras la tasa del FMI fue del 1,07%, es decir, a menos de la mitad. ¿Cuál de ambos es el imperialista? 

La CAF y China

La CAF es el segundo acreedor multilateral de Bolivia, después del BID. El promedio de las tasas de interés de estos organismos es del 3%. La CAF, en créditos regulares, está por encima de ese promedio con 3,6%. El BID, que es otro organismo “imperialista” al igual que el Banco Mundial y el FMI, está por debajo con 2,7 % de interés anual. 

Y la China, amigo ideológico del gobierno, que es el principal acreedor bilateral de Bolivia, también está por encima del promedio de este grupo de países. El promedio es de 2,3% y China cobra 2,6% de interés anual. 

Así, queda claro que el crédito devuelto al FMI era concesionario, de todos, el más barato.

El argumento usado por el gobierno de Arce para devolver el crédito del FMI fue la Constitución Política Estado que ahora, supuestamente, se les ha ocurrido cumplir. “En defensa de la soberanía “Dijo Edwin Rojas, el presidente del Banco Central de Bolivia. 

La Constitución establece que Bolivia no acepta imposiciones extranjeras. El FMI tiene fama de exigir a los gobiernos, a cambio de algún crédito de salvataje, condiciones de disciplina fiscal, como no gastar más de lo que se recibe en ingresos y esto lleva a recortes antipopulares en el presupuesto. 

Pero resulta que esta vez el FMI no puso ninguna condición pues se trataba de un crédito para una emergencia sanitaria, una pandemia mundial. 

En este caso, el gobierno de Arce miente, no hay ninguna violación a la CPE ni soberanía pisoteada. En cambio, no se puede decir lo mismo en relación a la vacuna rusa, la Sputnik V, que el actual gobierno compró en condiciones de imposición, bajo una cláusula de confidencialidad. 

Inversión para la reactivación 

Resulta que el gobierno de Arce está en serios apuros económicos. En el Presupuesto General del Estado para este año, también de modo demagógico, figura una inversión pública de 4.011 millones de dólares, monto que servirá para reactivar la economía. 

Sin entrar en el destino que se piensa dar a ese monto, la pregunta del momento es: ¿De dónde saldrán esos millones?

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, sin titubear, dio la respuesta: de nuevos créditos externos. Es una confesión de cómo están las finanzas públicas. 

Arce dispone de poco o nada para invertir en las anunciadas como innecesarias plantas de biocarburantes o de experimentación nuclear. 

Tampoco cuenta con recursos para hacer frente a la deuda interna, que llega a los 8.000 millones de dólares.

El nuevo impuesto a la riqueza, tan desalentador para los inversionistas privados, recaudará apenas 14 millones de dólares. 

La salida fácil que tiene Arce es recurrir a la deuda externa, aunque al mismo tiempo se da el lujo irresponsable de devolver el crédito del FMI que nos costará, reiteramos, 24 millones de dólares. 

Buscador de millones

Espera obtener mil millones de los organismos internacionales como el Banco Mundial, que no es muy diferente al FMI, o de países “amigos”, como China. 

Los restantes 3.000 millones podrían llegar de sectores privados a través de la colocación de bonos soberanos que nuevamente emitirá el gobierno para colocarlos en el mercado internacional a una atractiva tasa de interés de alrededor del 5%. 

Cuando Arce era ministro de Evo Morales emitió esos bonos en tres oportunidades, 2012, 2013 y 2017, endeudando al país en dos mil millones de dólares a una tasa de interés promedio del 5 %, que es altísima, 5 veces más alta que el 1% del FMI, según datos del Banco Central de Bolivia. 

¿Dónde están esos 2.000 millones de dólares? En el despilfarro de esos años, pero queda la deuda del capital e intereses, correctamente anotados en las cuentas públicas.

Juicio de responsabilidades 

El dirigente cocalero y actual presidente del senado, Andrónico Rodríguez, reveló que el MAS está estudiando un juicio de responsabilidades contra la expresidenta Jeanine Añez por haber firmado el crédito con el FMI. 

Son capaces de hacerlo, pero después de todos los datos anteriores queda en evidencia que por daños al Estado es otro el presidente que debería ser enjuiciado.

BD/DIR





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