11/12/2018
Otro Estilo

El soberano es el pueblo, no Evo Morales

Mario Espinoza O.
Mario Espinoza O.
“¿Dónde comienzan los derechos humanos universales? En pequeños lugares, cerca de casa, en lugares tan próximos y tan pequeños que no aparecen en un mapa. Si esos derechos no significan nada en estos lugares, tampoco significan nada en otra parte. Sin ninguna acción ciudadana coordinada para defendernos en nuestro entorno, nuestra voluntad de progreso en el resto del mundo será en vano”.
Las palabras son de Eleonor Roosevelt, que junto con una compañera elaboraron una declaración que se aprobó hace 70 años un día como hoy. Por ello hoy celebramos el día de los Derechos Humanos coincidiendo con el día en que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó esta declaración aquel 1948. Estábamos a la salida de la segunda guerra mundial y es importante volver a descubrir que existen derechos inalienables inherentes a todos los seres humanos sin importa su raza, color, religión, sexo, idioma, opiniones políticas o de otra índole, propiedades, lugar de nacimiento ni ninguna otra condición.

Este es la base del documento de la declaración Universal de los Derechos Humanos que desde ese momento comenzaron a fortalecernos a todos. No fue un camino sencillo, tenemos ejemplos durísimos. En el lugar donde se firmó la declaración había serios problemas, en Bolivia, por ejemplo, no votaban los indios o las mujeres. Había una segregación racial en África y en varios lugares del mundo se hacía un escarnio a quienes no eran blancos.

Salimos de la segunda Guerra Mundial donde Hitler mató seis millones sólo por pertenecer a una religión en una guerra que costó la vida de 50 millones de personas o más. Posteriormente tuvimos tantos ejemplos de violación de los DDHH pero también hay que congratularse de que se avanzó.

Hoy tenemos la ideología de género; quizá podríamos buscar otros nombres como igualdad de derechos con la comunidad LGBT. Encontré mayores muestras de tolerancia más que manchas negras, que sí las hay. Avanzamos en mejorar el uso del lenguaje, aunque no soy partidario de extremos como ese vocabulario inclusivo, ni siquiera estoy medianamente convencido que ese lenguaje pueda visibilizar a ciertos grupos.

Pero el tema es la declaración universal de los DDHH y tiene su correlato en Bolivia. La Constitución asume el tema de los derechos humanos y sobre todo el artículo séptimo aprobado por este Gobierno y con el 64% de la población. Yo voté en contra de ésta Constitución pero me someto a ella porque más de la mitad de la población la aprobó.

Este punto, sirve para nosotros, no para Evo Morales. Esta declaración se redactó para proteger al ciudadano de la codicia de los poderosos. El artículo séptimo dice que la soberanía reside del pueblo boliviano. Este artículo se lo pasaron por el aro nuestros gobernantes porque el pueblo boliviano decidió que no había reelección y que no pueden ir como candidatos Evo ni Álvaro. Lo hizo en el referendo con una pregunta que se hizo a instancias del Gobierno.

Ayer, en el programa El Pentágono Roger Cortez dijo que se violó algo más importante, se violó el artículo séptimo porque el pueblo boliviano le dijo No. El punto es claro, el Presidente no puede ser candidato y a eso se refiere la declaración universal de los DDHH.

Tenemos derechos humanos, que no son, como dijeron portavoces del Gobierno, los derechos humanos del Presidente a la reelección indefinida. Evo Morales tiene, como ciudadano, derechos humanos, pero como autoridad tiene que respetarlos, como primer mandatario debe respetar la Constitución y saber que el artículo 7 dice que la soberanía reside en el pueblo y que él no es el soberano. Que podría tener su propio candidato, que podría ganar.

Basta de amenazas.