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Inclusión financiera| 01/09/2022

La pandemia impulsó la digitalización financiera, pero con avances disímiles entre niveles socioeconómicos

La pandemia impulsó la digitalización financiera, pero con avances disímiles entre niveles socioeconómicos

En Bolivia, solo entre el 5% y el 9% de las personas de estratos socioeconómicos bajos utiliza medios digitales para sus operaciones financieras.

Visión Sostenible |01|09|22| 

Un estudio realizado en siete países de Latinoamérica y recientemente publicado por el holding financiero Credicorp, bajo el título “Inclusión Financiera y Digitalización”, revela que en Bolivia solo entre el 5% y el 9% de las personas de estratos socioeconómicos bajos utiliza medios digitales para sus operaciones financieras, ya sea a través de aplicaciones de celulares, billetera móvil o banca por internet. En contraposición, el 38% de la gente de niveles socioeconómicos altos utilizan herramientas digitales para realizar pagos de bienes y servicios.

“El asunto principal son las brechas y la conectividad. En la ciudad de La Paz, por ejemplo, en la zona sur de La Paz gran cantidad de comercios y servicios ya te permiten pagar por tarjeta, código QR o billetera móvil. Es una zona residencial donde la población en su mayoría cuenta con estudios, ingresos económicos estables y conectividad de internet, cosa que no ocurre por ejemplo en las villas, donde una tarjeta solo sirve para sacar dinero del cajero”, reflexiona el ingeniero Hugo Miranda, miembro de la fundación Internet Bolivia.

En los últimos dos años hubo un desarrollo del sistema de pagos a nivel global. Esto va en línea con el contexto de pandemia y emergencia sanitaria en el que las empresas, bancos y la población en general tuvieron que adaptarse a cambios a través de la tecnología. Los bancos desarrollaron tecnologías para realizar pagos y operaciones a través de canales digitales, mediante el uso de internet. La tendencia a la digitalización de pagos de productos o servicios se acentuó con las recomendaciones sanitarias de evitar el uso de dinero en efectivo. Los pagos digitales mostraron una gran aceptación en consumidores de todo el mundo.

Aun con ese importante avance, el estudio Inclusión Financiera y Digitalización de Credicorp evidencia que Bolivia se mantiene como el tercer país con una mayor proporción de usuarios no digitales (67%) en la región y solo 17% de los bolivianos utilizan medios digitales para realizar transacciones financieras por lo menos una vez al mes. El estudio muestra, además, que en el ámbito urbano 37% de los bolivianos son usuarios digitales y 64% no lo son, mientras en el ámbito rural 25% son usuarios digitales y 76% son usuarios aún por digitalizar.

Las diferencias también persisten en el ámbito intergeneracional. Mientras un 43% de las personas de entre 18 a 25 años utilizan medios digitales para realizar pagos o transacciones financieras, el porcentaje se reduce progresivamente al 36% en las personas de entre 26 a 42 años, a 23% en las personas de entre 43 a 59 años y a apenas 13% entre las personas de 60 años a más. Dentro de este último grupo etario, el 87% de estas personas no usan medios digitales para realizar transacciones financieras.

“Estas cifras evidencian que, en el importante proceso de crecimiento del uso las plataformas financieras digitales de los últimos años, la digitalización no ha avanzado igual para todos. Esto constituye una necesidad y una oportunidad para que tanto Bolivia como los países de nuestra región sigan impulsando una digitalización que, además, se traduzca en inclusión financiera. Porque hoy, en el proceso de incluir a cada vez más ciudadanos en el sistema financiero formal, las herramientas digitales pueden cumplir un poderoso rol”, indicó Javier Ichazo, Head de Microfinanzas de Credicorp.

Por simples que parezcan, las transacciones financieras digitales requieren de infraestructura técnica y la adquisición de conocimientos y habilidades suficientes para realizarlas. En ese sentido, Miranda explica que uno de los factores para que exista esta situación en el país es la poca cobertura de telecomunicaciones a nivel Latinoamérica y el difícil acceso a internet.

En este contexto, se da un proceso de aprendizaje e interacción entre los bancos y los usuarios. Según el informe sobre sistema de pagos del Banco Central de Bolivia (BCB), el uso y expansión de Instrumentos Electrónicos de Pago (IEP) permitió mejorar el acceso de la población a servicios financieros. El volumen de pagos procesados con órdenes electrónicas de transferencia de fondos aumentó un 70% respecto al 2020, mientras que los volúmenes procesados con tarjetas se incrementaron en 41% y las operaciones con billetera móvil se elevaron en 16%. 

El estudio de Credicorp revela que la realidad boliviana es un reflejo de lo que sucede en gran parte de Latinoamérica, donde el 76% de los ciudadanos del nivel socioeconómico bajo no utiliza servicios financieros digitales y donde estos mantienen una gran diferencia respecto a los del nivel socioeconómico alto. En este último subgrupo poblacional, solo el 35% se considera un usuario no digital.