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Buenas prácticas| 24/04/2022

Descarbonicemos las finanzas

Descarbonicemos las finanzas

El uso de combustibles fósiles incrementa la contaminación ambiental

Visión Sostenible |25|04|2022|

El cambio climático ha aparecido con la urgencia de modificar el horizonte práctico de la vida cotidiana. Hoy los consumidores están dispuestos a pagar algo más si es que el producto que compran no viene con el “pecado original” de la contaminación.

Este remordimiento ya no sólo se disuelve en la doble moral a la que nos tenían acostumbrados la prédica religiosa desde el púlpito; en la actualidad, este desasosiego moviliza y demanda cambios concretos. Uno de ellos está vinculado con la descarbonización de la economía en todas sus esferas, de las que las finanzas son un eje cada vez más importante.

¿Qué significa la descarbonización? Se refiere a los procesos de reducción de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. El propósito es reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, lo que permitiría atenuar el cambio climático, fundamentalmente a través de la reducción del uso de combustibles fósiles y la promoción de energías alternativas que no contaminen.

La necesidad de contar con acciones integrales hacia la descarbonización se instala en un escenario de urgencia: el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) señala que es una prioridad limitar el aumento de la temperatura “muy por debajo de 1.5 °C” para 2030, que podría atenuar los efectos adversos del cambio climático para las personas y los ecosistemas.

 ¿Qué podrían hacer el sector financiero y la banca para contribuir en esta dirección?  Katharina Luetkehermoeller, Aki Kachi y Lukas Kahlen, del New Climate Institute, señalan que la importancia del sector financiero es central, pues es el que permite la movilización de capital hacia sectores y proyectos que pueden lograr la plena descarbonización de la economía.

En la región existe una oportunidad importante para que el sector financiero haga visible su aporte en la reducción de las emisiones de gases efecto invernadero en sectores como la energía, la industria, el transporte y la agricultura, además de ser la región que representa el 50% de la biodiversidad mundial. De acuerdo a un informe de la CEPAL (2018), la energía (46%) y la agricultura (23%) representan la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en Latinoamérica y El Caribe.

Actualmente, en la región existen escasos o casi nulos incentivos en la regulación para que el sector financiero y la banca privada movilice flujos de capital hacia proyectos y actividades que lleven el sello de la descarbonización.

Hoy el costo del capital es muy alto, sobre la base del cálculo de riesgos para proyectos de descarbonización; es preciso aclarar que en el presente no se evalúan adecuadamente los riesgos físicos vinculados al cambio climático en un futuro inmediato (inundaciones, huracanes y sequías, entre otros) que, si se hicieran visibles, ayudaría mucho a generar otros incentivos para promover la movilización de capital para la descarbonización de la economía.

Para ello, de acuerdo con algunos expertos, hay importantes tareas pendientes, como cambios en la normativa, en la regulación sectorial e institucional y una mayor divulgación. Pese a esta ausencia, existen algunas experiencias interesantes que en la región son de destacar.

Por ejemplo, en abril 2021, como cambios en la regulación, el Banco Central de Brasil presentó una propuesta para promover las prácticas de financiación sostenible en el país, que incluye como requisito que las instituciones financieras incorporen una dimensión climática en su política de responsabilidad socioambiental.

Igual, el año pasado en Chile, el BID Invest decidió proporcionar un paquete financiero de 125 millones de dólares a una empresa privada, ENGIE Energía Chile, que pretendía contribuir a la descarbonización del sector energético, lo que constituye un ejemplo exitoso para apoyar los objetivos climáticos nacionales.