Sociedad | 22/05/2020

Un cementerio de Trinidad tiene el doble de muertes por coronavirus que las estadísticas oficiales

Un cementerio de Trinidad tiene el doble de muertes por coronavirus que las estadísticas oficiales

Brújula Digital |22|5|20|

El cementerio creado especialmente para recibir los cuerpos de los portadores de coronavirus o de casos sospechosos fue creado, de urgencia, el 28 de abril, para dejar al camposanto tradicional trinitario reservado para el resto de los fallecimientos. Para ese día ya se habían acumulado siete fallecidos por la enfermedad, que fueron los primeros en ser enterrados allí.

Desde entonces, la pala mecánica del municipio trabaja todos los días escavando improvisadas tumbas, donde se meten los cajones de las víctimas del Covid-19, en ausencia de los familiares. No se realiza ninguna ceremonia, oración u otra forma de despedida. Solo funcionarios, con overoles y barbijos, realizan el trabajo en silencio.

Luego son rociados con una mezcla de agua y cloro, con la esperanza de que eso sea suficiente y no se vean, ellos mismos, contagiados. Y finalmente se colocan sencillas cruces de madera sobre los promontorios.

El cementerio, ubicado a ocho kilómetros de Trinidad, en la carretera hacia Santa Cruz, tiene ya más de 100 cadáveres, según medios locales trinitarios, mientras las autoridades departamentales y nacionales solo admiten la existencia de 57 fallecidos.

La cantidad de muertes demuestra la situación dramática que vive Trinidad. Sus médicos están agotados, trabajando casi sin descanso, no se cuenta con equipos de bioseguridad, hay solo 15 respiradores de terapia intensiva y el único intensivista de la ciudad, el exdirector del hospital público, Marco Antonio Rojas, renunció agobiado por las quejas de los familiares y las exigencias de sus dependientes.

Ello ha generado un verdadero colapso del frágil sistema de salud trinitario, al punto que ya los pacientes con síntomas prefieren simplemente quedarse en sus casas a esperar el milagro de la recuperación. Pero muchos mueren en sus domicilios y de ahí son enviados al nuevo cementerio. 


Foto: Opinión

Remedios caseros

Muchas familias recurren a remedios caseros, como hacer hervir hojas de eucaliptus, y la ivermectina, el polémico medicamento recientemente aprobado por las autoridades, se distribuye gratuitamente casa por casa. Aunque hay médicos que defienden su uso, otros advierten sobre severos efectos secundarios, como problemas renales o hepáticos.

Existen versiones no confirmadas que dos cadáveres fueron dejados en la calle por sus familiares y que personal municipal los condujo hasta el nuevo cementerio para enterrarlos.

El Beni es el segundo departamento con más casos de coronavirus pero, debido a su muy débil sistema sanitario, está en una situación peor que Santa Cruz, que es el epicentro de la pandemia en Bolivia.

Hasta la fecha, el departamento tiene, según cifras oficiales, 902 infectados, pero se presume que son muchos más, considerando que el número oficial de muertes (57) es alrededor de la mitad de las que están en el cementerio. A nivel nacional, la cifra oficial ya casi alcanza los 5.200 infectados, con 215 fallecidos. Santa Cruz es el que más casos soporta, con 3.400 y 107muertos.

De los escasos médicos que hay en la ciudad, informó Opinión, 99 de ellos están contagiados, es decir el 50%. El 25% de las enfermeras también son portadoras. Todos ellos están aislados y denunciaron que deben comprar sus alimentos y medicinas gastando de sus propios recursos. Cuatro médicos ya han muerto por la enfermedad.

Los médicos, enfermeras y personal auxiliar que están sanos deben hacer dobles turnos para poder paliar los problemas. Hay algunos que han trabajado hasta tres días sin descanso.

Ante esta situación, médicos voluntarios decidieron partir desde La Paz para ayudar a sus colegas trinitarios. Un total de 21 de ellos, entre médicos generales, paramédicos, pediatras, infectólogos y enfermeras, partieron la semana pasada, y estarán en la capital beniana por 10 días o dos semanas. Luego se espera que otros voluntarios puedan reemplazarlos.

“Nuestra voluntad es grande, no estamos recibiendo nada, esto no es obligatorio, no es por algún sueldo, no es por algún monto de dinero, es más, estamos poniendo de nuestro dinero para poder ir como voluntarios”, dijo uno de los organizadores del viaje, el médico pediatra Kurt Paulsen a Urgente.bo.

Paulsen dijo que “sabemos los riesgos que corremos, hemos dejado a nuestras familias, todos tenemos hijos, estamos preocupados, sabemos por la situación que estamos yendo, bueno, somos médicos”.

Paulsen contó que en pasados días recibió la llamada de un colega de Beni, que entre lágrimas, contó que necesitan ayuda para continuar con la lucha contra el virus.

El presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, Adrián Ávila, parte de ese grupo de voluntarios, aseveró que los equipos Respira adquiridos por el gobierno en medio de un escándalo de sobreprecios, actualmente no se usan. Fueron transportados por las autoridades a Trinidad y otras ciudades del interior.

Esos equipos requieren accesorios y un software especial para que puedan funcionar, que el intermediario español dijo que no entregará mientras no se le pague el 50% restante de la compra, que equivale a 2,3 millones de dólares. El sobreprecio total por los equipos se estima en tres millones de dólares.

Ante la catastrófica situación, el director del SEDES, Jorge Gómez, anunció que la próxima semana llegarán 24 médicos especialistas de otros departamentos para realizar por 10 días parte de su Año de Servicio Social Obligatorio (ASSO).

BD/RPU