Sociedad | 05/07/2020

Sigue la crisis en Cochabamba, unos 30 cadáveres permanecen en las casas, algunos por varios días

Sigue la crisis en Cochabamba, unos 30 cadáveres permanecen en las casas, algunos por varios días

Cementerio de Cochabamba

Brújula Digital |5|7|20|

Pese a los esfuerzos de las autoridades por acelerar el entierro de fallecidos por COVID-19, unos 30 cadáveres siguen en las casas, algunos por varios días, lo que según sus familias está provocando que los cuerpos se descompongan.

El problema surge porque las autoridades municipales exigen, para cualquier caso de muerte, una prueba de coronavirus para poder hacer el entierro.

Como la prueba de COVID-19 demora hasta 15 días, los deudos no pueden hacer los entierros. La cremación no exige el test, pero el horno está colapsado.

Con el fin de enfrentar el colapso del horno crematorio de la ciudad de Cochabamba, que tenía en espera a unos 40 cadáveres, autoridades de esa urbe habilitaron los entierros en fosas y en nichos en el cementerio, pero ello no ha ayudado todavía a mejorar la situación.

El jueves se denunció que cerca de 40 familias se vieron obligadas a convivir con cadáveres en sus domicilios debido a que la capacidad del horno crematorio fue rebasada, por lo que debían esperar al menos nueve días para el servicio. Hasta este fin de semana la situación no ha mejorado.

José María Leyes, alcalde cochabambino, informó que desde el jueves se habilitaron las dos nuevas modalidades de entierro para víctimas de la pandemia.

“Se les explicó a los familiares de los fallecidos que el horno crematorio tiene una capacidad y que no pueden pretender utilizar sólo la cremación como un medio de disposición final de cuerpos, porque, como Cementerio General, se ha habilitado estas otras dos modalidades, el entierro en suelo y en nichos… No querían que se entierre a sus familiares en los espacios habilitados, eso, por supuesto, ha provocado que haya una acumulación de cuerpos”, declaró la autoridad edil a radio Panamericana.

Sin embargo, Juan Carlos Orellana, presidente de la Asociación de Funerarias de Cochabamba, señaló a Brújula Digital que esa solución que se dio desde el gobierno municipal cochabambino es “paliativa y momentánea”, ya que el número de víctimas de la pandemia crece a medida que pasa los días y el único horno crematorio que hay en esa urbe no abastece, pese a que se amplió su capacidad de atención con la cremación de cuatro cadáveres por día, cuando antes era solo de dos.

Leyes, al referirse a la cremación de los cadáveres, anunció que se prevé para mediados de este mes el funcionamiento de un segundo horno crematorio, para ampliar la capacidad de atención en la ciudad de Cochabamba. Sin embargo, Orellana puso en duda el funcionamiento de ese nuevo horno, debido a que no se instaló “ni un ladrillo” para la infraestructura donde se lo instalará.

Brújula Digital intentó entrevistar al director del Servicio Departamental de Salud de Cochabamba, Yercin Mamani, para conocer los protocolos, pero esta autoridad no contestó su teléfono.

BD/JJC