Política | 22/05/2020

Wálter Zuleta, acusado de intermediario, admite que hizo tres cotizaciones y dice que no hay sobreprecio

Wálter Zuleta, acusado de intermediario, admite que hizo tres cotizaciones y dice que no hay sobreprecio

El abogado Wálter Zuleta. Foto: RRSS

Brújula Digital |22|05|20|

Wálter Zuleta, sindicado por Luis Fernando Humérez como uno de los tres presuntos intermediarios en la compra de los 170 respiradores con supuesto sobreprecio, admitió el viernes que realizó tres cotizaciones para la compra de los equipos, pero aseguró que en la adquisición de los aparatos por el Gobierno “no existe un sobreprecio del intermediario”.

Zuleta, que fue el exabogado de Gabriela Zapata, la exnovia de Evo Morales, fue acusado por Humérez de ser parte de los tres intermediarios en la compra de los equipos: Humérez dijo que él fue el encargado de buscar los equipos y que, en los contactos, participaron el abogado Walter Zuleta, también exdirigente de Bolívar y que vive en Perú, y el español Iñaki García de la empresa intermediaria IME Consulting.

“En mi actividad restringida, dedicada al tema comercial, he conocido varios proveedores de varios países, no es usual tener contrato alguno con ninguno de ellos, solamente referencias. Al ser requerido por Humérez con una lista de productos, en los que se encontraban respiradores, era yo -entre otras varias- a las que había consultado, incluso peruanas. Como es usual, consulté presupuestos, sabiendo las limitaciones del posible cliente, sin saber quién era y le remití el nombre de tres empresas y varios modelos de los requeridos, para que se contactará”, señala parte de la publicación que hizo Zuleta, en su cuenta en Facebook.

El exministro de Salud, Marcelo Navajas, es investigado por la compra de 170 respiradores con sobreprecio y la participación de intermediarios. Pau Sarsanedas, CEO de la empresa GPA Innova que fabrica respiradores y vendió los respirados al Gobierno de Bolivia a través de intermediarios, informó en días pasados que el respirador básico -modelo adquirido por el Ministerio de Salud- tiene el precio de 6.000 euros (6.567 dólares) y que los accesorios suman dos mil euros más. Por lo cual el modelo básico cuesta en total 8.000 euros, equivalentes a 8.756 dólares. Pero el Ministerio de Salud pagó 28.080 dólares.

El abogado Zuleta explica, en su publicación en las redes sociales, que consultó presupuestos, remitió el nombre de tres empresas y varios modelos requeridos, entre ellas ISE International. “Entiendo que un comité pertinente evaluó y aceptó en las condiciones y circunstancias urgentes, y compró. Caro o barato, pero urgente, que son reglas del mercado, en una época de pandemia, donde todo escasea. Argüir que fue muy caro es solo eso y, por ende, no puede ser delito”.

Aseguró que en el proceso abierto contra el exministro de Salud, Marcelo Navajas, y otras cinco personas, por la compra de los 170 respiradores, no hay un presunto sobreprecio sino politización.  “Al conocerse la transacción y el análisis trasnochado y politizado de la misma, en mi conclusión personal, es importante señalar que la factura comercial, los impuestos pagados en España y otros, corresponde al precio ofertado, por ende, no existe un sobreprecio del intermediario, de acuerdo a su propuesta. La existencia de otras empresas privadas regalando o no sus productos, es irrelevante”.

Zuleta también señala que no influenció al Gobierno en la compra de los respiradores. “Se me atribuye finalmente comisiones mágicas calculadas por Humérez, de 3.000 dólares por equipo vendido, que ojalá fuera posible y cierto, porque vivo en otro país y no soy empleado público,  pero de la rendición de las cuentas facturadas al fisco español, por la empresa vendedora, estos declaran abiertamente un beneficio posible, de un buen 23% del monto de venta, lo que tampoco alcanzaría para tamañas comisiones, que son facturadas”.

Humérez, en su declaración informativa ante la comisión de fiscales, reveló que él y sus socios acordaron cobrar 340.000 dólares cada uno (un total de 1.020.000 dólares) y para el efecto la fábrica tuvo que aumentar el costo de los equipos de 20.000 a 26.000 dólares cada uno de los 170 respiradores para que los tres intermediarios pudieran cobrar sus partes.

En respuesta a esta afirmación, Zuleta reveló que, “de la rendición de las cuentas facturadas al fisco español, por la empresa vendedora, estos declaran abiertamente un beneficio posible, de un buen 23 por ciento del monto de venta, lo que tampoco alcanzaría para tamañas comisiones, que son facturadas”.