Política | 21/11/2020

Responsabilizan al Consejo de la Magistratura por la no contratación de 151 jueces y la retardación de 303.400 casos

Responsabilizan al Consejo de la Magistratura por la no contratación de 151 jueces y la retardación de 303.400 casos

El Consejo de la Magistratura en Sucre. Foto: Archivo

Brújula Digital |21|11|20|

El Gobierno responsabilizó al Consejo de la Magistratura por la no contratación de 151 jueces, para completar las acefalías en los tribunales departamentales de justicia, y de la postergación de 303.400 casos o retardación de justicia.

“El Consejo de la Magistratura parece ser el problema de la justicia. No puede ser que el país tenga 303.400 casos pendientes porque eso implica familias en la incertidumbre, gente que pierde su casa y mucho dolor para los bolivianos y esta realidad tan lacerante no está funcionando porque el Consejo de la Magistratura no ha nombrado a 151 jueces”, denunció el ministro de Justicia  Iván Lima, en Sucre, donde en los últimos días visitó al Poder Judicial.

El Consejo de la Magistratura tiene como misión control disciplinario de los administradores de justicia, fiscalización de sus actos, aplicación de políticas de gestión y administración de recursos humanos o dicho de otro modo contratación de jueces, no administra la justicia.

Lima recordó que la labor del Consejo de la Magistratura quedó paralizada durante toda la presente gestión y que las acefalías permanecen. Dijo que al parecer no hubo “voluntad” de los actuales tres magistrados, para solucionar el problema. “Si hasta el martes (24) no tenemos una señal clara del Consejo de la Magistratura, el miércoles está ingresando el Proyecto de Ley (a la Asamblea Legislativa Plurinacional) para cambiar el número de Consejeros de la Magistratura a siete consejeros”, anticipó Lima.

El Consejo de la Magistratura tiene tres magistrados desempeñando funciones, pese a que en e2017 fueron elegidos cinco, con quienes el ministro Lima sostuvo reuniones en Sucre y recordó que quedan tres años para el cambio de mandato de los actuales magistrados y que en ese tiempo se debe hacer ajustes procesales para mejorar el trabajo. “El principal problema que tenemos en estos momentos es en el Consejo de la Magistratura”, lamentó.

Después de la llamada de atención del ministro Lima, el Consejo de la Magistratura determinó cubrir los 151 cargos acéfalos de jueces con la designación de los egresados de la Escuela de Jueces del Estado y además llamar a una inmediata convocatoria para cubrir los vacíos.

“Hemos concertado entre los tres consejeros, designar el jueves próximo (26 de noviembre), a los egresados de la Escuela de Jueces a las diferentes acefalías que existen en el país (...) y de manera inmediata vamos a emitir la convocatoria para llenar las acefalías que queden restantes”, afirmó la presidenta del Consejo de la Magistratura, Dolka Gómez.

El consejero Omar Michel dijo que los técnicos de esa institución trabajarán todo este fin de semana en las convocatorias y en la propuesta para fortalecer la carrera judicial que llevará el Consejo de la Magistratura a la Cumbre Nacional de Justicia que se llevará a cabo en La Paz el martes próximo.

“Vamos llevar la respuesta técnica de todos los temas pendientes que tenemos como Consejo de la Magistratura, sobre todo lo relacionado a la carrera judicial y la convocatoria que hace a funcionarios judiciales”, dijo Michel.

El ministro Lima anunció que el martes 24 de noviembre, cuando se realizará la Cumbre Nacional de Justicia en La Paz, será el plazo máximo para que el Consejo de la Magistratura muestre "señales claras".

Lima dijo que su propósito es la reforma de la justicia para lo cual se requiere un pacto con las fuerzas políticas del país y el asesoramiento de expertos. “El Órgano Judicial tiene como base de su trabajo idóneo en una democracia la independencia de los jueces. Si el juez no decide conforme a la ley, conforme al derecho, conforme a la jurisprudencia, decide por otros factores, ¿cuáles pueden ser esos factores? el poder económico, el poder mediático, el poder político, la justicia ‘billetera’, la llamada telefónica del político o el dinero, y eso no es justicia, es una distorsión de la democracia”, afirmó.

Dijo que  lo ideal sería implementar un modelo vertical y de tiempo indefinido, como una buena práctica en la independencia judicial, como se aplica en países europeos y en Estados Unidos.  “El modelo boliviano es un modelo horizontal, no existen ascensos”.