BRUJULA DIGITAL 728x90 est
04/05/2021
Articulista Invitado

Vivir encerrados

Peter Maldonado
Peter Maldonado

No cabe duda alguna que todos amamos a nuestros niños, que nos llenamos la boca diciendo que la niñez es lo más importante que tienen nuestros países, y bueno, es así, pero todavía no nos hemos detenido a pensar y a discutir cómo es que los niños y jóvenes, la están pasando en esta pandemia/encierro de tan larga duración y cómo les afectará en su futuro.

Cada mañana, como todos los adultos, salgo a la calle a trabajar, desayuno, me alisto y estoy afuera en mis actividades cotidianas, pero cuando dejo la casa, dejo también a mis hijas embotadas cada una en sus dispositivos, aisladas, solas, con la fría compañía de una pantalla dividida en muchos cuadritos y una voz impersonal que intenta dar una clase que no se sabe si llega a su receptor, y si llega no sabe cómo llega.

Las dejo encerradas entre cuatro paredes estrechas, sin un patio escolar donde puedan corretear a sus anchas, sin los cotilleos de su curso, sin las travesuras y las diabluras que se hacen en grupo. Las dejo solas y encerradas.

Cuando estamos trabajando (la mayoría de las personas) nos relacionamos con gente, conversamos, reímos, renegamos y eso es normal, porque es parte del contacto humano, de interactuar con nuestros semejantes. Los chicos no, ellos se quedan solos frente a su computadora o tablet o celular sin mayor contacto que los hermanos o la gente que vive en la casa. Viven encerrados

Me mata verlas jorobadas frente a sus pantallas sin mayor contacto humano, perdiendo lo mejor que dan los colegios, el contacto con chicos de su misma edad, con la misma inocencia o con las mismas inquietudes o con la misma picardía para desbaratar la inocencia.

¿Alguna vez se hubieran imaginado pasar clases de kínder por zoom? Si, de kínder!!!!!! ¿Estar en 2do de primaria y no tener un solo amiguito o amiguita porque nunca viste en persona a ningún niño de tu clase?

Si bien es cierto que cada generación tiene sus características y peculiaridades que las hace distintas de otras generaciones, todavía no nos hemos puesto a pensar, en serio, las consecuencias que sufrirán los niños a causa de este encierro, cómo les afectará estar encerrados más de un año con poco o escaso contacto con otros niños.

Ahora bien, si hablamos de los temas emocionales en los que ellos se verán afectados, como timidez, incapacidad de entablar relaciones personales, sedentarismo, obesidad, en lo académico fue un año perdido. La relación enseñanza-aprendizaje cayó a niveles muy bajos. En especial para los niños provenientes de familias pobres o rurales que no contaban/cuentan con los recursos tecnológicos para acceder a clases virtuales. Recuperar este tiempo perdido será algo muy difícil.

Los efectos sociales serán trágicos, muchos de los niños que dejaron de asistir al colegio ya no volverán a clases cuando éstas se regularicen porque habrán pasado a engrosar las filas del trabajo infantil o porque muchas niñas se habrán casado, en lo que como un oximoron se llama “matrimonio infantil”, situación que por supuesto solo sucede en familias pobres y del área rural. Además es algo que solo sucede con niñas, niñas de 12 años casándose con un hombre de 30 años. Lo contrario nunca lo veremos: un niño de 12 años casándose con una mujer de 30. ¿Se imaginan….una niña de 12 años conviviendo con un hombre que le triplica la edad?

Los valores están trastocados, bares y discotecas están abiertos mientras que colegios y universidades permanecen cerrados.

Cerrar colegios es optar por la solución fácil, hace la vida fácil a las autoridades, a los directores y dueños de colegios y perjudica a los niños, y claro, ellos ni reclaman ni hacen marchas ni bloquean. Es por eso que Bolivia fue de los primeros países en cerrar colegios y (hasta ahora) de los últimos en volver a abrirlos.

Volver a clases representa tareas y responsabilidades que nadie quiere asumir, tener una nueva programación de clases para evitar aulas llenas, dotar de medidas de bioseguiridad y de higiene a los colegios y universidades, programar con preferencia a docentes y profesores para que puedan ser vacunados.

Mientras en Argentina, Chile, Colombia, Paraguay (sin mencionar el resto del mundo) los niños están volviendo a las clases presenciales, nuestros niños siguen encerrados frente a una computadora…. pero esto es algo que puede/debe cambiar para que nuestros niños dejen de ser víctimas silenciosas del Covid. 



Arte Expresis BD