22/04/2019
Sin Máscaras

Lo que Canelas no dijo

Gregorio Lanza
Gregorio Lanza
Entre las prácticas más comunes que caracterizan el discurso del actual gobierno están sin duda la tergiversación y la descontextualización de los hechos y las palabras. Durante sus 13 años nos ha acostumbrado a una práctica escrita en los manuales de la propaganda, muy cercana a la estalinista y la hitleriana, que les ha enseñado que se puede usar indistintamente la mentira y la manipulación para engañar y convertir sus errores en méritos y las críticas en elogios.El último ejemplo lo protagonizó nada menos que el ministro de Comunicación, Manuel Canelas, que en una publicación del pasado domingo 21 de abril recurre a frases sacadas de contexto de cinco notas de opinión suscritas por el candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, tratando de forzar un discurso de elogios y halagos al presidente Evo Morales.

En el mismo tono de Canelas, reproduzco a continuación las partes de los mismos artículos que usa el ministro, que son interesadamente obviados por esa autoridad y que nos permiten conocer el sentido real de los mismos:

Uno: “Morales, pasado y futuro”, 6 de diciembre de 2009

“Morales construyó un liderazgo implacable pero eficiente y bien diseñado. Golpeó cuando tuvo que golpear, negoció cuando tuvo que negociar, esperó cuando tuvo que esperar, lanzó a su gente al abismo cuando lo creyó necesario y manipuló cuando tuvo que manipular”.  “Es un machista sin rubor (ante el silencio cómplice de las feministas que apoyan a su gobierno). Es autoritario como corresponde a la vieja tradición prehispánica y colonial y tiene una característica adicional, su vida es la política a tiempo completo. Si a la razón política le conviene romper premisas que defendió cuando era opositor, pues olvida las premisas las niega en los hechos”.

Dos: “Morales: Las razones de la entraña”, Publicado el 25 de abril de 2010

“No es extraño, (Evo Morales) gobierna con los mismos códigos de voz única, de decisiones que no se contestan, de mando absoluto, surgidos de nuestro profundo pasado, sin duda el prehispánico, pero también el colonial”.

Tres: “Los 2.527 días del Presidente”, Publicada el 23 de diciembre de 2012

“Irónicamente, Morales fue en su vida y es hoy como Presidente la quintaesencia del mestizo. Lleva un nombre (Juan) y un apellido (Morales) de origen español. Habla castellano mejor que su lengua materna el aymara. Vistió casi siempre ropa occidental y su modista ha inventado un elegante traje híbrido con telas de origen indígena, pero corte occidental. Come comidas criollas con ingredientes prehispánicos y europeos. Se formó políticamente en el sindicalismo, el tipo de organización de los trabajadores más occidental que se pueda imaginar. Es un fanático jugador de fútbol, invento inglés, y cuando trabajó como músico tocó la trompeta, instrumento de origen europeo”.

Cuatro: “Economía. La prueba de consistencia”, publicado el 17 de marzo de 2015

“En ese camino, sin embargo, se tomaron algunas decisiones que pueden cobrarnos factura ahora. Un crecimiento desmesurado del gasto público y un incremento también exagerado de la administración pública con su consiguiente impacto salarial. La recuperación del rol protagónico del Estado en la producción generó consecuencias adicionales en el gasto. Tanto YPFB como COMIBOL (Huanuni para ser precisos) volvieron a cargarse de miles de nuevos trabajadores que no necesariamente guardan la relación correcta de productividad que la industria moderna exige en un cualquier parte del mundo”. 

Cinco: “Diez años: un balance”, publicado el 25 de enero de 2016

“¿Cuáles son los déficits más relevantes del modelo? El autoritarismo basado en la premisa de la construcción de un poder hegemónico, cuyo objetivo es el control del poder total y la subordinación de los órganos del Estado al Órgano Ejecutivo”. “Se ha producido una judicialización de la política con el resultado de muchos presos, exiliados y refugiados políticos como producto de esas acciones gubernamentales. Su apuesta se apoya en el rentismo extractivista y en un paradigma desarrollista anclado en la segunda mitad del siglo pasado. Hay una falta de concordancia entre la retórica del “Vivir Bien” y la realidad de una sociedad materialista y mercantilista poco proclive a la visión comunitaria y solidaria. El discurso ambientalista está en dramática contradicción con la filosofía real del gobierno sobre el tema (TIPNIS). El Pacto Social quebrado en 2003 no se ha recuperado en 2009. Nuestra fragilidad institucional y el razonamiento de que la algarada callejera resuelve cualquier conflicto, sólo se atenúa por la fuerza y legitimidad del Presidente. La revolución ética, una vez más, se enfrenta con la realidad de la penetración de la corrupción. Nuestra desastrada justicia sigue hundida en la ineficiencia y la falta de probidad. La gravitación del narcotráfico y el incremento de la inseguridad ciudadana, son más que preocupantes”. 

Para concluir, es importante señalarle al ministro que para lograr el beneplácito de su Jefe no es necesario que manipule y distorsione las palabras del candidato Carlos Mesa. Morales tiene un lugar en la historia de Bolivia –con sus positivos y negativos– y así se lo reconocerá. La gran diferencia es que “son 13 años de demasiada injusticia, inseguridad, abuso de poder, corrupción. Además, demasiado nivel de ilusión de éxito económico que en realidad es un estancamiento. Lo que pasa es que estamos hartos de que nos digan que esto es la mejor Bolivia que podemos tener, lo cual no es cierto” (entrevista a Carlos Mesa el 14 de abril de 2019 en el periódico El Día).

Gregorio Lanza es economista con maestrías en políticas públicas.