Mundo | 14/04/2020

EEUU: Se desata la guerra entre Trump y Cuomo

EEUU: Se desata la guerra entre Trump y Cuomo

Washington DC |14|4|20|

Mario Cañipa Vargas, especial para Brújula Digital

Con la consigna de desarrollar un gobierno inteligente, competente y efectivo, los gobernadores de seis estados del noreste de Estados Unidos han anunciado que trabajarán juntos para reactivar sus economías cuando pase la crisis del coronavirus, lo que ha generado una airada reacción del presidente de este país, Donald Trump, que ha defendido su autoridad como “única y total” para tomar esa determinación.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, informó que junto a sus colegas de Nueva Jersey, Connecticut, Delaware, Pennsylvania y Rhode Island, ha creado una alianza para reactivar la economía de la región “de manera eficaz y segura, cuando la crisis del coronavirus sea manejable”, en contraste a las reiteradas insinuaciones de Trump para “reabrir” la economía estadounidense cuanto antes.

Cuomo explicó que una comisión de expertos en salud y en economía de las seis gobernaciones, a las que pronto se unirá la de Massachusetts (según anunció su gobernador anoche), trabajarán en un plan detallado y organizado bajo la premisa de no afectar aún más la salud pública, que enfrenta aún un alto riesgo por efectos del coronavirus, y tratando de reactivar primero el empleo en sus jurisdicciones.

Y mientras las estadísticas del coronavirus continúan generando temor –la Universidad de Johns Hopkins ha informado de 584.073 contagios y 23.709 fallecidos en Estados Unidos–, las autoridades de los estados de California, Oregon y Washington, al otro extremo del país, han hecho un anuncio similar al anunciado por Cuomo de trabajar juntos para la reactivación de sus economías.

Todo esto sucede cuando alrededor de 300 millones de personas cumplen diferentes tipos de cuarenta en todo el país. Durante las últimas tres semanas, tras el cierre de miles de negocios grandes, pequeños y medianos, más de 17 millones de personas se han quedado sin ingresos, en una crisis sólo comparable a la vivida aquí hace 90 años durante la llamada “gran depresión”.

Trump no tardó en reaccionar ante esos anuncios. Además de esgrimir una férrea defensa de su gestión ante las reiteradas críticas de varios medios de comunicación por su tardía y desordenada reacción ante la pandemia del coronavirus, el mandatario intentó dejar clara su autoridad frente a la de los gobernadores, que intentan desarrollar una estrategia más lenta que la suya para “volver a la normalidad” después de la crisis.

“Cuando alguien es Presidente de Estados Unidos, la autoridad es total. Y así es como debe ser. Total”, remarcó Trump el lunes por la tarde en su conferencia de prensa diaria en la sala de prensa de la Casa Blanca, iniciando un intenso cruce de palabras mediante mensajes de Twitter y de otro tipo con el gobernador Cuomo que se prologó incluso hasta el mediodía del martes con una serie de argumentos legales y políticos.

“Cuomo ha estado llamando diariamente, incluso a cada hora, rogando por varias cosas, muchas de las cuales son de responsabilidad de los estados, como nuevos hospitales, camas de hospital, ventiladores, etc. Le he dado todo a él y al resto y ahora quieren actuar con independencia. Eso no va a pasar”, ha dicho Trump en su cuenta de Twitter el martes por la mañana.

Para responder al Presidente, el gobernador neoyorquino, cuya popularidad crece rápidamente en todo el país por la manera en que maneja la crisis del coronavirus en su estado, hizo referencia a la Décima Enmienda constitucional, que dice que “los poderes no delegados a Estados Unidos por la Constitución, ni prohibidos a los estados, se reservan para los estados”.

“No sé a qué se refiere el Presidente cuando dice que tiene toda la autoridad sobre los estados”, dijo en declaraciones a CNN e insistió, como lo han hecho decenas de expertos en las últimas semanas, en que el intento de “reabrir” la economía, con el retorno de millones de personas a sus fuentes laborales, debe ser extremadamente cuidadoso para evitar más muertes.

“No tenemos un rey Trump; tenemos un Presidente Trump y si él declara abierta la economía con un riesgo para la salud pública o es imprudente con el bienestar de la gente de mi estado, me opondré. Y entonces tendremos una crisis constitucional como no se ha visto en décadas, donde los estados le dicen al gobierno federal: 'No vamos a seguir su orden'. Sería terrible para este país. Sería terrible para este Presidente", sostuvo el gobernador con firmeza.

La encendida polémica entre el Presidente de Estados Unidos y el gobernador de Nueva York se produce después de varios intentos del primero para suspender las medidas de aislamiento social impuestas por su administración y lograr que los estadounidenses retornen al trabajo a fin de evitar el colapso total de la economía del país, sumida ya en una crisis sin precedentes en la historia reciente.

Trump, que se jugará su reelección en noviembre próximo, adelantó en su momento que quería “reabrir” el país para el domingo 12 de abril pasado. Sin embargo, fueron muchas las voces, incluidas las de sus asesores más cercanos, que advirtieron sobre el riesgo mayúsculo que implicaba suspender las restricciones sanitarias dispuestas por él mismo hace casi un mes.