Cultura | 19/06/2020

Acerca de la censura a "Lo que el viento se llevó"

Acerca de la censura a "Lo que el viento se llevó"

Actrices Vivien Leigh y Hattie McDaniel.

Brújula Digital |18|6|20|

La relación de Hollywood con la comunidad afrodescendiente ha sido del tipo “pasivo-agresiva” desde sus inicios. Actualmente existe un dilema debido a que el guionista de la película 12 años de esclavitud, John Ridley, pidió a HBO retirar temporalmente de su plataforma el galardonado filme Lo que el viento se llevó porque según él, romantiza la esclavitud, entre otras cosas. Todo esto en el contexto de las masivas protestas por el asesinato del George Floyd a manos de policías blancos.

En una entrevista con CNN, el guionista afirmó que Hollywood siempre ha tendido a querer “endulzar” ese momento tan oscuro de la historia estadounidense, la esclavitud. Según Ridley, el estereotipo del “esclavo feliz” que adora a su amo es un mito que se legitimó en películas como “Canción del sur”, de Disney (1949) y sobre todo en Lo que el viento se llevó, de Víctor Fleming (1939).

Según Ridley, Lo que el viento se llevó, producida en 1939, no puede considerarse un filme histórico porque es muy difícil que la narrativa que muestra haya sido una realidad y que los argumentos de que “existieron buenos amos que apreciaban a sus esclavos” no es válido, porque si realmente hubiesen “apreciado” a sus esclavos los hubiesen liberado. Por otro lado, Ridley menciona que, entre otras, la película 12 años de esclavitud es mucho más fiel a la realidad sobre lo que fue la esclavitud en Norteamérica.

Lo que el viento se llevó, de casi cuatro horas, cuenta una historia de amor con la guerra de secesión como contexto. Tiene interpretaciones memorables, como las de Vivien Leigh y Clark Gable (ambos, actores blancos). Es la película que más ha recaudado si se toman los ajustes de la inflación en toda la historia y para muchos es una de las piedras angulares del cine. Actualmente es considerada también muy controvertida debido a su insensibilidad y la forma de representar a personas afrodescendientes.

Según el historiador Donald Bogle, cualquier afrodescendiente se siente al menos “conflictuado” cuando ve esta película por la manera en que se muestra a todos los esclavos, a los que se deshumaniza. Ese retrato está muy alejado a como era la comunidad afrodescendiente en la década de 1860.

En la película, la actriz negra Hattie McDaniel interpreta a “Mammy”, quien es la mucama y esclava de la familia O’Hara. Al ser una esclava “cama adentro”, la relación con sus patrones es mucho más cercana y benigna que la del resto. Es dominante y mandona, pero acepta muy bien su lugar y es maternal con Scarlett O'Hara, la protagonista (la escena en que Mammy ajusta el corset de Scarlett es tan memorable que se ha prestado para memes).

Otra mención que hace Ridley es que los personajes afrodescendientes no tienen nombres reales, según el guionista Mammy no es un nombre de verdad sino un apodo. Las personas de color “tenemos nombres, existimos”, agregó.

McDaniel ganó el Oscar a mejor actriz secundaria (uno de los ocho premios que ganó el filme) por su participación en la ahora controversial película, la primera actriz afroamericana en obtenerlo. Eran tiempos de segregación, por lo que McDaniel no estaba permitida de asistir a la premiación. Clark Gable amenazó con boicotear el evento si no se autorizaba que la actriz fuera a recibir su premio. La Academia cedió y McDaniel, con lágrimas en los ojos, recibió su Oscar, pero leyó un discurso escrito por los organizadores. Tras recibir el galardón tuvo que sentarse en un auditorio alejado a los demás asistentes.

McDaniel fue con el paso de los años criticada por perpetuar el papel de la empleada doméstica en las películas, no en vano, ya que repitió el mismo rol 74 veces, pero la actriz respondió que prefería ganar 700 dólares semanales “interpretando a una empleada doméstica” que siendo una en la vida real y ganar siete dólares semanales. Antes de ser actriz, Hattie había sido, precisamente, empleada.

Por su parte, según el director afroamericano Spike Lee, no es necesario vetar este tipo de películas porque es como fingir que la segregación nunca ocurrió. Manifestó que es esencial abrir debates sobre películas como El nacimiento de una nación, por ejemplo, que según Lee es una película admirable en la parte técnica, pero glorifica al Ku Klux Klan.

Por su parte, HBO sostuvo que volverá a poner la película en su cartelera en breve, pero con un prólogo que hable sobre el contexto en que fue filmada y de cómo los estereotipos raciales son negativos. Es algo parecido a lo que hizo Netflix al emitir capítulos antiguos del dibujo animado Tom y Jerry: Whoopi Golberg aparecía antes de que empiece la caricatura con un prólogo diciendo que “este dibujo animado viene de tiempos en los cuales las diferencias raciales y étnicas eran caricaturizadas en nombre del entretenimiento”. Whoopi se refería al personaje “Mammy two shoes” para ser exactos, es decir la empleada negra de la casa.

Es difícil querer juzgar una película de 1939 con la moral del año 2020. Vetar películas, canciones, o literatura que tengan tintes racistas, misóginos u homofóbicos es como pretender que esto nunca pasó y la verdad es que estos momentos de la humanidad no pueden ni deben ser ignorados. Lo que se puede hacer es apreciar estas obras desde una nueva perspectiva que abra al debate con las nuevas generaciones. Esto es muy necesario debido al actual clima de tensión racial.

Jerusa Pozo escribe de cine y temas culturales.