Sociedad | 11/08/2019

Volvió al país el boliviano que estaba condenado a muerte en Malasia

Volvió al país el boliviano que estaba condenado a muerte en Malasia

Víctor Parada Vargas a su llegada a Santa Cruz. Foto: Notivisión

Brújula Digital||110|8|19|

El ciudadano boliviano Víctor Parada Vargas, que fue liberado de la pena de muerte en Malasia, volvió el sábado a su natal Santa Cruz, después de permanecer cinco años y nueve meses en una carceleta de Kuala Lumpur porque pretendió introducir 450 gramos de cocaína.

“Estoy muy feliz de encontrarme con quienes amo, quiero ver a mi hijo (....). Al Gobierno boliviano y a todos que oraron por mí, muchas gracias”, dijo Parada a los bolivianos en el aeropuerto Viru Viru a su llegada del país ubicado al sureste de Asia.

Después de las intervenciones del Gobierno y la familia de Parada en Bolivia y España, recibió la libertad el pasado 25 de julio. “Esto es como estar en el paraíso, ahorita no sé qué decir. He vuelto a nacer”, dijo Víctor.

Parada llegó a la capital cruceña procedente de Argentina, que fue la última escala de un viaje que duró tres días desde que partió del país en el que estuvo a punto de pagar con su vida un crimen de narcotráfico. Fue recibido por tíos y sobrinos, que en todo momento pidieron que se cuide la privacidad del recién llegado y se lo deje descansar.

Uno de los momentos más emotivos que se vivió en la terminal aeroportuaria fue cuando se contactó por videollamada con su madre, que vive en España. Víctor no contuvo el llanto al contarle que por fin ya estaba en Bolivia y que la pesadilla había terminado.

Sugirió a la gente no involucrarse en el mundo de las drogas. “Piensen en su familia (...). A nosotros nos ponen allá (en la cárcel) hasta el día en que salgamos y la familia afuera es la que sufre”, reflexionó.

Parada fue recibido por su familia y por los medios de comunicación de Santa Cruz. “Para nosotros ha sido un momento muy bonito, después de tantos años de lucha y de sufrimiento. Poder echarse en una cama cómoda y ducharse con agua caliente, pueden ser cosas insignificantes, pero para él fue algo increíble”, contó su primo Cristhian Vargas, según reporte de Página Siete.

Parada fue inmigrante en España, de donde fue deportado por no tener documentos, en 2009. Al retornar al país trabajó como carpintero y soldador, pero sufrió un accidente en el que perdió los dedos de una mano. Tras su recuperación aceptó traficar como una forma de pago por las  deudas que no pudo pagar.