Sociedad | 08/05/2019

Una mujer de Huarina hace furor con plato de pescados: “Es gratis, coman, coman” dijo a los damnificados

Una mujer de Huarina hace furor con plato de pescados: “Es gratis, coman, coman” dijo a los damnificados

Marcelina Fernández distribuye platos de pescados traídos desde Huarina. Foto: GAMLPZ

Brújula Digital|07|05|19|

Marcelina Fernández, una mujer procedente de la población lacustre de Huarina, hizo furor con platos de pescado que distribuyó la mañana del martes entre los damnificados del deslizamiento San Jorge Kantutani,

“Soy de Huarina, yo soy Marcelina Fernández, he traído pescado, no sé cuántos platos saldrá, pero con tal que coman”. Así se presentó entre las familias que perdieron sus viviendas y sus pertenencias y que provisionalmente conviven en la cancha Fígaro.

La señora Marcelina se sentó cerca de la cancha Fígaro, apegada a la malla de acero del predio deportivo; en su aguayo estaban envueltas sus ollas con comida. Con afán sirvió en platos desechables una porción de arroz, chuño, queso, choclo y pescado. La gente con curiosidad preguntó: “¿a cuánto está?” A lo que respondió: “Es gratis, coman, coman”.

En menos de una hora las personas que cohabitan en el campamento Inmaculada Concepción dieron fin al aporte solidario de comida de la señora Marcelina que tenía a una compañera de ayudante.

Es que las muestras de solidaridad de la ciudadanía paceña se multiplicaron exponencialmente en estos días. En una semana de emergencia se recolectaron cientos de frazadas, colchones, comida, ropa, zapatos y otros aportes que hicieron llegar voluntarios, instituciones privadas, la Alcaldía de La Paz y otras instituciones del Estado.

Para la hora del almuerzo, en el campamento Kantutani se alistan los víveres para cocinar en ollas comunes; ya están instaladas las cocinillas, los funcionarios ediles con ayuda de gente solidaria preparan los alimentos.

En el campamento de la cancha Fígaro se preparan 500 platos de sajta de pollo, decenas de cocineros de la empresa Bolivia Gourmet son responsables de dar la sazón al plato fuerte para los residentes de las carpas.

La mañana de este martes, la empresa Embotelladoras Bolivianas Unidas (Embol) entregó un lote de 30.000 litros de agua que fueron acopiados en el campamento Kantutani, del puente Libertad.

Decenas de familias aún llegaban al campamento del puente Libertad con víveres, bajaban de sus coches particulares para recibir ayuda de efectivos militares. Similar acción se veía en la cancha Fígaro, en este lugar el depósito se encuentra bajo el tinglado de la cancha de cemento.

Los funcionarios de la Alcaldía registran el ingreso de ayuda en Kantutani, cientos se movilizaron para el apoyo, se los veía ajetreados en la selección, clasificación de comida, además en el acopio, en el traslado y distribución de enseres.

Los vecinos que decidieron quedarse en este lugar descansaban en sus carpas o al aire libre, solo cuando llegó el alcalde Luis Revilla se agruparon para recibir al burgomaestre, a la espera de novedades sobre la solución definitiva para sus viviendas.

Tareas de estabilización

En la zona del deslizamiento, equipos de la comuna paceña junto a maquinarias realizaban tareas de estabilización, mientras que algunos vecinos buscaban entre los escombros algo de sus enseres. Con mucha esperanza, una señora remueve viejos tablones que están encima de bloques de concreto, “ojalá pueda recuperar algo más”, manifiesta con expresión de cansancio.

En una semana, la acción municipal se sostiene con el apoyo de la ciudadanía que aunó esfuerzo para salir de esta dificultad, no se escatimaron recursos, el mismo alcalde Revilla visitó con recurrencia los campamentos Kantutani, Inmaculada Concepción, en Emaverde y 14 de Septiembre.

En la zona del deslizamiento se trabaja de manera continua para ejecutar un plan de estabilización. La avenida Kantutani, que se vio afectada, se alista para su reincorporación al plan de circulación vial.

En tanto, con prioridad, el burgomaestre de La Paz coordina acciones con el Gobierno para dotar de viviendas sociales a los afectados que no optaron por trasladarse a los departamentos donados en Mecapaca y El Alto.