Sociedad | 11/07/2019

En última entrevista, Vidales dijo que hacen falta médicos en Bolivia

En última entrevista, Vidales dijo que hacen falta médicos en Bolivia

El médico gastroenterólogo Gustavo Vidales. Foto: Página Siete

Página Siete |11|07|19|

Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza | La Paz

“En un momento me di cuenta de la necesidad, por un motivo personal, de la cantidad de médicos que nos hacían falta, que realmente hacía falta médicos en mi país”. Así explicó el médico gastroenterólogo Gustavo Vidales cómo nació su vocación por la medicina. El galeno, quien falleció ayer a causa del Arenavirus,  dio  una  entrevista inédita en marzo en el Centro de Entrenamiento del Instituto Gastroenterológico Boliviano Japonés, donde trabajaba.

Esta conversación es parte de un documental en proceso de producción sobre la trayectoria del doctor Guido Villa-Gómez. En el audiovisual, Vidales habló sobre los cuidados en la limpieza de los endoscopios, así como el riesgo de contagio de enfermedades.

Destacó la labor de formación de especialistas  que cumple el Instituto Gastroenterológico Boliviano-Japonés, donde Vidales ejercía desde  el año 2006. “Tengo el orgullo de decir que soy un profesional formado en este instituto”, aseguró. Y así se desarrolló la charla:

¿Se puede presentar, describir dónde estamos y a qué se dedica en este centro?

 Mi nombre es Gustavo Vidales. Soy médico gastroenterólogo del Instituto de Gastroenterología Boliviano Japonés. Nos encontramos en la sala de endoscopía. Este es el lugar donde reposan los pacientes después de hacerse los procedimientos y donde se procesan los endoscopios en relación a la limpieza después de cada procedimiento.

El galeno  en un curso  impartido por  Michel Kahaleh (EEUU).

¿El proceso de la limpieza es crítico, se puede decir, verdad?

Claro. No se olviden que cada endoscopio entra a una persona y tiene que ser desinfectado con alto nivel, ya que nos podemos contagiar una enfermedad de un paciente a otro. Por ejemplo, podemos contagiar una bacteria, un virus de un paciente infectado a otro. Por lo tanto, acá se procesan en máquinas especiales los endoscopios para una desinfección completa de los mismos.

¿Ésa es una característica de la técnica de la endoscopia?

Sí. Con el pasar de los años los endoscopios han sufrido cambios y actualmente el procesamiento es más sencillo, aunque incluso en estas épocas de alta tecnología se han descrito infecciones por compartir estos endoscopios que han sido resueltas. Se van desarrollando cada vez más accesorios para limpieza, nuevos procesadores para limpieza y nuevas soluciones para la limpieza.

¿Hace cuantos años está ejerciendo como médico?

Yo soy médico gastroenterólogo de este establecimiento  desde el 2006. Tengo el orgullo de decir que soy un profesional formado en este instituto. Vengo ejerciendo el cargo de médico gastroenterólogo endoscopista. A lo largo de todo este tiempo el instituto y maestros  como el profesor Guido Villa-Gómez han sido muy importantes dentro de la formación de muchos especialistas nuestros. 

Hay muchos especialistas que se han formado en este instituto; los llamamos nosotros profesores o de cariño:  “profes”. Han sido importantes dentro de la formación de decenas de residentes. Contábamos que son más de 60 residentes  en las especialidades de gastroenterología, cirugía gastroenterológica y otras especialidades nuevas que se ha formado en el instituto. Por lo tanto, es un centro  que se ha dedicado tanto a la atención de pacientes, pero también a la formación de recursos humanos en este país  es muy importante.

¿Cómo nació su vocación por la medicina?

En un momento me di cuenta de la necesidad, por un motivo personal, de la cantidad de médicos que nos hacían falta, que realmente hacía falta médicos en mi país. Desde ese momento surgió una vocación por la cual me dediqué a esta rama. 

Es  una rama con muchas alegrías, con muchas frustraciones, pero  nos ayuda a una vocación de servicio que tenemos todos nosotros, que es ayudar al paciente a enfrentar una enfermedad.

El especialista  junto a  uno de sus colegas en una capacitación.

¿Cómo ve que el Centro de Entrenamiento y el Instituto Gastroenterológico sea reconocido a nivel mundial?

Sí. Desde el 2005 somos parte de un centro de entrenamiento a nivel latinoamericano. Por lo tanto, es un sentimiento de orgullo pertenecer a esta institución y a este centro. Por aquí ha venido muchísima gente de toda Latinoamérica a formarse y aprender. Todo esto se ha visto plasmado durante todo este tiempo en los cursos que hacemos anualmente, en el cariño, en el aprecio que siente la gente latinoamericana por este centro.

¿Cuál es la reacción en el país? 

En Bolivia, lastimosamente, no estamos acostumbrados a tener este tipo de reconocimientos. Por lo tanto, es un doble orgullo que tenemos nosotros de haber contribuido en la formación tanto de profesionales nacionales como internacionales, entre los cuales, lógicamente, me incluyo yo. He sido parte de este centro de entrenamiento en mi formación, he sido parte cursante, he sido parte docente, luego, con el pasar de los tiempos. 

Para mí es orgullo pertenecer a este centro de entrenamiento, que es un baluarte. Pocos establecimientos  médicos en Bolivia o pocas especialidades tienen esta oportunidad. Por lo tanto, es un gran privilegio, pero que trae también una tremenda responsabilidad de seguir y continuar con este prestigio que se ha impuesto en todos estos años.

¿Puede nombrar a sus principales maestros?

Todos. Sería injusto no reconocer la labor de cada uno de los docentes míos. La verdad que cada uno ha contribuido en formar muchas cosas, no solamente profesional, sino incluso de carácter. Uno va formando el carácter profesional por los profesores que tiene acá. Y cada uno ha ayudado mucho en mi formación como profesional, en carácter, en mi formación como persona también, queridos profesores que ya no están con nosotros,  como el doctor Uría, o profesores que todavía están ejerciendo. Es el caso del doctor Guido Villa-Gómez, que no es simplemente un maestro de nosotros, sino es un maestro de la gastroenterología mundial. 

Están los doctores de endoscopia, el doctor Óscar Calderón, el doctor Javier Pabón y  el doctor Javier Pérez Velasco, que han sido también fundadores de la institución y  que aún están en el hospital. Ellos han formado parte de este gran grupo de personas que nos han formado a muchas generaciones en este instituto.