Reportajes | 05/02/2019

Primeras reservistas sienten orgullo por el año de servicio militar y sugieren que las sigan



Maite Lemus

Brújula Digital|05|02|19|

Por primera vez en la historia del país 130 mujeres realizaron o concluyeron el servicio militar completo de un año como lo hacen los varones desde el siglo pasado. Brújula Digital conversó con cuatro de ellas, quienes se sintieron orgullosas de haber permanecido 365 días en un recinto militar, comiendo lagua, trotando, haciendo guardia con sus fusiles y gritando subordinación y constancia todas las noches antes de dormir. Recibieron el martes sus libretas militares en el Colegio Militar de Ejército, algunas con grados de dragoneante y cabo, y sugirieron a las jóvenes que las imitan.

El presidente Evo Morales participó del acto de licenciamiento de soldados y marineros del primer escalón categoría 2018 de las Fuerzas Armadas, entre ellos, por primera vez en la vida institucional de la entidad castrense, 130 mujeres cumplieron con su servicio militar en 10 centros militares del país. 

Sandra Alanoca, que dio un breve discurso en nombre de sus camaradas que se licenciaron, destacó que gracias al cuartel pudo reforzar el respeto al prójimo, la camaradería, civismo, las virtudes con las que cada mujer y hombre deben conducirse en la vida y, sobre todo, reafirmar su amor a la patria y a sus símbolos.

Los testimonios de reservistas

Yoselin Vía, de 18 años, destacó que tuvo una gran experiencia en el cuartel. Recordó que antes de presentarse pensaba que era fácil el servicio militar. “Vivirlo es muy diferente, pensaba que era fácil, pero al estar en el cuartel me di cuenta que es diferente ya que me costó hacer todo lo que aprendimos, pero gracias a ello sabemos defendernos y no tenemos que depender de nadie”, dijo.

Fuera de la instrucción militar, que recibieron durante año en el cuartel, sostuvo que “lo fundamental y primordial es que hemos aprendido valores”. Considera que no hay nada negativo ya que todo lo que ha aprendido es para el bien de su vida. “Me siento feliz al haber culminado el servicio militar, un sueño cumplido ya que es lo que siempre he querido hacer aunque me siento triste de alejarme de mis camaradas que son como una familia”, añadió.

Lisbet Jiménez, de 21 años, considera que lo más importante de permanecer un año en el cuartel fue el aprender los valores y el civismo. También dijo que fue un año de sacrificio y a la vez un orgullo para una mujer. “Fue un sacrificio y sufrimiento, pero eso no significa que haya sido negativo. Al terminar el servicio militar para los soldados es un orgullo servir a la patria”, enfatizó.

Además manifestó que espera que con el tiempo al igual que los varones, las mujeres hagan el servicio militar para servir a la patria. “Somos pocas damas por lo que invito a todas las mujeres que hagan este servicio para servir a la patria al igual que los varones. Tanto mujeres y mujeres tenemos que defender a nuestra patria con fervor y patriotismo”, agregó.

Delia Guarachi, de 20 años, manifestó que como mujer se siente orgullosa de haber realizado el servicio militar e invitó a todas las mujeres de entre 17 a 20 años para que puedan realizar experiencia.

Guarachi ganó una buena experiencia y destacó que aprendió la parte de la sobrevivencia, además lo que más le gustó fue estar con sus camaradas y pasar instrucción abierta y cerrada, aunque en un principio fue difícil y luego se acostumbró. “Fue un gusto y un placer estar aquí”, dijo.

Yurisa Gallegos, de 22 años, afirmó que “he aprendido mucho valores, el respeto y la responsabilidad que una persona debe tener, no hay nada negativo aquí en el cuartel”.

Considera que la formación que durante el año de servicio es increíble y dijo que se siente feliz por haber culminado. “Me siento feliz porque he cumplido lo que me propuesto ya que no cualquier persona y sobre todo mujer tiene este valor para hacer esto por eso misión cumplida”, expresó con alegría.