Reportajes | 14/05/2019

Damnificados de la “franja azul” temen volver a sus casas porque continúa la “inestabilidad” en el lugar



Maite Lemus

Brújula Digital |14|05|19|

Los damnificados de la denominada “franja azul” o los que salieron de sus vivienda porque están a dos casas de la “franja roja”, cuya hilera de hogares, que están al borde del deslizamiento, serán demolidas próximamente, expresaron su temor de volver a sus predios porque en el lugar continúa la “inestabilidad” y no hay garantía de las autoridades municipales para que no se produzca un nuevo desastre.

“Nos dijeron que vamos a poder volver, pero no se sabe cuándo, no hay acceso para llegar a mi casa, sólo (se puede ingresar bordeando) por el cerro; tienen que analizar, además no hay servicios básicos”, sostuvo Pamela Apaza, una de las propietarias de una vivienda ubicada en la “franja azul”, la que está justamente a una casa de la “franja verde” y a dos de la “franja roja”.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, informó el domingo que al menos 10 familias que fueron evacuadas del sector azul por el deslizamiento en San Jorge Kantutani ya están retornando a sus viviendas. Se anunció que se espera que en esta semana, otras 40 familias vuelvan a sus domicilios.

Apaza, que ocupa la carpa 15 en la Cancha Fígaro, manifestó que “nosotros somos conscientes de que es riesgoso volver, porque como está cerca del área roja, seguro van a ir metiendo maquinarias, demoliendo y puede afectar a mi casa y hay temor; es un riesgo para mí y para mi familia”.

Según Apaza, las autoridades les dijeron que en una semana les van a notificar cuándo podrán regresar a sus domicilios, sin embargo ella dijo: “tenemos miedo ir a ver nuestra casa, no sé qué decisión vamos a tomar porque es toda mi familia, mis papás, mi hermano, mi esposo y mi hija”.

La damnificada pide tener la seguridad y garantía de la Alcaldía de La Paz para volver a sus domiciliios. “Así nomás quieren que volvamos, y ya; no. Entre todos los vecinos vamos a pedir seguridad para volver, porque hasta ahora es un lugar inestable y en una semana no creo que cambie la inestabilidad”, manifestó.

El trauma no ha desaparecido

Lucy Chino es otra de las jefas de familia damnificadas. Dijo que recién les van a comunicar cuando van a volver a su domicilio. Chino se encuentra en la carpa 30 y ella contó a Brújula Digital con lágrimas en los ojos que siente mucho temor volver a su casa porque sigue traumada por lo sucedido el pasado 30 de abril, cuando se deslizó San Jorge Kantutani y dejó a casi un centenar de familias sin viviendas.

“Tenemos miedo y temor, recién estamos recuperando, no podía controlar mi situación, me he quedado seca, a mí me da miedo que suceda esto otra vez; yo no quiero volver ahí, quiero irme a otro lugar, pero no tengo plata, mis hijos tampoco tienen trabajo, entonces no puedo hacer nada”, dijo la afectada.

Chino es inquilina y vive muchos años en el lugar. “Ahorita ya no quiero ni mirar a ese lado (del desastre), me da miedo, acá estoy más tranquila, ya no he ido a mi trabajo porque el médico me ha dicho que me puede dar infarto, tengo mi presión alta y cuidar mi salud es más importante, uno de mis hijos se queda conmigo y me ayuda a cocinar”, relató.

La señora Chino trabaja en el lugar lavando ropa, es viuda y tiene cinco hijos. Contó que dos de ellos estudian en la universidad, otros dos están en el colegio y uno se queda con ella en la carpa cuidándola a cocinar. “Yo soy viuda, mi esposo ha fallecido, antes él nos mantenía, ahora pido trabajo para mis hijos, no son flojos y podemos salir adelante y quiero que mis hijos puedan salir profesionales”, dijo.

Ella, que junto a su familia tiene ganas de salir adelante, pidió al alcalde Revilla seguridad para sus hijos. “Yo pediría al alcalde seguridad para mis hijos, que tengan trabajo, podemos salir adelante, mis hijos son jovencitos y pueden trabajar. También estoy muy agradecida con el Alcalde; Dios los bendiga a las autoridades, esto ha pasado de repente y recibimos apoyo de ellos”.

Al igual que Chino, en la carpa 40, se encuentra Jennifer Espejo, otra de las damnificadas que recién va a ser comunicada de cuándo podría volver a su casa, en la “franja azul”. “El Alcalde dijo que nos va a pasar un memorándum para volver a nuestras casas, el que nos dirá que es aseguro y estable; pero nosotros tenemos miedo por los niños, más que todo, puede pasar algo, no sabemos; yo todavía siento temor, por lo que está lloviendo hay lugares que se siguen cayendo”, dijo.

Espejo vivía en alquiler con su esposo y sus dos hijos pequeños; su padre es el dueño de la casa y están a la espera de una respuesta para volver al lugar.  “Quiero que nos digan con seguridad que podemos volver y que no va a pasar nada; pueden regresar, que sea cierto y dé confianza; no por ejemplo, que digan no se va a derrumbar  esta área y se deslice”, dijo.

Viviendas sin servicios básicos

Algunas viviendas de la “franja azul” no tienen los servicios básicos: agua, luz, alcantarillado, desde el 30 de abril cuando ocurrió el deslizamiento. Sus dueños todavía permanecen aún en las carpas hasta que se repongan los servicios.

Aurora Rasguido, otra jefa de familia damnificada, en la carpa 53 de la Cancha Fígaro, sostuvo que su casa no cuenta con alcantarillado y que la Alcaldía de La Paz le comunicó que dentro de 15 días podrá retornar. “No tenemos alcantarillado, en teoría dijeron 15 días para volver, pero esto da para dos meses”, dijo.

La vivienda de Rasguido, se encuentra también a dos casas de la “franja roja” y por eso el temor existente. “Con las lluvias que ha habido el pasado domingo (12 de mayo), hay temor porque no hay cuña (que evite un nuevo deslizamiento) en esos sectores; asumimos volver en dos meses, se está realizando estudios, el temor siempre está, pero lo que sí les pedimos a las autoridades es que si pasa algo cuando volvamos (a sus casas), inmediatamente tengamos unos departamentos donde salir y que no tengamos que volver a las carpas”, mencionó.