Política | 10/02/2019

Presentan a autor confeso de descuartizamiento a familia boliviana y será devuelto a Brasil

Presentan a autor confeso de descuartizamiento a familia boliviana y será devuelto a Brasil

Gustavo Santos Vargas Arias fue presentado en Santa Cruz. Foto: El Deber

Brújula Digital|10|02|19|

La Policía Boliviana presentó el domingo a Gustavo Santos Vargas Arias, autor confeso de asesinar y descuartizar a una familia boliviana en la noche la Navidad de 2018, en Sao Paulo, después de su captura el sábado en la ciudad de Santa Cruz. Las autoridades decidieron entregar al sujeto a Brasil porque en ese país se cometió el crimen.

“Me debía dinero”, dijo el hombre luego de ser presentado ante los medios de comunicación, en la capital cruceña. “Nadie sabía nada de lo que hice; al niño lo maté dos días después de haber matado a sus padres. No sabía qué hacer, lloraba mucho y preguntaba por sus padres”, dijo, según reporte de El Deber.

La Policía Nacional informó que el acusado ingresó al país por Puerto Quijarro y que estuvo alojado en diferentes hoteles de la ciudad de Santa Cruz y que fue una llamada que este realizó a su hermano la que posibilitó su captura el sábado. Se hizo crecer el cabello y el vello facial, para cambiar su apariencia. Incluso utilizó el carnet de identidad de su víctima.

Las autoridades policiales informaron que de manera inicial, el aprehendido tendrá que retornar a Brasil, pues este es el país en el que se cometió el crimen, pero que se harán los trámites para buscar justicia en Bolivia.

Los cuerpos de Jesús Reynaldo Condori Roque (39), su esposa Irma Morante Sanizo (38), y el hijo de la pareja, Gian Abner Morante (8), fueron encontrados descuartizados en sacos de plásticos, en una residencia en Itaquaquecetuba, en la región metropolitana paulista, el 8 de enero de 2019.

Pericias del Instituto Médico Legal de San Pablo apuntaron que la pareja fue asesinada por estrangulamiento y su hijo por un golpe en la cabeza. La pareja estaba desaparecida desde el 23 de diciembre, fecha en que el sospechoso alquiló la casa donde se encontraron los cuerpos. Se habría hecho pasar por otra persona de nombre Irma y envió mensajes del celular de la víctima a sus familiares, diciendo que la familia se había mudado a San Pablo, donde tenía un taller de costura.