08/08/2019
Trapos Sucios

Votar por Ortiz es votar por Evo

Jorge Dulón Fernández
Jorge Dulón Fernández
El cientista político y administrador público Jorge Dulón se suma desde esta semana al cuerpo de columnistas de Brújula Digital. El portal está muy complacido de tenerlo entre sus colaboradores.
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La última encuesta presentada, hace algunas semanas, por la empresa CiesMori muestra resultados que son útiles para proyectar algunas tendencias de cara al 20 de octubre de 2019, día de las elecciones nacionales. El candidato ilegal Morales cuenta con un 37%, Carlos Mesa 26%, y Ortiz 9%. La suma de los demás candidatos “marginales” (UCS, MTS, MNR, PAN-BOL, FPV, PDC) llega a un 7,6%. El 20,4% restante se divide entre ciudadanos que no saben, no responden o bien votarán nulo o blanco.
Dados estos resultados, se confirma que la tendencia es inequívoca. La candidatura ilegal llegó a su techo y es muy poco probable que pueda subir mucho más. Esta tendencia de estancamiento se da desde hace un tiempo, es decir no muestra una subida sustantiva y sus resultados oscilan entre el 35 y el 38 por ciento, cumple con el margen positivo o negativo que tiene cualquier encuesta en cuanto al error del muestreo. Carlos Mesa, candidato de Comunidad Ciudadana no baja ni sube, no despega. Y el mismo comportamiento se repite en el caso de Ortiz que se mantiene entre el seis y nueve por ciento que ya le habían dado otras encuestas.

En este tipo de herramientas de medición, es fundamental tomar en cuenta el margen de error. Por lo tanto, no es cierto que Morales se encuentre subiendo y que Ortiz también o que Mesa esté de bajada. Lo que está sucediendo actualmente es que ninguno de estos tres candidatos se ha movido significativamente de una posición anterior. Adicionalmente los resultados demuestran que el último mes antes de las elecciones será vital para que los ciudadanos indecisos tomen una posición definitiva. Las encuestas muestran que todavía existe alrededor de un 20 por ciento de ciudadanos bolivianos que recién decidirá su voto un poco antes de llegar a las elecciones nacionales.

No obstante, existe otro dato interesante. Un gran porcentaje de ese 20 por ciento de indecisos menciona que “nunca” votaría por Evo. Por lo que dicho porcentaje se tendría que repartir entre Mesa y Ortiz. En ese sentido y tomando en cuenta todo lo que mencionamos anteriormente, Ortiz se convertiría en un agente dispersor del voto de la oposición ya que de alguna manera le quitaría un porcentaje a mesa que le permitiría ganar las elecciones nacionales, incluso en primera vuelta. Haciendo algunos cálculos prospectivos, podemos concluir que Ortiz no llegaría nunca a ganar las elecciones. Ni en primera ni en segunda vuelta. A lo único que podría aspirar es a tener cierta presencia en la Asamblea Legislativa con algunos senadores y diputados que serían parte de su bancada.

En cambio, si un buen porcentaje de indecisos vota por Mesa, éste incluso en el mejor de los casos podría ganar en primera vuelta las elecciones y de esa manera asegurar niveles mínimos de gobernabilidad gracias a una interesante representación en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Y en el peor de los escenarios llegaría a una segunda vuelta en dónde el candidato de Comunidad Ciudadana tendría buenas posibilidades de ganar.

Desde ese análisis, pensar en votar por Ortiz a estas alturas es sin lugar a dudas pensar en un nuevo gobierno de Evo Morales. Las personas que voten por Ortiz, de acuerdo a las proyecciones que se pueden hacer desde el análisis de las encuestas, dan cuenta que, estarían contribuyendo a dispersar el voto de la oposición. Por lo tanto, es importante insistir que los candidatos opositores deben deponer sus intereses personales y deben aunar esfuerzos para apoyar a una sola candidatura a la presidencia, que permitirá iniciar un nuevo proceso de fortalecimiento democrático en nuestro país. 

Jorge Dulón Fernández es administrador público y cientista político.