26/01/2019
Informe Especial

Venezuela: un ultimátum que se cumple este domingo

Amalia Pando
Amalia Pando
Venezuela está viviendo momentos dramáticos: se podría definir en breve la situación política en su país y en la región. Bolivia estará particularmente afectada por los resultados.El 23 de enero Nicolás Maduro anunció la ruptura de relaciones con Estados Unidos y dio 72 horas a su personal diplomático para abandonar el país. Luego se aclaró que el plazo vence este domingo 27. EEUU ha señalado que no reconoce al gobierno de Maduro y que por lo tanto no acepta el ultimátum de retiro del personal. El desenlace de este tema será crucial.

Lo concreto es que hay dos presidentes. El miércoles, ante una multitud, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, juró como “Presidente encargado” ante miles de personas que salieron a las calles a expresar su respaldo y repudiar a Nicolás Maduro.

Maduro dijo que los presidentes nacen en las urnas; pero él no llegó a la presidencia de esa forma. Lo hizo con una determinación de los funcionarios de la Corte Electoral, que responde a él, determinó adelantar las elecciones y restringir de varias formas la participación de los opositores.

Maduro no es un presidente democrático ni constitucional. Apenas es un espejismo de ello, es un usurpador y eso es en lo que Juan Guaidó insiste; por ello, la Asamblea que fue electa democráticamente en las urnas lo eligió como presidente encargado. Casi tres millones de personas salieron de Venezuela escapando de la miseria, de la represión y buscando recuperar alguna ilusión en sus vidas y causando crisis en los países que les dieron asilo.

De tal modo que surgieron dos gobiernos; el de Guaidó, que fue reconocido por 11 de los 13 países del Grupo de Lima, de EEUU. Cuando fue nombrado presidente interino por la Asamblea Nacional, el presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que lo apoyaría. Pero después de que juró el Gobierno norteamericano lo reconoció como único presidente de Venezuela.

Esto abre una situación de otro nivel. El reconocimiento de EEUU obligó a Maduro a romper relaciones con ese país y le dio las 72 horas mencionadas. Entre tanto, Guaidó pidió a todas las delegaciones diplomáticas no dejar Venezuela.

¿Maduro ocupará la misión diplomática de EEUU y encarcelará a los diplomáticos? ¿Los colocará en un avión y los expulsará? Un legislador republicano le advirtió que si tocan a un ciudadano estadounidense se puede desencadenar la furia de Trump. De esa forma el presidente de EEUU tendría el pretexto de mandar una misión militar a Venezuela.

No olvidemos la declaración de Bolsonaro, quien dijo que hará lo posible para que Venezuela recupere el sistema democrático. A partir de eso se presenta una nueva fase, un nuevo periodo porque Maduro y sus militares no se enfrentarán a gente desprotegida.

Todos nos preguntamos por qué Maduro no cae, un gobierno con una inflación de un millón por ciento. El precio del pan, que ahora vale un boliviano, al final del año costará un millón. Está claro que su sostén son las FFAA.

Además, Maduro es la clave para entender la sobrevivencia de Cuba, que tiene una dictadura desde hace 60 años, un gobierno que se sostuvo al inicio gracias al respaldo de la Unión Soviética y luego apareció Chávez y los salvó. Esta pequeña isla con un poderoso gobierno, que desarrolló servicios de inteligencia del más alto nivel, se hizo de Venezuela, una importante plaza. También se hizo de Nicaragua y tiene enorme influencia en Bolivia. Hace poco el secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que es tiempo de denunciar la ocupación de Cuba a Venezuela.

Maduro no va a renuncian ni permitir una apertura democrática. ¿Cuál es el objetivo de la oposición? Guaidó no tiene FFAA y no podrá imponerse a la fuerza. Estamos ante un conflicto bélico, no sólo interno sino internacional. Dependerá de la posición que asuma Rusia, que apoya a Venezuela, pero no sabremos si ese respaldo se extenderá al bélico.

Maduro, además, debe evaluar sus fuerzas. Si detiene a Guaidó, éste seguirá siendo presidente en ejercicio y lo hará desde la Asamblea Nacional, una plaza o en el exilio. Si no es Guaidó, la Asamblea Nacional elegirá a otro, siempre con apoyo del Grupo de Lima y EEUU.

La oposición, hasta antes de la posesión de Guaidó, pidió manifestaciones pacíficas. Pero ello fue descartado porque Maduro no aceptó el pedido de la oposición, liberar a los presos políticos y se dedicó a perseguir, encarcelar y torturar.

El pueblo venezolano tuvo que recuperarse de la tragedia de 2017, de la tragedia de enterrar a más de 200 jóvenes, asesinados por las fuerzas de seguridad entrenadas en Cuba. Mientras tanto, las protestas son masivas en las ciudades venezolanas.

Aunque Maduro no se precipite, no toque a ningún ciudadano norteamericano y trate de ignorar la existencia de un gobierno paralelo es posible que se desate incluso una guerra civil.

No sabemos cuál será el desenlace, pero las cosas llegaron a un extremo que dejará un saldo trágico. Cualquiera que fuera el resultado, afectará a nuestro país. Si Maduro se queda, tendremos Evo para largo, y si es derrotado, la posibilidad de que Bolivia tenga un gobierno democrático será inevitable.

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet