28/02/2019
Otro Estilo

Si cae Maduro, el siguiente será Morales

Mario Espinoza O.
Mario Espinoza O.
El presidente Evo Morales se refirió a los últimos acontecimientos ocurridos en Venezuela. No habla de los muertos ocasionados por el régimen de Nicolás Maduro, obviamente.Morales emitió esas declaraciones en la zona Santiago Segundo, al entregar un módulo tecnológico productivo que se dio en el marco de la campaña multimillonaria que la pagamos todos los bolivianos y que lleva adelante hace muchos años.

El Presidente no habló de los indígenas muertos en Venezuela. Entiendo que son dos; tampoco habló de los otros muertos y señaló que la ayuda humanitaria es simplemente un caballo de Troya del imperialismo. Lo cierto es que hay una posición mayoritaria de los gobiernos de los países de América Latina en contra de una posición minoritaria del cuarteto formado por Maduro y los presidentes de Nicaragua, Cuba y Bolivia.

Tras el intento de ingreso de ayuda humanitaria, el Grupo de Lima se reunió porque la situación llegó a extremos preocupantes. Hay que recordar que Juan Guaidó, quien es el presidente del parlamento y presidente encargado de Venezuela, está en Colombia desde el viernes. Pidió dejar abiertas todas las opciones contra Maduro luego de la fracasada operación del fin de semana que buscaba llevar atención básica a los venezolanos.

Obviamente, como la posverdad se impone, cualquier cosa vale. La ayuda que llegaba a Venezuela tuvo que replegarse y volver a la ciudad fronteriza de Cúcuta.

Hubo varios muertos y heridos en el límite de Venezuela y Colombia y Venezuela y Brasil. El secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo aseguró que los días de Maduro están contados. Pero ¿cómo interpretó esta declaración el Gobierno de Maduro? Afirman que está lista una operación militar.

Hay una mayoría de países aplastantes que dicen que hay que sacar a Maduro, pero no hay consenso en la forma. ¿Por qué Evo Morales insiste en defender a Maduro? A nadie escapa que desde el gobierno de Chávez, Morales se sintió parte de ese grupo de la izquierda latinoamericana que junto a Lula, Dilma Rousseff, Rafael Correa y otros que agarraron formaron una alianza para enfrentar a EEUU.

Es buena una alianza para enfrentar fuerzas hegemónicas representadas por EEUU, pero también por China y Rusia. Estos últimos quieren su parte, ningún país actúa inocentemente. Ahora que el péndulo político comenzó a cambiar con la llegada del nuevo presidente de Argentina, Brasil, Chile, dejaron atrás esa izquierda y cambió el equilibrio de fuerzas.

Sabe Evo Morales que cuando caiga Maduro la comunidad internacional pondrá sus ojos en Nicaragua y Bolivia. Va a comenzar una andanada contra Evo Morales porque desconoció la voluntad popular de las urnas, porque no acata la Constitución, porque decidió que será nuevamente candidato de manera ilegítima.

A eso se debe la preocupación de Evo morales, si cae Maduro, el siguiente será él. Caracas dispuso la rotura de relaciones con Bogotá y, además, cerró las fronteras y Colombia dispuso también un cierre de fronteras que debía terminar para evaluar los daños de los disturbios.

Los militares formaron un cordón donde hubo reyertas entre manifestantes; venezolanos que están en territorio brasileño y uniformados venezolanos en la línea fronteriza. Este es un polvorín. ¿Se imaginan que un militar brasileño o venezolano se anime a disparar a otro uniformado? Ahí van a comenzar los problemas.

También se recuerda que tres sargentos de la guardia nacional venezolana que estaban en el control fronterizo desertaron. Otros cruzaron la frontera en los incidentes y ya son 160 los miliares que huyeron a Colombia. No es mucho, Venezuela tiene 365 mil efectivos y es un ejército muy grande.

Además, Maduro armó a 1,6 millones de milicianos civiles y hay que destacar que los mandos militares de Venezuela se mantienen leales al Gobierno, aunque circulan noticias de que sus sobrinos e hijos están por abandonar Venezuela.

Mario Espinoza O. es periodista

Tomado del programa De Nueve a 12, radio compañera