15/03/2019
Otro Estilo

Me encantaría preguntarle a Víctor Hugo Cárdenas si mató alguna vez

Mario Espinoza O.
Mario Espinoza O.
La teoría de la Agenda Setting o Fijación de la Agenda señala que los medios de comunicación de masas se supone que tienen una gran influencia en el púbico y determinan sobre qué tema son los que se va a discutir tratar. ¿Qué asuntos tienen interés informativo? ¿Cuánto espacio tienen y cuánta importancia se les va a dar?
Es la capacidad de los medios de comunicación para determinar qué es importante y qué no lo es. Por ello surgieron muchas voces contra los medios de comunicación. Por ejemplo, hay frases divertidas como “cuándo los medios calla, las redes hablan” y dicen cualquier disparate; pero es parte de la libertad de expresión. Cada uno le dará la importancia que deba darle.

Los medios de comunicación tampoco son unos ángeles. Tienen un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, impacto, conciencia sobre una noticia. Los medios de comunicación decidimos qué temas excluir de las agendas.

También el Gobierno tiene su agenda e imponer ciertas cosas. Por ejemplo, determinan que el Vicepresidente diga tal cosa y entonces, los medios, como borregos, estamos tras lo que dijo el Vicepresidente. Claro, hay medios que influyen en la opinión pública y están en plena competencia con las redes sociales porque ellas han llegado a un momento de gran influencia.

Les hablo de ello porque no sólo es un problema de los medios o del Gobierno. Es también un problema de cualquier hijo de vecino que quiera hacer noticia. En este contexto, las campañas políticas están metidas en lo que un candidato pueda imponer sobre la discusión u opinión de la gente. Si un candidato se desnuda en la plaza Murillo, claro que va a ser noticia; u otro comienza a latiguearse, también será noticia. Pero si dice que va a erradicar la pobreza en 10 años, no sé si será mucha noticia, porque los asuntos escandalosos atraen más interés.

Y si aparece un candidato y dice que hay que armar a las mujeres para erradicar el feminicidio, claro que va a ser noticia. En este contexto, Víctor Hugo Cárdenas, el candidato presidencial de UCS, logró su objetivo, que hablen de él. Mucha gente dice que no importa que hablen bien o mal de ti, lo importante es que te conozcan y hablen de ti.

Claro que hablaron de él y él también salió a hablar en algunos medios de comunicación. Muy hábilmente desvió la atención con sus ejemplos en los que unas mujeres se defendían y eran filmadas con cámaras ocultas.

El exvicepresidente desvió la atención porque en un principio dijo que su idea era para evitar el feminicidio. Su posición era clara, “se deben dar armas a las mujeres”. Pero hábilmente cambió su discurso hacia asaltos comunes, que nada tenían que ver con feminicidios.

Por ejemplo, contó que en la puerta de una tienda una persona intentó un asalto y una mujer, que podía ser la dueña, tomó un arma y le disparó al sospechoso.  Según Víctor Hugo Cárdenas, ésa mujer, con gran heroísmo, evitó ser asaltada. Señor Víctor Hugo Cárdenas, eso nada tenía que ver con feminicidios ni con su idea básica de evitar que las mujeres fueran asesinadas por sus parejas.

El otro ejemplo que puso es que una persona aparentemente intentó secuestrar a una niña y una mujer sacó un arma y le disparó. Nada tiene que ver con feminicidio. No conocemos las circunstancias. Puede ser que el padre llegó a recoger a su niña y una loca le disparó.

La segunda enmienda de la Constitución de EEUU dice: “Siendo necesaria una milicia bien organizada para la seguridad de Estado libre, el derecho a poseer armas no será infringido”. Así de lacónica es la Constitución de los EEUU. En ese país la gente tiene derecho a portar armas, aunque la Corte Suprema de Justicia hizo algunas restricciones.

Víctor Hugo Cárdenas parece que está defendiendo el derecho a poseer armas más que a defender a las mujeres. Es astuto pero hay que recordarle que la astucia tiene sus límites cuándo es de doble vía. Entonces, la astucia de Víctor Hugo Cárdenas le jugó en contra y los datos que maneja no son verídicos. No es verdad que en los países donde se determinó la tenencia de armas los índices de criminalidad hubieran bajado. Más bien al contrario.

La mayoría de los países, según datos de las Naciones Unidas, permite a los ciudadanos la compra de armas pequeñas. En el mundo hay 900 millones de armas pequeñas en manos de las personas.

Entonces surge una discusión muy larga y casi filosófica sobre la tenencia de armas. ¿Es un derecho o un privilegio tener armas? Los datos de Naciones Unidas confirman que las tasas de mortalidad bajaron en los países en los países que restringieron el uso de las armas.

El uso de las armas es un factor de riesgo y no un factor de seguridad. Me encantaría preguntar a Víctor Hugo Cárdenas algo que es esencial y básico. ¿Mató alguna vez? ¿Tuvo la posibilidad de disparar? ¿Se imaginan matar a alguien? Estoy hablando de la posibilidad de utilizar un arma. ¿Lo haría?

Mario Espinoza O. es periodista

Tomado del programa De Nueve a 12, radio compañera