19/04/2019
Informe Especial

Los héroes del 21F

Amalia Pando
Amalia Pando
David Flores se es un policía que en las pasadas horas fue dado de baja. No recibió este castigo por tráfico de drogas o corrupción, como muchos otros de la institución. Fue procesado durante cuatro meses por haber exigido respeto al voto popular y sumado al 21F. Él apareció con un letrero que decía “Yo papá policía apoyo a mi médico” y lo hizo porque tiene una hija que es doctora. Su fotografía recorrió todas las redes sociales.
Poco después apareció en un spot pidiendo respeto al voto del 21F. Al día siguiente comenzó el proceso que concluyó el 16 de abril y lo dieron de baja. Es una baja ilegal porque va en contra de la Constitución, que nos permite pensar libremente, y en contra de la ley de discriminación.

Creo que es el héroe de la semana. Esperemos que sea reincorporado por el siguiente gobierno democrático.

En julio de 2015 recuerdo la estadía de un grupo de potosinos reprimidos por la Policía en La Paz. Evo Morales les mandó gases lacrimógenos hasta forzarlos a regresar a su región; es más, el Presidente les dijo “me río en de sus demandas”. Eso causó una conmoción en el alma de los potosinos, que después de 24 días se fueron a su distrito, con las manos vacías. El héroe que quedó de esa jornada fue Petardo, el perro que acompañó la marcha. Gracias a esa lucha, el 80% de la ciudad de Potosí es contrario al MAS y a Evo Morales.

Luego apareció una joven alteña. En agosto del 2017, Carla Casas participó de un acto en la Vicepresidencia. El que dirigía el acto le pasó el micrófono y ella dijo: “Soy ciudadana boliviana que exige su derecho al medio ambiente, queremos que se respete el TIPNIS”. A partir de ahí ocurrió la descomposición de todos los rostros, salvo el de la esposa de Álvaro García Linera, que estaba pensando en otra cosa y continuó aplaudiendo.

Luego, el Vicepresidente se acercó a Casas y le dio la mano, la sujetó con fuerza y le dijo “basta”.

Pasados unos meses, en enero de 2018, Evo Morales estaba muy satisfecho por el Dakar. Con esa competencia quería convertir a Bolivia en un país desarrollado. En un acto de recepción a los corredores apareció Leo Martínez, quien exigió el respeto al voto y la Constitución. Le dijo al Presidente: “Cuando entro al Dakar, yo me someto a todas las normas y reglas. No soy político y le pido que respetemos la Constitución y el resultado del 21F”. Los que estaban en el acto quedaron en silencio y el país entero estalló en aplausos.

En noviembre, durante la celebración cívica de Potosí, apareció el joven Moisés Choque y le dijo a Morales: “Bolivia dijo No”. Se lo llevaron preso, acusado de haber atentado contra la integridad del Presidente. Querían condenarlo a 10 años de prisión, pero tal fue la presión que lo liberaron, aunque la acusación sigue pendiente.

Hemos tenido, además, actos colectivos para exigir que se respeten el voto y la Constitución. Por esta razón se produjo la reacción del coronel Flores. Se produjeron grandes movilizaciones pidiendo el respeto a la Constitución y Morales, para contrarrestarlas, también convocaba a sus bases, igual que Maduro en Venezuela. Pero estas manifestaciones eran pagadas, con funcionarios públicos y sin ánimo de parte de los participantes.

Hasta que llegó el 4 de diciembre. A través de una maniobra, el TSE habilitó a Evo Morales y el país sintió un balde de agua fría del que no nos hemos recuperado. Las movilizaciones fueron muy tibias y fueron desapareciendo y podemos decir que Evo Morales evitó caer y aún tiene para más rounds, está muy golpeado.

Los candidatos de oposición, como Carlos Mesa y Oscar Ortiz, se abocaron a las primarias, que era exactamente lo que Morales quería: sacarlos de las calles para concentrarlos en la preocupación electoral.

No podríamos decir que Morales derrotó al pueblo y al 21F, porque sigue a la defensiva, perdió las calles. Los masistas no se pueden movilizar porque perdieron la mística y la mayoría y Evo está viviendo con un apoyo del 30%. Ese 30% es una derrota cuando antes su respaldo electoral sobrepasaba el 60%.

En las encuestas están empatados Evo y Mesa; y hay un 20% de indecisos. Esos indecisos votaban antes por Evo Morales, que ya tomaron una decisión de no apoyar a Morales, pero no saben si votarán en blanco, nulo o por Mesa u Ortiz. Sin embargo, no veo que estos dos candidatos hagan nada para ayudar a que los indecisos se definan. No se trata de mensajes por Twitter, discursos o promesas; se trata de encabezar la movilización. Los indecisos definirán su voto si ven un liderazgo firme.

Las elecciones se realizarán en seis meses y ya pasaron tres meses de 2019 y los candidatos deberían motivar esas movilizaciones. Recorre en la ciudadanía un sentimiento de derrotismo porque los candidatos no dicen qué hacer, sólo esperan a octubre para decirles “voten por mí”. Lo que deben hacer es movilizarse para tumbar el tribunal electoral, totalmente tomado por el oficialismo.

Con este TSE creo que ya tienen el acta firmada de las elecciones del 20 de octubre próximo, con la victoria de Evo. Los vocales ya deben saber cuántos votos van a sacar en cada mesa electoral. A la cabeza de María Eugenia Choque es un tribunal que no da ninguna garantía. Se produjeron 30 renuncias en los últimos meses y sólo quedan los llunkus de Evo Morales.

Por eso, aquel que se ponga a la cabeza de la lucha en los siguientes meses será el gran héroe de nuestro país.

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet