17/05/2019
Informe Especial

La urea y la blanca

Amalia Pando
Amalia Pando
Siempre me pregunté por qué el Gobierno de Evo Morales instaló una planta para la producción de fertilizantes –urea y amoniaco– en Bulo Bulo, en el Chapare, lejos del posible mercado que es Brasil. Desde el punto de vista económico ni un amateur podía haber cometido un error tan grande, es decir, instalar una fábrica de mil millones de dólares lejos del mercado de venta. Eso le pregunté al encargado de proyectos de Yacimientos –y que fue despedido–. “Nosotros siempre pensamos que este proyecto era para la exportación y propusimos que la planta se construya en Puerto Suárez en la frontera con Brasil. Nuestro argumento fue descartado y el resultado fue que me echaron”, me dijo.

Trabajando a 80% de su capacidad instalada iba a producir supuestamente 700 mil toneladas de urea al año. El gobierno logró conseguir una empresa brasileña que les comprara la mitad de la producción. Quiere decir que la mitad de la producción está sin mercado. Con optimismo el 20% de la producción podría ser asumido por la agroindustria y agricultores del país.

Entonces, hay un excedente de producción si es que la planta trabajara todo el año. ¿Dónde se va el excedente? Y quedó la interrogante.

Hace pocas horas la Procuraduría de la República Dominicana, con agentes de EEUU, allanó una mansión en Punta Cana, valuada en 18 millones de dólares. Se cree que iba a ser el refugio de Nicolás Maduro y su mujer el momento en que escaparan de Venezuela. Lo concreto es que esa lujosa propiedad en la que encontraron dinero, detuvieron a cuatro personas, pero no a quien aparece como propietario, José López.

López es testaferro del ministro de Nicolás Maduro y quien hasta hace poco fue el vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami. Parece que él es el centro de la historia.

Al testaferro se le encontró en EEUU como propietario de 13 empresas que operan en distintos países y es dueño hasta de un banco y una constructora. Todas esas empresas estaban al servicio del lavado del dinero del narcotráfico.

Tareck El Aissami, a través de varios testaferros, manejó miles de millones de dólares. El año pasado EEUU lo puso en la lista de más buscados y le decomisó miles de millones de dólares y encontró empresas vinculadas a su persona y otras 25 casas.

El hermano de El Aissami, Feraz, hizo negocios con el narcotraficante más célebre de Venezuela, Walid “el Turco” Makled, que tenía casi 45 millones de dólares guardados en cuentas bancarias suizas.

“El Turco” está metido en el narcotráfico porque en un operativo a una finca cayeron tres de sus hermanos con una producción significativa de droga; y entre 2003 y 2004 “el Turco” consiguió un contrato con la empresa petroquímica de Venezuela y comenzó a producir urea.

Esta firma le dio un contrato para que distribuya la urea entre los campesinos venezolanos. Se dijo que “el Turco” se quedó con la urea y se calcula que sólo el 30% de la inmensa cantidad de la producción terminó en el agro venezolano. La producción agrícola de ese país cayó dramáticamente.

En un operativo en la frontera con Brasil, en un área donde no se produce nada, encontraron tres almacenes llenos de urea. Parte de la producción que hizo desaparecer “el Tuco” y dos años después del escándalo se rompió el contrato.

¿Qué hacía “el Turco”? Lo procesaron por narcotráfico y en 2015 le dieron una sentencia de 15 años de prisión. Cuando fue detenido dijo: “Conmigo van a caer los generales”. Tal afirmación la hizo porque hizo el negocio de la urea con uniformados; claramente usó la urea como precursor para la elaboración de cocaína y los generales eran los encargados de hacer el negocio.

“El Turco” usaba la urea para el narcotráfico. Hay un informe de Perú de 2012 en el que detalla que el narcotráfico fue sustituyendo precursores por otros no controlados. Por ejemplo, la cal que se usa para extraer la cocaína de las hojas de coca fue remplazada por cemento y sal; la acetona y el ácido clorhídrico fue sustituido por lejía y limones; el kerosene por gasolina; y para refinar la cocaína se utiliza urea. Se la transforma en amoniaco líquido y con este elemento se refina la pasta base y reemplaza al carbonato de sodio.

Lo importante del tema de la urea nos hace volver a la planta de Bulo Bulo. ¿Por qué el Gobierno de Morales decidió invertir mil millones de dólares en una planta de fertilizantes? ¿Por qué esta tan cerca de la producción ilegal de la hoja de coca? Ahora la urea se convierte en precursor utilizado en la producción de cocaína. Esta es una gran coincidencia.

Lo concreto es que la urea se usa para el narcotráfico, Bolivia tiene un excedente de la mitad de la producción que podría terminar en esta actividad ilegal y el Gobierno de Evo Morales no dictó ningún decreto supremo para hacer un seguimiento o incluir a la urea entre los productos que van a ser controlados. La urea se compra y vende en todos los rincones del país y la fábrica hizo bolsas bastantes cómodas para vender al por menor. Hay bolsas de 50 y 100 kilos.

Ahora, los narcotraficantes deben estar felices porque tienen la hoja de coca del chapare como una planta legal y Evo Morales les hizo una planta de urea y ya no deben importar la de Brasil o Perú.

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet