26/10/2018
Informe Especial

La influencia de China en Bolivia

Amalia Pando
Amalia Pando
Saco la conclusión de que en China desarrollaron la educación, la ciencia y tecnología a niveles extraordinarios y ya pronto va a superar a EEUU. Son obras de ingeniería magistrales y uno se pregunta por qué estos ingenieros no vienen a Bolivia: todas las obras que hacen los chinos acá son un desastre.Parece que lo que llegan vienen una mano por delante y otra por detrás; y son salvados por esa relación política entre Evo Morales y China. Ellos se adjudican de forma directa las obras; tiene que haber un trato especial entre las autoridades bolivianas y las empresas chinas que en su país no representan nada; pero llegan acá y se hacen de muchos contratos que para nuestro país es de una dimensión muy grande.

En una entrevista al embajador chino, él dijo que su país es el primer proveedor de bienes a Bolivia, es el segundo socio comercial del país y es el primer proveedor de financiamiento. Es decir, es el que más plata nos presta, más nos compra y más nos vende. Además, el embajador dijo que hay 60 empresas chinas legales operando en Bolivia y suscribieron contratos por 7.000 millones de dólares. Es un monto muy alto y estas empresas dieron 2.000 empleos a sus ciudadanos.

¿Qué obras hicieron los chinos? La ABC dijo que entre 2006 y 2007 habían contratado a 15 empresas chinas por 12 mil millones de dólares que aún no fueron desembolsados. Una de las más beneficiadas por adjudicaciones directas es la Sinohydro. Esta firma consiguió un contrato por 426 millones de dólares para la reparación de El Sillar. Esta vía es de apenas 28 kilómetros y cada kilómetro cuesto 15 millones de dólares.

Los expertos opinan que hay un sobreprecio de 100 millones de dólares. Además, tienen retrasos impresionantes porque se firmó en octubre del 2015 y la obra comenzó tres años después y ello refleja la tolerancia del Gobierno con la firma Sinohydro. Tiene, además, a su cargo la hidroeléctrica San José y el camino Ichilo Ivirgarzama, que la colocan cómo una de las más importantes.

Obviamente, antes de Sinohydro estaba la empresa CAMC; pero llegó luego del escándalo de Gabriela Zapata y las coimas que entregó al Gobierno para adjudicarse las obras. Estas entraron a nuestro territorio y economía “despacito”.

En minería tenemos ciudadanos chinos que compraron concesiones mineras para la explotación de oro, pagando un 30% a los cooperativistas. Un grupo de ciudadanos chinos que llega sin un yuan en el bolsillo y a través de los lazos de su embajada su influencia se extiende a los ministros para obtener concesiones gratuitas en las faldas del Illimani. Luego las revenden a una empresa estatal china. Es decir, el emprendedor chino que llegó sin una moneda en el bolsillo se van del país con cinco a seis millones de dólares.

Hay una triangulación para beneficiar a los ciudadanos chinos que la componen la embajada china, el Ministerio de Minería y las empresas estatales chinas.

Proyectos adjudicados a los chinos: San Buenaventura, el satélite Túpac Katari, que no aportó en nada, las barcazas chinas que nunca llegaron, helicópteros chinos que les cambiaron los motores por otros franceses, la perforadora de YPFB que llegó como chatarra, la maquinaria para la Empresa Constructora del Ejército, Misicuni, la hidroeléctrica San José, la siderúrgica del Mutún, la ampliación del aeropuerto de Viru Viru y 15 proyectos viales.

Las comparaciones

Evo Morales dijo que iba a implementar un plan nacional de salud que iba a destinar 300 millones de dólares. Es decir, la salud para toda Bolivia iba a costar 300 millones de dólares, pero reparar la zona de “El sillar” cuesta… ¡426 millones de dólares!

¿A cuánto haciende la deuda externa contratada y desembolsada por china? Los datos coinciden entre los vertidos por el embajador y el BCB en 2017. La deuda externa con china y desembolsada suman los 609 millones de dólares. Esto representa el 6,6% de la deuda externa global, pero la contratada y que aún no fue desembolsada llega a 1.615 millones de dólares.

Lo que quiero decir es que hay una diferencia grande entre el dinero contratado por las empresas chinas y el dinero que viene de ese país. Si se resta los 7.000 millones de dólares, la diferencia es de poco más de 6.000 millones de dólares. Ese dinero no salió del crédito chino, concluimos entonces que salió de nuestros bolsillos, de los impuestos, del BCB y otros.

Es decir, que no son los chinos los que están invirtiendo en Bolivia, el grueso del monto sale del bolsillo boliviano y en otras palabras les estamos dando contrato a los chinos, empleos para sus ciudadanos en lugar de los bolivianos. Además, no se hacen licitaciones internacionales y nadie sabe si estas firmas tienen idea del trabajo que van a realizar. Por ejemplo, la CAMC en varios de sus contratos no tenían ni siquiera NIT y saca un registro empresarial con dirección en un hotel.

Nosotros les entregamos contratos por 7.000 millones de dólares y ellos nos prestan 1.600 millones de dólares.

Tomado del programa Cabildeo, 25|10|18

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet.