24/10/2018
Informe Especial

La decisión de Uriona permitió entregar el TSE al MAS

Amalia Pando
Amalia Pando

Katia Uriona renunció a la presidencia y vocalía del Tribunal Supremo Electoral (TSE). La noticia corrió como reguero de pólvora y con esta renuncia el MAS vuelve a controlar el órgano Electoral. Posiblemente lo controlaba, pero nos enteramos que habían fisuras y que había dos grupos: el del MAS y el que votó en disidencia en algunos puntos y que darían la batalla por el respeto a la Constitución y resultado al referendo del 21 F.

En su renuncia, Uriona alega que se “llegó a una situación de estancamiento” y que los temas fundamentales corren riesgo como la institucionalidad del TSE. Con ello dice que alguien mueve el piso del TSE y debe ser muy poderoso y ya no decide por su cuenta, que hay otros que presionan y obligan a tomar esas decisiones y que corren riegos los principios y valores comprometidos por su persona.

No lo dice con todas las letras, pero deja entrever que Uriona renuncia porque no puede más porque el TSE ya no es un ente imparcial, y su institucionalidad está cuestionada.

¿Cómo es posible que hubiera renunciado? Esa batalla se iba a dar en este Órgano del Estado que debía ser la esperanza del cumplimiento de las leyes. Ella se va y el masismo toma la mayoría del TSE y sabe que, yéndose, el MAS hará lo que quiera y no tendrá freno.

Hay presión, claro, seguramente habrá amenazas y luego de la votación del 8 de diciembre los que voten en contra sean destituidos, encarcelados, pero para eso uno acepta la lucha por la democracia. ¿Cómo puede ser que Uriona deje al país en esta situación?

Morales partía de la premisa de que el TSE era un órgano sumiso a su voluntad. Los nombraron en un cambio de composición luego de que la anterior Corte hizo barbaridades a favor del MAS. Tal fue su desprestigio por favorecer al MAS que nombraron a estas personalidades como Uriona, Costas y Sandoval para dar una apariencia de una corte imparcial. Ahora renuncia y deja al país con el tribunal en manos del MAS.

A partir de esta renuncia quedan dos gladiadores: Costas y Sandoval, pero en minoría. Hagan lo que hagan, sus votos no sirven, sólo sirve lo que digan los tres del MAS. Por esta razón vamos a una elección ilegal porque habilitarán a candidatos que no pueden hacerlo por ley, no serán ecuánimes porque la oposición no tendrá los helicópteros, canales de TV y viajes por todo el país. Habrá una gran diferencia entre el candidato ilegal del MAS y los opositores. Ellos entrarán a un campeonato cuando el árbitro es del equipo contrario.

Antecedentes

Antes del 14 de junio de este año no veíamos mayores fisuras en el TSE y presentó un proyecto de ley de organizaciones políticas que tenía como objetivo democratizar a los partidos políticos. Es decir que las cúpulas de partidos políticos consulten a sus bases sobre grandes decisiones como la nominación de los candidatos.

Esta ley debía entrar en vigencia el 2024. Los partidos tenían tiempo para organizarse, pero el MAS lo adaptó y modificó a su conveniencia. Aprobó el proyecto y convocó a elecciones primarias obligando al TSE a adecuarse a la nueva norma.

El 30 de septiembre Uriona objetó la ley porque la Asamblea no convocó a su entidad para que conocer cuál era el objetivo de la norma, pero luego los miembros del TSE aseguraron dicen que el breve plazo les alcanzará para hacer el trabajo. Comenzó así la discusión sobre el reglamento de la ley, se aprobaron los temas, puntos y artículos que sólo sirven para que el MAS y su candidato Evo Morales puedan habilitarse pese a que la Constitución y el referendo se lo negaron.

Es un reglamento para que Morales entre a las primarias y pueda acorralar a la oposición ya que le pone plazos casi imposibles de cumplir.

José Luis Exeni renunció el 1 de octubre con la frase “Misión Cumplida”. Claro, la dice después de la aprobación del reglamento para las elecciones primarias. ¿Pero quién era Exeni? Fue vocal de la antigua Corte Electoral a la que renunció también y comenzó a trabajar en la Vicepresidencia. Después es elegido como vocal del nuevo Órgano Electoral para garantizar que se cumplieran las instrucciones del Poder Ejecutivo; y ahora se va con la aprobación del reglamento para las primarias.

El 22 de octubre renuncia Katia Uriona. Ella expresó en dos oportunidades que el TSE tiene la obligación de respetar el referendo del 21 de febrero. Sin embargo, pese a perder el referendo, el Gobierno recurrió a sus leales miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y les entregó la demanda y el fallo redactado. Se hicieron pescar, el fallo ya estaba redactado y dijeron que el artículo 168 es inaplicable porque atenta contra los derechos humanos de Evo Morales.

Cuando se aprobó la ley de convocatoria a las elecciones primarias, la Asamblea convocó a Uriona. En esa oportunidad el secretario jurídico del TSE dijo que el 21F era válido y que los resultados de un referendo son obligatorios. Uriona declaró exactamente lo mismo porque eso dice la ley del referendo y nadie puede cuestionar el resultado de una consulta de esas características. A partir de esa declaración se sabía que Uriona iba a defender el 21F dentro del TSE.

A propósito de la aprobación del reglamento se conoció que otros dos vocales hacían bloque con Uriona. Ellos expresaron su preocupación por el reglamento, que es antidemocrático, pero no podían hacer nada porque eran tres contra cuatro (Exeni, Idelfonso Mamani, Luci Cruz y María Eugenia Choque) quienes eran los “llunkus” de Evo Morales y los tres restantes plantearon el respeto de la Constitución.

Luego renunció Exeni y se generó un empate en el TSE. Luego se aleja Uriona porque la institucionalidad está cuestionada y habla de que el Órgano Electoral no va a cumplir la Constitución ni los resultados del 21F.

Tomado del programa Cabildeo, 24|10|18

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet.



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