25/04/2019
Informe Especial

Epílogo, el gato de Assange

Amalia Pando
Amalia Pando
El caso Julian Assange aun será noticia por mucho tiempo porque no se sabe si éste hacker y periodista será extraditado a EEUU. Lo más probable es que sí vaya a ese país porque hay una solicitud de ese gobierno y Gran Bretaña está considerando el pedido.
En noviembre de 2016 una fiscal sueca ingresó a la embajada de Ecuador en Londres donde estaba asilado Assange para tomarle declaraciones sobre dos acusaciones pendientes de violación. La prensa esperaba ver la silueta de Assange, pero en realidad vio, a través de la ventana, a la mascota del australiano: un gato al que se le había colocado una corbata a rayas. Curiosamente, más tarde apareció el mismo gato con otra corbata.

Este gato fue una de las razones por las que el Gobierno de Ecuador hizo que Assange fuera retirado de la embajada, tras siete años de asilo allí.

En una nota anterior dije que el Gobierno del Ecuador terminó violando el asilo político. Luego leí la entrevista que la BBC le hizo al presidente ecuatoriano Lenín Moreno, en la que explicó las razones para entregar a Assange. Luego consideré que simplemente los derechos al asilo no son absolutos y tiene sus limitaciones; y las personas que se acojan a ese beneficio deben cumplir algunas normas previamente acordadas. El presidente del Ecuador dijo que Assange violó todos los requisitos.

Assange se creyó dueño de la embajada y entre las cosas que contó el presidente de Ecuador fue que el asilado usó sus heces fecales para untar las paredes de la embajada. Esto sobrepasó cualquier límite de convivencia.

Assange se paseaba, además, en calzoncillos, mientras había gente que esperaba ser atendida por él; jugaba fútbol en esas instalaciones y en la pieza que le asignaron también vivía el gato. Ese ambiente tenía un olor que era inaguantable y los desechos de su mascota estaban esparcidos.

Lo más grave fue que Assange no podía haber desarrollado actividad política. Lo hizo gracias a que el Gobierno anterior, de Rafael Correa, se lo permitió y entonces Assange tomó partido por varios frentes. Lo más sobresaliente fue la publicación de correos de la excandidata presidencial de EEUU, Hillary Clinton, algo que terminó favoreciendo a su rival y actual presidente, Donald Trump. Ahora que fue detenido le preguntaron al presidente de Estados Unidos sobre el tema y respondió que ése no es asunto suyo.

Además, el presidente de Ecuador dijo que las instituciones públicas de su país han soportado 40 millones de ataques cibernéticos después de que Assange fuera detenido. Esos ataques se originaron en varios países e incluso en el mismo Ecuador.

Assange cometió un gran error y fue meterse en la política interna del Ecuador. Publicó dos acusaciones en sentido de que el hermano del presidente Moreno tiene una cuenta en un paraíso fiscal (aunque ello no es un delito).

Assange publicó los documentos conocidos como Wikileaks, en coordinación con el soldado Chelsea Manning. Fueron extraídos 700.000 documentos reservados de la guerra de Irán, de Afganistán y del Departamento de Estado.

EEUU lo acusa de haber conspirado para que Manning le entregara la clave para acceder a estos documentos.

En su primera declaración, Manning dijo que Assange no cometió delito de conspiración al entregar las claves y los chats entre ambos. Ahora, el militar se mantiene en esa posición de que no tiene nada más que declarar. Por eso, tras haber sido liberado en una primera ocasión, ahora ha vuelto a una celda.

Veremos que sucede con estas dos vidas que se unieron en 2010 con la aparición de los WikiLeaks. Es posible que Manning y Assange se vean en los tribunales.

El gobierno del Ecuador gastó, en estos siete años de asilo, 6,5 millones de dólares en proteger y darle comodidades a Assange. Se gastó en seguridad, limpieza, alimentación.

¿El gato? Llegó a la embajada de Ecuador en 2016, cuatro años después del inicio del asilo de Assange, como un regalo de sus hijos para ayudarlo a soportar el encierro. Como ya no tenía posibilidad de usar internet, no tenía computadora, el gato fue su mejor compañía. Ahora, ha sido entregado a sus familiares.

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet