17/05/2019
Otro Estilo

Costos recuperables y la falta de información

Mario Espinoza O.
Mario Espinoza O.

Lo contratos que firma el Estado boliviano ahora dependen del idioma del país inversor. Obviamente si se firma un contrato con una empresa china, debe firmarse el contrato en su idioma y, además, en español. Los contratos de costos recuperables están en español, pero parecen chino en su redacción.

Así que en este instante YPFB debe devolver 130 millones de dólares por la perforación sin éxito del pozo Boyuy X2.

¿Qué es un costo recuperable en la industria de hidrocarburos? Este concepto está vigente  desde  2007 y si alguien lo entiende y que no sea un experto que levante la mano. “Son los cotos incurridos y reportados por el titular y aprobados por Yacimientos conforme al procedimiento financiero y contable”. ¿Alguien entiende esto?

Además se agrega que el procedimiento figura en anexos de los contratos y ellos nunca son hechos públicos y aquí se debe hacer una explicación bastante pueril. No soy un experto, pero para ello están los periodistas, para explicar a la población los temas principales. Pondré un ejemplo, usted tiene una tienda donde se vende de todo y viene una persona y le dice que quiere darle zapatos para que usted los venda en su tienda. De esa forma los dos ganan cuando se vendan los calzados.

El costo por del par de zapatos es de 100 bolivianos. Usted lo vende a 200. La ganancia se divide entre el vendedor y el comerciante. Eso es lo lógico, usted tiene la tienda y vende los zapos de otro.

¿En qué medida son costos recuperables? Viene el mismo señor y le dice “quiero que venda estos zapatos en su tienda, pero si usted no vende ninguno usted me paga los 100 bolivianos que me costó producirlos”. Y el dueño de la tienda acepta, porque es muy inepto.

Estoy reduciendo a la mínima expresión el concepto de “costo recuperable”. Ello significa que viene Repsol, una empresa petrolera, y le dice al gobierno boliviano: “yo quiero perforar acá y si sale algo interesante, lo repartimos. Un 60% para usted y 30% para mí. Pero si no sale nada, usted paga lo que yo invierta”. ¡Qué buen negocio!  ¿A qué vino entonces?

Le pregunté a mi amigo y periodista especializado Mirko Orgaz, quien me dijo: “Si asume el riesgo la empresa internacional, no hay problema. Pero acabamos de enterarnos que no era así, que no fue la empresa petrolera la que asumió los riegos, invirtió su plata, pero Bolivia debe pagarle, debe devolverle ese dinero. ¿Cuál es el riesgo que tomó la empresa petrolera? Ninguno”.

¿Saben cuál es el problema? La falta de transparencia, históricamente la industria de los hidrocarburos es considerada muy compleja. Es muy limitado el acceso a la información que explique por ejemplo su gestión, sus acuerdos, sus impactos económicos, sociales, medioambientales, etc.

El Gobierno no informa lo que está ocurriendo con estas empresas, el Gobierno ha fallado en crear mecanismo claros y viables para controlar la industria. Quiero decirlo enfáticamente, no hay otro producto en el mundo que genere tanta corrupción, los países productores se caracterizan por una alta concentración del poder, democracias muy débiles y un débil Estado de derecho.

Pregúntele a Venezuela, pregúntenle a Ecuador, pregúntele a los Emiratos Árabes, a Irak o Irán. ¿Son democracias fuertes? No para nada.

En Bolivia tenemos estos problemas, ¿están los contratos disponibles? ¿Uno puede entrar a la página de yacimientos y  encontrar  estos contratos? Me temo que no.

Obviamente Bolivia está pasando por un problema, porque mientras duró la bonaza económica, el sistema de costos recuperables funcionó sin mayores sobresaltos. Venía una empresa, perforaba y si no encontraba nada, como había mucho dinero, se le devolvía los costos. Me gustaría saber, en todo caso ¿cuántas empresas y cuánto dinero le ha entregado sus costos recuperables el Gobierno boliviano? Eso no está en la página de Yacimientos.

Es mucho dinero, la industria petrolera es de mucho riesgo, pero debe ser transparente, por otro lado, hay cláusulas de confidencialidad de sus costos de perforar, pero no hablen de transparencia cuando no lo hay, no nos digan que el Decreto de Nacionalizaciones iba a ser transparente todo cuando la industria es complicada.

Mario Espinoza O. es periodista

Tomado del programa De Nueve a 12, radio compañera