19/09/2018
Informe Especial

¿Cómo ocurrió la muerte del bebé Alexander?

Amalia Pando
Amalia Pando

Amalia Pando

La sentencia identifica como autor de la violación del bebé Alexander al médico Jhiery Fernández. Hay 11 procesados que no se sabe si tienen alguna responsabilidad. Al menos, las pruebas indican que no. No sólo los políticos perseguidos por el Gobierno pueden ser objeto de las injusticias de los jueces, fiscales y policías, sino cualquiera de nosotros que por esos azares de la vida.

Primero, el bebé falleció cuando tenía ocho meses. Entró al hogar Virgen de Fátima, que depende de la Gobernación de La Paz y que está en la zona de Obrajes, debido del abandono de sus padres, quienes eran víctimas del alcoholismo. El bebé sufría agresiones de parte de sus progenitores y por ello la Dirección Departamental encargada de la protección de los menores interna a Óscar Alexander en el hogar.

Alexander tenía intolerancia a la lactosa, usaba arnés por displacía en la cadera y usaba pañal de franela por tener alergias según el informe del Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES).

Llega prácticamente sin vida a las 7:00 al Hospital de Niño. El médico José Luis Delgadillo lo atiende, lo reanima y tuvo que declararse culpable de haber hecho un mal trabajo para poder someterse a un juicio abreviado. El médico Delgadillo ve que debía ingresar a terapia intensiva por que el niño estaba frío y mojado.

Entonces fue remitido al Hospital Juan XIII, donde es internado a las 8:40. En ese ínterin hay una diferencia de una hora y 40 minutos. En este nosocomio sufre tres paros cardiacos y fallece a las 18:30.

¿Quién mató al bebé Alexander?

Ahí aparece la teoría de la violación. Aún con vida, es visitado por la forense Ángela Mora, que es la primera en hablar de una violación. Dijo que el ano del bebé estaba “desflorado”, aunque es un término propio de las violaciones a las mujeres. Este informe es para llorar por el uso de términos inapropiados.

Esta forense, dos años después, se va becada a una especialización de oftalmología, ella ostentaba el título inadecuadamente. Cuando murió el bebé, un segundo forense, Cristián Vargas, es el encargado de la autopsia. Dijo que murió por una anemia aguda severa por hemorragia extrema, laceración del ano y traumatismo anal penetrante.

Al oír estas palabras parece una violación, pero no lo dice. Ambos forenses van a ser despedidos, aunque su trabajo es la base de lo que a todos nos espantó.

¿Quién violó al bebé?

La fiscal de Distrito de entonces era Patricia Santos, conocida por el caso Chaparina y fue quien exculpó a Sacha Llorenti y a todos los acusados, y ratificó judicialmente que las cadenas de mando se rompen especialmente para proteger a Evo Morales. En agradecimiento a su trabajo en Chaparina asumió la fiscalía de Distrito. Fue despedida por el fiscal Ramiro Guerrero en marzo del 2015. Ella fue despedida porque no pagaba el alquiler del departamento en el que vivía.

Antes de ser despedida, Santos acusó al médico sin tener una prueba. En una de las audiencias, la fiscal Santos dijo que el médico “tiene 32 años y no se casó, seguramente es pedófilo”. Es decir, la ignorancia más grande. La otra acusación fue que el único hombre que estaba en el Hogar Virgen de Fátima era el doctor Fernández y como la violación se dio –según sus propias conclusiones– a las 5:00, él debía ser culpable.

Esto nos va a llevar a discutir cuándo se produjo la presunta violación. Al parecer, Vargas, el segundo forense, fue presionado para emitir un certificado falso. Cuando detienen a Fernández en diciembre del 2014, la comisión de tres fiscales estaba integrada por Víctor Cuellar, Edna Montoya y el fiscal Ramos. Los dos primeros serán despedidos y posteriormente Ramos renunciará.

Cuando acusan a Fernández lo hacen en base a esta suposición de violación. Además, la fiscal de distrito dijo que se encontró ácido prostático en el bebé. Este se segrega en una relación sexual durante la eyaculación, pero nadie sabe quién sacó la prueba de este ácido, nadie conoce en qué laboratorio se confirmó su existencia y cuando ella, la fiscal de distrito Santos mencionó este dato, todos lo dieron por cierto.

Las pruebas de ADN aún no habían llegado a la Fiscalía, pero Fernández ya había sido encarcelado. Dos días después, el informe forense detalla que no hay relación entre las pruebas detectadas en el bebé con ninguno de los detenidos.

Ante un documento concluyente, el juez debía liberarlo inmediatamente, pero sigue el proceso y lo que sucede a continuación es que Patricia Santos despide a dos fiscales por ineptos quienes son Víctor Cuellar y Edna Montoya y los va a remplazar por otros dos fiscales muy conocidos y son: Edwin Blanco y Susana Boyan; se mantiene el Fiscal Ramos quien va a renunciar el 27 de marzo del 2015 a través de una carta en la que afirma que no tiene libertad para investigar, y por falta de autonomía.

Entonces se denunció a la Fiscalía de que estaba presionando a los procesados para que se inculparan y se sometieran a procesos abreviados y que en sus declaraciones todos digan que el niño había sufrido una hemorragia continua de 10 horas. Ello para poder acusar a los médicos por homicidio culposo.

Una senadora denunció que Leopoldo Ramos –quien renuncio por no tener autonomía en la investigación– emitió en 16 de mayo de 2015 una resolución que indicaba el sobreseimiento de todos los procesados por falta de pruebas. Luego lo presionan para que renuncie.

El ADN de Fernández y de los cinco varones no coincidía con el ADN del cuerpo del bebé Alexander. Lo del ADN fue concluyente y lo que dijo Fernández también: “No toque jamás al bebé y soy inocente”. Fernández estaba en otro hogar cuando sucedieron los hechos.

Otro informe del IDIF que lo hizo conocer el presidente del Colegio Médico, Fredy Larrea, informa de tres conclusiones: primero, no existe desgarro en el ano del bebé y no hay posibilidad de violación; a seis centímetros del canal rectal –dentro del ano del bebé– hay una lesión del diámetro de un centímetro; y hay una segunda lesión de medio centímetro a 13,5 centímetros dentro del canal rectal.

Segundo, no existe daño en la superficie del recto, no hay violación. Es una herida circular, no es un desgarro y no existe daño en la superficie del recto; y tres, el ADN de las muestras que sacaron del niño –no hablan de ácido prostático– comprobaron que no hay coincidencia con los presuntos inculpados.

Luego, en febrero de este año, el Colegio Médico contrató a un especialista genético y volvió a analizar las pruebas del IDIF y ratificó el estudio; no hay coincidencia entre las pruebas que sacaron al bebe con ninguno de los cinco acusados.

A pesar de que esto que es tan contundente, el médico Fernández recibe una sentencia de 20 años de prisión porque tuvo la desgracia de trabajar en el Hogar Virgen de Fátima y lo acusaron de violación cuando no hay ningún certificado médico serio que diga que ese delito existió. El único que menciona la violación es Cristian Vargas, bajo presión, y lo echan del IDIF posteriormente por malo; él y a Ángela Mora son destituidos; y Patricia Santos también es despedida, aunque la razón es que no pagaba alquiler.

A pesar de esto sigue el proceso y llegan a una sentencia porque Edwin Blanco era el fiscal sucesor de esta barbarie y ahora, como fiscal de distrito, no se va a desdecir, no va a quedar en la vergüenza de haber hecho un trabajo penoso que va a afectar la vida de Fernández y no se va a hacer justicia con el bebé Alexander.

Primero, no hubo violación; segundo la fiscal Santos basa su acusación en que la mujer que cuidaba al bebé, una joven de 19 años que se rindió ante los fiscales y se sometió a un proceso abreviado, declaró que a las 17:00 de ese fatídico jueves 13 de noviembre de 2014, ella salió de la sala de los bebés y fue a preparar la leche y que volvió después de media hora. En ese tiempo, Fernández, habría –porque nadie lo vio entrar– violado a este niño.

Un día antes, la responsable del cuidado de este bebé fue al Hospital del Niño y no fue atendido porque no consiguió ficha. El bebé ya estaba enfermo un día antes y ya tenía esas laceraciones en el conducto rectal que no se sabe qué las causó. Un día antes el médico Fernández no estaba de turno, pero el bebé ya estaba enfermo.

El otro dato importante es existe una declaración sobre que un médico dijo que al sacar el pañal del bebé encontró un coágulo fétido que seguramente lo expulsó el menor y por lo fétido databa de cuatro a cinco días antes.

Nadie quiso investigar el origen de esas heridas porque quieren negarlas. La Fiscalía estaba empeñada en demostrar que hubo una violación. La fiscalía no llamó a declarar a la directora del hospital ni al médico.

El hogar Virgen de Fátima depende de la Gobernación y cuando su personal se entera de la muerte del bebé Alexander y por la gravedad interviene el que fue gobernador de La Paz, César Cocarico, a quien deberían procesarlo por obstrucción de la justicia. Este se empeña en demostrar la violación. Por ello, la fiscalía acusa de violación a tres médicos de forma simultánea. El sustento de Cocarico fue decir que como el médico no vio la hemorragia, seguramente la causó. Todo esto es una locura.

Tomado del programa Cabildeo, 19|9|18

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por radio Líder y por internet



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