11/09/2019
Trapos Sucios

Cholango el impune, Revilla el perseguido

Jorge Dulón Fernández
Jorge Dulón Fernández
El tiempo pasa de manera inexorable y, aun así, todavía muchos recordamos que hace casi cuatro años (octubre 2015), una flamante obra pública se desmoronó en el municipio de Cochabamba, cerca de la avenida 6 de Agosto e Independencia. Fue un escándalo nacional de proporciones, ya que el desplome se produjo cuando una flota pasaba por el novísimo puente, provocando un ruido fuerte que alertó a quienes se encontraban por el lugar. Según cuentan algunos testigos, la plataforma de concreto se hundió y la flota tuvo que acelerar su paso como en las mejores películas de acción. De manera inmediata se cerró el tránsito y el puente no volvió a habilitarse hasta la fecha.
A partir del escándalo, comenzaron los intentos “teatralizados” de acciones judiciales en contra del ex Alcalde Edwin Castellanos, más conocido como “El Cholango”. Finalmente el proceso quedó en nada… bueno, nada en contra del excantante de los Kjarkas. En cambio, y como ya es tradición en esos casos, fue procesada y responsabilizada, únicamente la empresa “Álvarez” que hasta la fecha se encuentra batallando mediante acciones legales buscando aminorar su responsabilidad civil. 

Actualmente, en la ciudad de La Paz, después de los hechos conocidos producto del deslizamiento en Alpacoma, se definió realizar una auditoría ambiental para determinar de manera técnica y objetiva las responsabilidades existentes. Sin embargo, la autoridad judicial no quiso esperar ni siquiera a que se inicie dicha auditoría y decidió imputar al Alcalde de La Paz, en una lógica clara de persecución política. El resultado, detención domiciliaria para Luis Revilla y un conjunto de procesos adicionales que ya se encuentran en cola para cumplir con el objetivo de descabezar al burgomaestre, fin último de estos trámites judiciales.

¿Qué señales nos dan estos hechos? Una primera que a estas alturas ya no es misterio para ningún boliviano, tiene que ver con la poca independencia de nuestra justicia. Cómo es posible que un caso local tan grave como el de Cochabamba, deje impune al ex alcalde, casualmente masista, y que un caso que todavía debía investigarse técnicamente, haya sido resuelto de manera fugaz en contra del Alcalde de La Paz, casualmente opositor al Gobierno, dándole detención domiciliaria.

Segundo, esto muestra que el Gobierno se inmiscuye, desde un punto de vista político en asuntos locales. No existe respeto a la institucionalidad democrática de los municipios y de las gobernaciones. Ya se lo advirtió, con la utilización política del programa “Bolivia Cambia Evo Cumple” en dónde las autoridades sub nacionales del Movimiento al Socialismo (MAS) eran y son favorecidas con esos recursos con el objetivo de aumentar su capital político en particular y el del MAS en general.

Y tercero, las instituciones del Estado como el órgano judicial entre otras, son favorables para los “afines” al régimen. Y por supuesto, en contrapartida, si eres contrario, tienes ideas diferentes o simplemente te desencantaste del gobierno por tanta corrupción autoritarismo, prebenda, miseria, egoísmo de Estado, o por otras razones, sufrirás las consecuencias. Esto les ha pasado a varios opositores y actualmente les pasa a los aliados de Carlos Mesa y Comunidad Ciudadana. Adrián Oliva ha comenzado a ser investigado y, como ya mencionamos a Luis Revilla, ésta aplanadora autoritaria masista pretende descabezarlo y liquidarlo civil y políticamente.

Del otro lado se encuentra, la “máquina” que funciona a favor de los partidarios del MAS. Casos sobran como el Gobernador mete mano en Chuquisaca, el Gobernador de Oruro que utiliza bienes públicos en estado de ebriedad y obviamente el “Cholango” quien se encuentra feliz, caminando por las calles disfrutando de su, todavía buena relación con el MAS. 

Jorge Dulón es administrador público y cientista político.