11/06/2019
Informe Especial

A mí sí me importa el narcotráfico

Amalia Pando
Amalia Pando
En una declaración que reproduce el periódico El Deber, Walter Chávez, nuevamente asesor político del Gobierno –después de haber peleado con éste y fugado a Argentina donde pidió refugio–, opina que los recientes casos de narcotráfico no van a tener ninguna repercusión electoral en el país. Es decir, que los votantes no se alteran al enterarse de los vínculos de personeros del Gobierno con narcotraficantes.
De ser así sería algo extremadamente grave. Desde 1980 la historia de Bolivia estuvo cruzada por el narcotráfico y el capítulo más importante lo tuvo este gobierno.

René Sanabria, quien fue Jefe de Inteligencia en la lucha contra el narcotráfico, en realidad era un narcotraficante y planeaba exportar dos toneladas de droga. Cuando estaba haciendo las gestiones para ello, cayó en Panamá. Pero al Gobierno le estallan los casos de narcotráfico en la cara y luego se hace al que investiga. Por ejemplo, en el caso Sanabria se detuvieron a 12 supuestos cómplices y entre ellos a cuatro policías importantes. Cuando pasa el tiempo y la prensa se descuida todos son reincorporados a la Policía y son ascendidos.

Otro caso es José Gonzales Valencia, uno de los capos del Cártel de Jalisco que residía en Santa Cruz. Fue detenido en Brasil en 2017, con papeles falsos. El SEGIP debería ser investigado porque todos los narcos tienen un carnet de identidad falso.

Otro joven, hijo de narcotraficantes, fue detenido al aterrizar su avioneta en Brasil llevando 480 kilos de cocaína. Se trata de Fabio Andrade Lima Lobo, estuvo antes en Palmasola cuando llevaba armas y droga. Después de ser procesado el juez lo liberó por no hallar pruebas. Su madre, Carmen Lima Lobo, hacía campaña por el MAS en Beni. Esta familia formó un cartel en Beni y trabajó con el Cartel de Cali. El gobierno no investigó a nadie.

Otro caso importante fue el de Romel Gutiérrez Quezada, quien cayó con droga en Brasil y es hermano de la diputada Amparo Gutiérrez Quezada, del MAS. Romel fue dirigente de las juventudes del MAS y cayó con 100 kilos de droga en Brasil.

Hay otros casos menores pero el último tiene que ver con Pedro Montenegro y salpicó a jueces, fiscales, policías y otras personas, tantas, que estremece al país. Como el caso trató de ser disimulado, el ministro de Gobierno puso en evidencia esta red. Lo hace porque al Gobierno sí le importa el escándalo.

Como los Lima Lobo cayeron en desgracia, apareció el clan Castedo. Se trata de un cartel relacionada con una gran activista del MAS, quien además fue fiscal. Para ser fiscal hay que tener muñeca del gobierno; pero en este caso, está claro que esta activista masista, Mayerling Castedo, fue muy influyente, se hizo pasar por dirigente indígena, trabajó en la Gobernación. El hijo tenía antecedentes con actividades de narcotráfico y es dueño de una avioneta que cayó con droga en Paraguay… pero el gobierno no sabía nada. El gobierno nunca se entera de nada ni hace nada a no ser que los vínculos se descubran en el exterior.

Volviendo al caso de Montenegro, nadie me va a convencer de que las autoridades no lo protegen. Si lo extradita a Brasil, demostrarán que están haciendo su trabajo seriamente. El canciller Diego Pary dijo que Brasil no pidió la extradición, a lo que Brasil respondió haciendo un nuevo pedido para repatriarlo; en Bolivia piensan darle seis años de prisión por usar un carnet falsificado y librarlo de una condena de 25 años que le espera en Brasil. Acá va a estar muy cómodo.

Montenegro estuvo en varios actos de la Policía, en medio de los uniformados, que dijeron que nunca lo habían visto. Incluso se lo ve abrazando a Oswaldo Valencia, uno de los miembros del Tribunal Constitucional que aprobó la reelección de Evo Morales.

Son casos que no los investigó la Policía acá, ni el Ministerio de Gobierno. Son casos que fueron descubiertos en el exterior y los medios de comunicación.

¿Será que estos casos no le van a interesar al electorado? Creo que a un tercio del electorado que va a respaldar al MAS, no le importan. Dentro de ese grupo estarán muchos favorecidos por el narcotráfico; pero habrá dos tercios de personas que no están de acuerdo con que el país sea manejado por el narcotráfico porque nos llevaría a la desestabilización, a la violencia.

En capitales como Cobija, Santa cruz o Trinidad hay desaparecidos, asesinatos y otros crímenes que deja el narcotráfico. ¿Este es el país que queremos? ¿Usted quiere vivir en medio de balaceras, muertos? Hay muchos ejemplos en el exterior de ese tipo y esa realidad está siendo importada al país.

A diferencia de Walter Chávez yo sí creo que estos casos van a hacer mella en el electorado y lo más importante es que las actuaciones del Ministro de Gobierno sólo se producen porque se acercan las elecciones.

Tomado del programa Cabildeo

Amalia Pando dirige el programa Cabildeo, que se emite por internet