Mundo | 29/07/2019

Presos en Brasil degüellan a rivales y patean sus cabezas como pelotas de fútbol

Presos en Brasil degüellan a rivales y patean sus cabezas como pelotas de fútbol

Incendido en la cárcel de Pará.

Brújula Digital |29|7|19|
Un enfrentamiento entre dos bandas criminales rivales dentro de una cárcel del norte de Brasil provocó la muerte de al menos 52 detenidos, entre ellos 16 decapitados, informó la Superintendencia del Sistema Penitenciario del estado de Pará, en la Amazonia brasileña.

Videos con imágenes de internos pateando las cabezas degolladas de otros presos como pelotas de fútbol fueron transmitidos por la cadena de televisión Record, informó el diario Clarín. Para las decapitaciones fueron usadas armas artesanales, como cuchillos y machetes.

La cárcel alberga a integrantes del Comando Rojo y Comando Clase A, que se enfrentaron este lunes durante cinco horas

Reclusos del Comando Vermelho invadieron violentamente las instalaciones del Comando Clase A, dejando varios fallecidos, entre ellos 16 decapitados. Posteriormente, las autoridades carcelarias, bloquearon el pabellón y rodearon a los reclusos del Comando Vermelho, quienes incendiaron el lugar, por lo que muchos reclusos fallecieron por asfixia.

De acuerdo al relato de la autoridad penitenciaria, unos internos invadieron el área de detención de presos del grupo rival, prendieron fuego y provocaron la muerte de varios detenidos por asfixia. El descontrol se prolongó por cinco horas.

“Tenemos 52 muertos, entre ellos 16 decapitados. Estamos trabajando para la remoción de cuerpos”, dijo Jarbas Vasconcelos, secretario de la Superintendencia de Penitenciarias del estado de Pará.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, mantuvo contactos con el gobernador de Pará, Helder Barbalho, por analizar la situación e intentar evitar rebeliones en otras cárceles de la región.

Brasil tiene una población carcelaria de unas 754.000 personas con un sistema preparado para albergar 415.960 presos. El número de detenidos aumentó de forma exponencial desde el 2006. Según datos oficiales, en diez años hasta el 2016, la población carcelaria aumentó un 180%, pero alrededor de 40% de los detenidos no tiene condena, dijo Clarín.

Además, menos de un quinto de los detenidos estudia y sólo uno de cada ocho trabaja. Muchas unidades penales son consideradas, además, verdaderas bombas epidemiológicas, con tuberculosis y enfermedades de transmisión sexual en altos niveles.

Autoridades, investigadores y expertos en temas de seguridad pública afirman que las prisiones brasileñas son controladas por organizaciones delictivas que actúan, ramificadas, en todo el país. Esas bandas cometen habitualmente dentro de las cárceles homicidios con decapitaciones y otras torturas. Las prisiones suelen ser sus grandes centros de acción y reclutamiento.