INASET | 19/10/2018

El INE no refuta el estudio del INASET

Con la nota de prensa publicada el 17 de octubre, el INE “ratifica el dato de crecimiento en Bolivia y descalifica el ensayo de INASET” publicado el día anterior en Brújula Digital.

Antes de comentar puntualmente los argumentos que el INE ofrece en relación al Ensayo Para el Debate “¿Es veraz el 4,61% de crecimiento del PIB?” (Brújula Digital, 16.10.18), lamentamos que se hubieran privilegiado los ataques personalizados en lugar de explicar, concretamente y desde una perspectiva técnica y profesional, sobre qué bases calculó el PIB subsectorial de la agricultura no industrial (ANI). Habría bastado, como evidencia indicativa, un cuadro mostrando, por producto, las producciones, las superficies cultivadas y los rendimientos para los últimos cuatro o cinco años.

En relación a los argumentos:

1. INE: Es incorrecto emplear una tasa promedio para aplicarla a un período específico de tiempo, debido a que el crecimiento es fluctuante y depende de factores externos, como los fenómenos climatológicos.

Ensayo: En ausencia de datos puntuales, es válido interpolar valores o usar promedios; usar promedios puede no ser muy preciso, pero no es incorrecto a menos que el INE asuma que solo hubo fenómenos climatológicos en 2017 y 2018 y no en los años sobre los que se calcula el promedio. Concretamente, el Ensayo recurre a un solo promedio (tasa de crecimiento sectorial en los últimos 6 años) para estimar cual habría sido el PIB si la tasa de crecimiento hubiera sido la tasa promedio. El argumento del INE es falaz.

2. INE: En 2016 concurrieron factores adversos; el crecimiento del sector Agropecuario fue 3.1% y la ANI decreció en 1.9%. En 2017 hubo recuperación de la sequía y adaptación al cambio climático resultando en un crecimiento de 7,6% del sector agropecuario y de 8,7% en los productos de la ANI.

El Ensayo, que toma esos datos como ciertos, cuestiona que en esos dos años el PIB calculado por el INE rompe totalmente la correlación lineal existente entre PIB y la superficie cultivada o la producción total desde 1985 a 2015, porque el PIB aumenta a pesar que la superficie y la producción se reducen, situación que contradice el propio concepto del PIB: si no aumenta la producción simplemente no puede aumentar el PIB (la suma de los productos (o valores) generados por la economía).

Lo que resulta muy sorprendente es que el INE atribuya el crecimiento del sector en 2017 a “la adaptación al cambio climático” en una sola temporada agrícola: si fuera cierto, este sería el descubrimiento que la humanidad espera para despejar el espectro de la hambruna que predicen las tendencias del cambio climático. El argumento es falaz, esquiva el tema de fondo e incurre en excesos.

3. INE: Al basar el ensayo solo en la ANI, el autor muestra que desconoce la metodología del cálculo del PIB; además el autor menciona que el PIB ANI representa 40% del PIB sectorial y que los demás subsectores no crecen a tasas superiores a las de años previos ignorando sus aportes al crecimiento sectorial.

La Figura 1D del Ensayo muestra el comportamiento de tasas de crecimiento en los últimos siete años para todos los subsectores que menciona el INE. Muestra específicamente que mientras las tasas de crecimiento de los otros cuatro subsectores decrecen o se mantienen relativamente constantes entre 2015 y 2017, el de la ANI pasa de -1,9% a +8,7%; como es el sector que mayor participación tiene en el PIB sectorial, el Ensayo se limita a corroborar que el comportamiento del PIB sectorial está liderado por el de la ANI, tal como afirman el INE y el MEFP. Por ello, no necesita considerar productos puntuales, y se aclara que el análisis del Ensayo se centra en el comportamiento relativo del subsector ANI. El argumento del INE es falaz y no pertinente al contenido del Ensayo.

4. INE: Finalmente, el autor menciona que la única explicación al crecimiento de la ANI sería el aumento de precios de estos productos, aseveración errónea, ya que la buena producción registrada en los últimos años, es precisamente la que permitió mantener los precios de los productos estables

Luego de establecer que los datos de crecimiento del PIB (ANI) no pueden ser explicados por aumentos en la superficie, la producción o los rendimientos, el Ensayo plantea que una última posibilidad podría ser un aumento de precios que se “filtren” al PIB real por defectos de cálculo de los deflactores; la posibilidad es inmediatamente descartada porque tal aumento de precios no se refleja en el comportamiento del IPC o en las tasas de inflación. El argumento está equivocado respecto a lo que afirma el Ensayo.

En resumen, el INE no ha refutado en nada la validez del Ensayo como material para la reflexión y el debate sobre la necesidad de preservar la credibilidad de las instituciones.



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